El Unicaja desprende ambición

Salin y Suárez abrazan a Alberto Díaz después de la acción que decidió el partido./Francis Silva
Salin y Suárez abrazan a Alberto Díaz después de la acción que decidió el partido. / Francis Silva

Gana al Barcelona por cuarta vez esta campaña liderado por Suárez y Díaz, y mantiene el pulso por ser cabeza de serie en el 'play-off'

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Sólo siete de los 21 jugadores que disputaron ayer el emocionante Unicaja-Barcelona eran españoles. Dos de ellos resultaron decisivos en el importantísimo triunfo del conjunto malagueño en un emocionante encuentro en el que se anotaron 158 puntos y, curiosamente, decidió una acción defensiva. Carlos Suárez y Alberto Díaz fueron los hombres que permitieron al cuadro malagueño tumbar por cuarta vez seguida esta temporada al conjunto azulgrana. Nunca antes lo había conseguido el cuadro cajista, que ha demostrado tenerle tomada la medida a un rival que venía de protagonizar hace sólo unos días la mayor paliza de la historia de la ACB. Es cierto que más jugadores ayudaron en este triunfo que permite al Unicaja mantener el pulso por ser cabeza de serie en la fase por el título, pero fueron ellos los que lideraron a su equipo. Suárez rozó el triple doble (12 puntos, 9 rebotes y 8 asistencias) haciéndose omnipresente. Díaz confirmó que ha llegado a la fase clave de la temporada en su mejor momento. A falta de dos segundos para el final forzó una falta en ataque de Claver con 80-78 en el marcador. La acción fue clarísima, pese a las protestas de los azulgrana, aunque hay que reconocer también la valentía de los árbitros para señalarla en un momento determinante del choque.

80 Unicaja

(17+26+12+25): McCallum (2), Díez (2), Nedovic (15), Brooks (1), Augustine (8) -cinco inicial-, Okouo (-), Díaz (3), Salin (16), Milosavljevic (8), Waczynski (3), Jean Charles (10) y Suárez (12).

78 FC Barcelona

(16+10+29+23): Hanga (2), Herutel (12), Tomic (14), Moerman (10), Koponen (14) -cinco inicial-, Ribas (-), Pressey (-), Jackson (10), Vezenkov (-), Oriola (9), Claver (6) y Navarro (-).

Árbitros
García González, Castillo y Sánchez Sixto. Sin eliminados.
incidencias
Partido de la vigésima octava jornada de la Liga Endesa, disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena de Málaga ante 8.115 espectadores.

El partido fue una montaña rusa, empezando por el mal arranque de los de Plaza, seguido de una formidable reacción, un desplome después del descanso y un final no apto para cardíacos. Precisamente por cómo se desarrolló el encuentro, la victoria del Unicaja tuvo más mérito. Se sobrepuso a un rival con un potencial enorme y demostró la ambición, quizá también la fe, necesaria para acabar ganando. El triunfo llena de moral a un equipo que la próxima semana se jugará muchas de sus opciones de futuro en un choque clave ante el Valencia.

Aunque sin duda lo mejor llegó al final, no conviene pasar por algo los primeros 20 minutos del choque. Después de un pésimo comienzo en el que la falta de orden e ideas dio la primera ventaja clara al Barcelona (3-11), el giro defensivo del Unicaja fue formidable para enlazar un parcial demoledor 23-5 que dejó noqueado al Barcelona. Fue llamativo como la 'segunda unidad' del equipo malagueño era la que pasaba a dominar el partido. Díaz, Salin, Milosavljevic, Suárez y Jean-Charles dieron un 'clinic' defensivo. Mención especial para los tres últimos.

El acierto exterior con los triples de Salin, Suárez y más tarde de Nedovic, puso las cosas todavía más complicadas a un Barcelona perdido y al que ya no le valió que Heurtel y Tomic, amenazas antes, volviesen. La renta local alcanzó los 17 puntos al descanso con 43-26.

El director general de la Fundación Bancaria Unicaja, Sergio Corral, entregó los cheques solidarios a Cudeca, Nena Paine, Cruz Roja, Alcer e Icodes en el descanso del partido.:
El director general de la Fundación Bancaria Unicaja, Sergio Corral, entregó los cheques solidarios a Cudeca, Nena Paine, Cruz Roja, Alcer e Icodes en el descanso del partido.: / Francis Silva

No hizo falta esperar mucho para que llegase la reacción del Barcelona. El equipo que dirige Pesic enlazó un parcial de 4-17 que lo devolvió sin demasiados problemas (47-43) a la pelea. El Unicaja sufrió un atasco ofensivo monumental, con los mismos problemas del arranque del choque: sin saber qué hacer y tomando malas decisiones, especialmente por parte de un desafortunado McCallum. Sin la posibilidad de imprimir ritmo al choque porque su defensa ya no le permitía correr y porque había perdido solidez, el Barcelona se adueñó por completo del choque. Así, en la última jugada del tercer cuarto, Heurtel empató el choque a 55.

Con el partido cuesta arriba, más por sensaciones que por la igualdad que reflejaba el marcador, Plaza recuperó a sus especialistas defensivos, que de nuevo volvieron a frenar al Barcelona que ganaba 59-61. Dos triples seguidos de Salin y Díaz levantaron al público y Pesic pedía tiempo muerto temiendo una nueva oleada del Unicaja. Entró el partido entonces en un intercambio de triples y alguna decisión arbitral cuestionable. Aunque no logró distanciarse, el equipo malagueño recuperó el orden en ataque con Nedovic al mando de las operaciones y muchos jugadores ayudando, como Waczynski con un oportuno triple a falta de 1:49 (75-70) o Suárez omnipresente. El Barcelona tuvo claro lo que hacer, castigar precisamente a Nedovic en defensa. Edwin Jackson le metió tres a su amigo para mantener el pulso. A falta de 12 segundos, Augustine cazó un rebote providencial en ataque para anotar (80-78) y en la siguiente jugada Alberto Díaz provocó una personal en ataque de Claver, que el Barcelona protestó de forma airada, pero que fue evidente. El malagueño volvía a convertirse en héroe para ganar el partido desde la defensa.

Plaza: «Queremos seguir arriba»

Por Enrique Miranda. Estaba muy satisfecho Plaza con la cuarta victoria consecutiva ante el Barcelona. «Habíamos hecho una buena primera parte, sabíamos que ellos iban a volver duro, jugando al límite», dijo el entrenador. «Hemos vuelto a ganar el partido desde atrás», analizó. «El equipo sigue demostrando que queremos estar arriba y si finalmente no llegamos, al menos que podamos competir con entereza», dijo el entrenador tras el choque. «El equipo ha sido capaz de reaccionar tras las tres derrotas en la ACB. Ahora se trata de optimizar las fuerzas y llegar al final lo más fresco posible», comentó. El equipo afronta ahora la primera semana con un solo partido, lo que servirá para descansar algo más. Alabó el trabajo de Díaz, «va creciendo día a día» y de Jean-Charles:«Livio nos ha ayudado mucho, ya lo hizo en Santiago, tocando muchos balones, anticipándose y espero que pueda ir a más». Sobre la falta en ataque señalada a Claver en el último segundo Plaza dijo que él la vio clara desde el banquillo y que los árbitros también.

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