El botín griego de Shermadini 

El pívot, en un entrenamiento/Unicajab.Fotopress
El pívot, en un entrenamiento / Unicajab.Fotopress

El pívot se mide al Olympiacos, con el que ganó su segunda Euroliga; la primera fue con el Panathinaikos

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

«Es más joven de lo que parece», dijo a principios de temporada Joan Plaza sobre Shermadini, uno de los grandes fichajes de esta temporada. El georgiano tiene 28 años, pero lleva tantos años en la élite del baloncesto europeo que parece más veterano. Cuando era un adolescente de apenas 15 años, un dirigente del Maccabi Tbilisi, club de su país, se fijó en él. Era muy alto, espigado y aún estaba en edad de crecimiento. Aunque empezó tarde en el baloncesto pronto empezó a destacar en las categorías inferiores de Georgia y pronto se destapó como un pívot totalmente dominante. En Youtube hay vídeos en los que se le puede ver anotando más de 70 puntos en un partido.

En las celebraciones de la Euroliga con el Panathinaikos (2009)
En las celebraciones de la Euroliga con el Panathinaikos (2009) / Euroleague

Los grandes de Europa no tardaron en fijarse en el pívot georgiano. Tras brillar en el Europeo sub-20 de Riga, Obradovic lo fichó para su Panathinaikos. En manos de mejor entrenador de Europa, en su primera temporada en la élite ganó la Euroliga en la Final Four de Berlín, aunque sin protagonismo en el equipo. Tras pasar por el Olimpia Ljubljana, el Cantú o el Maccabi, regresó a Grecia para fichar esta vez por el Olympiacos. Allí, con Spanoulis de nuevo como compañero, ganó en Londres su segunda Euroliga. Sólo tenía 24 años.

«Era muy joven y tuve suerte de fichar por equipos que aspiraban a ganarlo todo», asegura el jugador del Unicaja

«Bueno, supongo que tuve suerte», dice Shermadini con modestia. «Era joven y tuve la oportunidad de jugar en equipos que aspiraban a ganar todos los títulos. Aún así, ganar dos Final Four no es nada fácil, así que me considero afortunado», afirma. ‘Gio’, como le conocen sus compañeros, regresará mañana a Grecia para medirse al club con el que ganó su segunda Euroliga, el Olympiacos de El Pireo. En el equipo rival todavía permanecen algunos jugadores de su época, como Spanoulis, Printezis o Mantzaris. «Es un equipo que conozco muy bien, algunos son amigos de mi etapa en Grecia. Será muy difícil vencerles, sobre todo en su cancha», afirma. El Palacio de la Paz y la Amistad de El Pireo es uno de los pabellones míticos de la Euroliga y además el conjunto griego no pudo jugar allí en la primera jornada por sanción. Shermadini lo ha vivido como jugador local y como miembro del eterno rival, el Panathinaikos y espera un gran ambiente en contra mañana.

«Conozco muy bien al Olympiacos, conservo algunos amigos. Será muy difícil ganar allí»

El pívot del Unicaja aún está en proceso de adaptación a su nuevo equipo y a los sistemas de Plaza. Su mejor partido ha sido hasta ahora el que jugó ante el Fenerbahçe, ante pívots de gran nivel. «Me siento bien, pero esto sólo el principio», responde cuando se le cuestiona por sus sensaciones con el equipo malagueño. «Creo que hemos empezado bastante bien la temporada, hicimos un gran partido ante el Fenerbahçe, pero en esta nueva Euroliga, jugando todos contra todos, cada partido es muy importante y no hay mucho tiempo para pensar en la jornada anterior», afirma.

En las celebraciones de la Euroliga con el Olympiacos (2013)
En las celebraciones de la Euroliga con el Olympiacos (2013) / Euroleague

Quizás su mayor margen de mejora esté en el apartado defensivo, en el que Plaza es muy exigente y con el que suelen sufrir los hombres grandes. «Estoy trabajando mucho en defensa, Plaza trata de explicarme qué es lo que quiere exactamente en cada momento. Para él la defensa es muy importante», comenta. El Shermadini que fue la pasada temporada el mejor pívot de la Liga Endesa aún está por explotar en Málaga. Sus centímetros y su experiencia europea tienen que ser muy útiles esta temporada.

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