Alen Omic: «El Unicaja y yo lo teníamos todo hablado para firmar un contrato»

Omic celebra una canasta en un partido con el Estrella Roja./Euroliga
Omic celebra una canasta en un partido con el Estrella Roja. / Euroliga

Alen Omic Pívot del Estrella Roja. El esloveno, campeón de la Eurocup hace un año, analiza el choque de mañana y recuerda su paso por Málaga

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Alen Omic responde al otro lado del teléfono con esa voz grave que lo caracteriza. El esloveno se dispone a salir para el entrenamiento que el Estrella Roja realizó ayer por la noche en un Belgrado nevado. Acabó en el conjunto serbio hace un mes después de un breve y desafortunado paso por el Hapoel Jerusalén. Reconoce que el de mañana será un encuentro muy especial porque Omic (Tuzla, Bosnia, 1992) echa de menos todo lo que suena a Málaga y al Unicaja. Su desembarco en el Estrella Roja fue algo controvertido, pues los ultras del club no le perdonaban su origen bosnio. Aquello está olvidado y ahora está disfrutando otra vez del baloncesto.

Es un tópico, pero se lo tengo que preguntar. Sobra decir que es un partido muy especial...

–¡Oh, amigo! Es un encuentro muy, muy especial para mí. Hace un año que dejé Málaga y allí hice amigos que son como mis hermanos. Tengo que ser profesional, ahora estoy aquí en Belgrado y el partido es importante para los dos equipos. Sé que el Unicaja está en un buen momento, pero nosotros tenemos que mantenernos fuertes en nuestra casa.

Usted conectó muy rápido con la grada por su estilo de juego. La gente aquí no lo olvida.

–Yo tampoco. Llegue con la temporada empezada y me trataron de una forma excepcional, especialmente en el equipo y por parte del cuerpo técnico. Echo de menos algo tan simple como tomar un café en la playa o darme un paseo por la playa. En general, la gente tuvo un comportamiento excelente conmigo.

Han pasado ya unos meses, pero quizá pueda aclarar algunas cosas ahora. ¿Cómo de cerca estuvo de seguir en Málaga la temporada pasada?

–Muy cerca, tanto como que el Unicaja y yo teníamos todo hablado y preparado para firmar el contrato. Es así. Lo único es que yo tenía que vinculación con el Efes y ellos no querían que yo reforzase a otro equipo de la Euroliga. El Unicaja parecía no tener mucho tiempo para esperar mientras yo trataba de solucionar la cuestión con el Efes. Entonces el Unicaja fichó a Shermadini y ya, más tarde, a Augustine.

Así que por eso acabó en el Hapoel Jerusalén, un equipo de la Eurocup. Las cosas no le fueron bien.

–La idea era hacer algo importante, como sucedió en el Unicaja, porque el Hapoel había sido uno de los semifinalistas el año antes. Pero las cosas no fueron como esperaba. En dos meses estábamos fuera de la Eurocup. Ellos cambiaron al entrenador y se fueron muchos jugadores. La verdad es que jugaba poco y la situación había cambiado para mí. Necesitaba jugar y ahora lo estoy haciendo.

Dentro de poco se cumple un año de aquella noche en Valencia en la que el Unicaja ganó en la Eurocup. ¿Cómo lo recuerda?

–¡Qué noche aquella! Fue una locura. Lo recuerdo todo y todo es de una enorme alegría. Ganamos porque estuvimos unidos y actuamos como debe hacerlo una familia; unidos. Pero también destacaría el trabajo que hicieron nuestros entrenadores, con Joan Plaza a la cabeza. Fue clave cómo prepararon el partido y cómo nos motivaron. Nos mostraron resúmenes de las mejores jugadas, fotos, noticias de la prensa y muchas cosas. Es una de las mejores cosas que he visto en mi carrera, cómo ellos nos dieron una motivación extra para tratar de ganar, no para tratar, sino para ganar la Eurocup.

¿Cómo fue su relación con Plaza?

–Buena. Es un entrenador al que le gusta trabajar duro. Traté de seguirlo y de dar lo mejor de mí durante mi etapa en el Unicaja. Su forma de trabajar es muy profesional y creo que esto es algo importante para un club como el de Málaga.

Y tras aquella gesta, se reencuentra con un Unicaja que llega al partido de mañana peleando por clasificarse para los ‘play-off’ de la Euroliga. ¿Esperaba algo así?

–No, sinceramente no, porque la Euroliga es muy complicada. No sé como está la atmósfera en el vestuario y alrededor del equipo, pero me está sorprendiendo el Unicaja. Si el Maccabi pierde algún partido es posible que la clasificación sea posible, pero primero tienen que ganar aquí en Belgrado y no se lo vamos a poner fácil.

Usted mantiene una gran relación con Nedovic. ¿Qué cree que puede ofrecer todavía?

–Mucho. Para mí es uno de los mejores jugadores de Europa. Hay pocos capaces de cambiar un partido como él lo hace. Tiene un enorme talento. Tendremos que hacer un gran trabajo para frenarlo.

¿Qué le espera en el futuro? ¿Puede haber segunda etapa en Málaga?

–No lo sé. Firmé en el Estrella Roja hasta final de temporada y todo es cuestión de hablarlo si el Unicaja llega con una propuesta. Me gusta todo de la ciudad.

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