Un agujero de 15 puntos más por partido

Díaz defiende a Booker durante el partido ante el Betis. /ACB Fotos
Díaz defiende a Booker durante el partido ante el Betis. / ACB Fotos

El desplome defensivo del Unicaja está detrás de su bajón y de los problemas que atraviesa en la Liga Endesa

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El Unicaja ofrece síntomas de fractura en el peor momento posible de la temporada. El conjunto malagueño ha encadenado dos derrotas seguidas en la Liga ACB que han comprometido el objetivo principal que se marcó al comienzo del campeonato, acabar la Liga como el mejor equipo sin plaza fija en la Euroliga para así volver a disputar el torneo europeo la próxima campaña. Los tropiezos ante el Fuenlabrada y el del domingo ante el Sevilla lo han dejado séptimo en la clasificación, a dos triunfos de los puestos de cabeza de serie, y seriamente amenazado por el Tenerife, noveno con el riesgo que ello conlleva de salir de los ocho primeros.

¿Qué le ha pasado al Unicaja para que haya perdido seis de los nueve partidos que ha disputado este mes entre Liga y Euroliga? Resulta claro que al grupo que dirige Joan Plaza le ha llegado un evidente bajón físico. El calendario no le ha dado tregua y el equipo se ha resentido. Quizá como consecuencia de esto, el Unicaja ha perdido su seña de identidad más clara durante estos meses, la solidez defensiva. Se trata de un equipo que ha podido presumir de desplegar la mejor defensa de la Liga y también de la Euroliga, pero esto forma ya parte del pasado.

En los últimos nueve encuentros, el conjunto cajista encaja la friolera de 89,7 puntos de media, lo que representan 15 más de los que promediaba antes de que comenzase este fatídico mes de marzo, cuando su media de puntos encajados estaba en 74,5. Sin el gran pilar de su juego, el Unicaja se ha convertido en un equipo muy vulnerable, incluso cuando ganó, pues el Gipuzkoa le hizo 88 y el Barcelona 91. Plaza reconoció tras la derrota ante el Fuenlabrada que veía a su equipo con síntomas de cansancio y esta preocupante tendencia se ha acentuado teniendo un impacto claro en el juego.

Sin grandes ausencias

El Unicaja no ha tenido grandes problemas de lesiones en comparación con otros equipos que también disputan la Euroliga. El Valencia, sin ir más lejos, ha llegado a tener cinco bajas (Diot, Van Rossom, Williams, Sastre y San Emeterio), y el Barcelona que visitó Málaga tenía ausencias como las de Hanga, Vezenkov, Seraphin y Sanders. De este modo, la excusa de las lesiones no es válida, pues Shermadini es la única baja seria, más allá de los problemas que arrastra Augustine. Los equipos mencionados aguantan el ritmo de las dos competiciones mejor que el malagueño, igual que el Madrid o el Baskonia.

Si las piernas no responden, el Unicaja tiene complicado recuperar la solidez que demostró en enero y febrero. Para colmo, el próximo rival en la Liga no es otro que el Real Madrid, el mejor ataque de la ACB (90,96 puntos) justo antes de un choque ya capital ante el Tenerife el 8 de abril. Plaza y su cuerpo técnico, tienen dos semanas para recomponer a un equipo que ofrece síntomas preocupantes y que se jugará mucho en las próximas diez jornadas ligueras.

Seis derrotas en nueve partidos desde que se lesionó Shermadini

La importancia de Giorgi Shermadini en el juego del Unicaja ha quedado demostrada en cuanto ha causado baja por una fractura en el cuarto metatarsiano del pie izquierdo. El pívot se lesionó antes del choque frente al Estrella Roja, ante el que jugó unos testimoniales nueve minutos. Desde entonces el georgiano ha sido baja, y así estará al menos hasta mediados de mayo. Sin Shermadini en la rotación, el Unicaja no sólo ha perdido a su jugador más importante en términos de valoración, sino también un recambio para Augustine y un pilar defensivo por su capacidad de intimidación. Desde aquel partido ante el conjunto de Belgrado, el Unicaja cumula un balance de seis derrotas por tres victorias.

Plaza ha tardado en echar mano del canterano Okouo, al que ha utilizado con cuentagotas en estos partidos, pues ha preferido apostar por su habitual planteamiento de ‘pívots pequeños’ con Suárez y Brooks. La tardanza en la incorporación de un recambio de Shermadini hasta la llegada de Livio Jean-Charles ha acentuado el vacío dejado por Shermadini. El pívot francés recién incorporado llega fresco, con ganas de hacerse notar y con mucha energía, pero es un jugador totalmente distinto al pívot georgiano, por lo que está por ver cómo lo mete Plaza en el sistema defensivo de un equipo que encaja 15 puntos más desde que Shermadini se lesionó.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos