Augustine no vio clara la última jugada ante el Baskonia, y se la tuvo que jugar Nedovic

Augustine, en un partido anterior. /Efe
Augustine, en un partido anterior. / Efe

Plaza pidió un tiempo muerto para planificar la jugada con la que pretendía ganar el duelo ante el Baskonia

JUAN CALDERÓN

El Unicaja-Baskonia del pasado sábado se resolvió en un último minuto frenético en el que el equipo malagueño tuvo varias opciones para ganar el partido. Al final, con sólo tres segundos por jugar y 72-73 en el marcador, Joan Plaza pidió un tiempo muerto para planificar la jugada con la que pretendía ganar el duelo.

El técnico planteó una estrategia, pero al final tuvo que cambiarla sobre la marcha, y siempre sin perder de vista que sólo quedaban tres segundos por jugarse. Después del partido muchos aficionados se cuestionaron por qué Plaza no planteó una jugada en la que el destino final del balón fuese cerca del aro; es decir, que se la jugase un pívot. La realidad es que así fue la idea diseñada por el entrenador del Unicaja. Nedovic iba a sacar de banda, con la idea de que uno de los aleros amagase e hiciese lo que se denomina un ‘rizo’, con el objetivo de dejar a Augustine solo para que se jugase un ‘uno contra uno’ frente a Johannes Voighmann, pívot del Baskonia.

El Palacio, séptima cancha de la Liga en asistencia

Transcurrido el primer mes de competición en la Liga Endesa, el Palacio de los Deportes es la séptima cancha de la competición en asistencia de público.

La media de espectadores que desfilaron por el pabellón malagfueño fue de 7.104 espectadores según los datos oficiales del Unicaja. La realidad es que no es una mala cifra, pero tampoco supone un gran aumento respecto a la temporada anterior, en la que el dato recogido después de los tres primeros partidos del mes de octubre fue de 7.099 espectadores.

El encuentro con mejor asistencia en la Liga en octubre fue el del Estudiantes (7.509), superado ya en noviembre por el del Baskonia con 8.398. Los datos del Unicaja están por encima de los de la media de la Liga (5.867 espectadores), pero lejos de otros equipos como el Bilbao (8.157), Valencia (8.333) y Baskonia (8.816). La mejor marca después de un mes de competición es para el Burgos, recién ascendido, con 8.975 espectadores.

No parecía excesivamente complicado y era lo más lógico. Sin embargo, cuando Plaza explicó la jugada, Augustine no lo vio claro o no pareció entenderlo. El técnico, ante las dudas de su jugador, cambió de plan sobre la marcha y Nedovic asumió la responsabilidad, algo que el serbio mostró y que se vio en la retransmisión de televisión. A pesar de haber firmado un partido malo, con muchos fallos en los lanzamientos, parecía ser el único capaz de asumir ese tiro. Augustine se quedó en el banquillo y su lugar lo ocupó Suárez. Nedovic sacó de banda para el madrileño, no sin ciertos problemas, este le devolvió el balón y, demasiado alejado, el serbio lanzó un triple casi imposible que no entró.

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