Un bravo Unicaja tumba al Olympiacos

Un bravo Unicaja tumba al Olympiacos
Salvador Salas

El equipo malagueño, que no tenía opciones en la Euroliga, derrotó al Olympiacos en la prórroga (87-85)

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

No se le puede poner ni un pero a la temporada del Unicaja en la Euroliga. El partido ante el Olympiacos fue un resumen de lo que ha sido la participación del equipo malagueño en el torneo europeo, siempre peleando hasta el final con mejor o peor resultado. En este caso hizo una demostración de orgullo para derrotar a uno de los favoritos, el Olympiacos (87-85) al que superó en un emocionante final y después de una prórroga. Al contrario que en otros encuentros, el equipo malagueño sí supo jugar un final apretado, primero en el desenlace del último cuarto, y luego en el tiempo extra. Un triple de Waczynski a falta de 36 segundos y una canasta de Augustine a falta de dos segundos, dieron la victoria al Unicaja que este domingo recibe al Real Madrid en un choque clave en la Liga Endesa.

87 Unicaja

(19+28+7+20+13): Díaz, (3), Nedovic (17), Waczynski (10), Brooks (7) y Okouo (4) -cinco inicial-, Augustine (12), Suárez (5), McCallum (13), Milosavljevic (3), Díez (6) y Salin (7).

85 Olympiacos

(22+11+23+18+11): Papapetrou (11), Spanoulis (15), Milutinov (10), Tillie (7), Roberts (8) -cinco inicial-, Mclean (8), Strelnieks (10), Brown (2), Mantzaris (11) y Wiltjer (3).

árbitros
Belosevic (Serbia), Paternico (Italia) y Mantyla (Finlandia). Sin eliminados por cinco faltas personales.
incidencias
Partido de la vigésima novena jornada de la Euroliga disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena de Málaga ante cerca de seis mil espectadores.

La floja asistencia de público y el hecho de que el Unicaja no se jugase nada, restaron algo de tensión al partido. No lo entendió así el Olympiacos que desplegó el habitual orden que le caracteriza perfectamente dirigido por Spanoulis. Los dos equipos lograron canastas fáciles en el arranque, pero el conjunto griego no tardó el elevar el nivel de su defensa y el Unicaja empezó a tener problemas. El Olympiacos se colocó 6-11 abasteciendo a sus hombres altos de balones por medio de Spanoulis, que comenzó el partido a tres asistencias de convertirse en el mejor pasador de la historia, registro que no tardó en superar. Nedovic, con siete puntos seguidos, mantuvo al Unicaja que cerró el primer cuarto perdiendo19-22.

La presencia de McCallum, en el quinteto inicial del segundo cuarto dio más ritmo al equipo malagueño, aunque quizá la clave estuvo en la notable mejoría defensiva. Sin la presencia de Spanoulis en la pista, el Olympiacos fue incapaz de superar el planteamiento del equipo de Plaza tal y como reflejó el 28-11 del parcial del cuarto. Fueron diez minutos casi perfectos del Unicaja, en los que movió perfectamente el balón, casi no cometió errores y anotó con una gran facilidad buscando de forma insistente la espalda a la defensa de su rival. Las nueve asistencias en el segundo cuarto frente a las cuatro del primero evidenciaron el juego elaborado y efectivo de un Unicaja que llegó al descanso ganando 47-33.

El Unicaja aguantó el pulso al Olympiacos en los primeros instantes de la segunda mitad, cargando bien el rebote y defendiendo. Sin embargo, el dominio interior del equipo visitante con Milutinov recibiendo balones en la pintura por parte de Spanolulis, y a su vez barriendo canastas en el aro propio, acabó cambiando la tendencia del choque (51-39, minuto 23). El colapso del Unicaja ante la evidente mejoría defensiva de su rival fue total. Seis minutos estuvo el conjunto de Plaza sin anotar una canasta y eso ante un rival como el griego es un auténtico delito. A pesar del parcial recibido (4-23), el conjunto malagueño logró llegar con vida al último cuarto (54-56).

Le costó un mundo, pero el Unicaja volvió al partido a base de defensa. No lo tuvo fácil porque el Olympiacos enlazaba triple tras triple y amenazaba con romper el partido. Sobrevivió el equipo malagueño al acierto exterior de su rival a pesar de que a falta de tres minutos para el final perdía 65-71. El arreó defensivo final fue clave, como también el protagonismo de Nedovic. El serbio se echó el equipo a lo espalda anotó los últimos puntos y robó el balón clave para empatar el choque y forzar la prórroga ante el delirio de los aficionados.

En el tiempo extra, el Unicaja hizo una demostración de orgullo. Se sobrepuso otra vez a los triples y su defensa fue perfecta. Alberto Díaz hizo lo que parecía imposible, frenar a Spanoulis. A falta de 36 segundos, Waczynski empató el encuentro a 85 y Nedovic, de nuevo excelente, encontró a Augustine para que el pívot lograse la canasta ganadora a falta de dos segundos para el final.

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