Una broma de mal gusto

Una broma de mal gusto
José Miguel Aguilar
JOSÉ MIGUEL AGUILAR

Suena a broma, por no decir a chiste de mal gusto, leer y escuchar las críticas vertidas por el Barcelona a causa del arbitraje del pasado domingo frente al Unicaja. ¡Con lo que ha visto uno en el Palau todos estos años! ¡Cuántos sinsabores vividos por mor de la impotencia partido tras partido! ¡Cuánta frustración causada por el peso de la historia que siempre caía del mismo lado! ¡Lo que hay que oír a estas alturas de la vida! ¿O es que en la ciudad condal se ha olvidado ya el 'play-off' de 2015? ¿O es que escuecen las cuatro derrotas frente al Unicaja esta temporada? Más allá de la última acción del choque, que es verdad que decide el triunfo local, no parece serio que los jugadores azulgrana se quejen del trío arbitral, pese al vídeo montado por el club que causa sonrojo, porque muchas de las acciones son del comienzo del choque, precisamente cuando se produjo el mayor dominio visitante.

La falta en ataque de Claver sobre Alberto Díaz a falta de dos segundos es clarísima, aunque entiendo que se levante cierta polvareda porque el conjunto blaugrana se ilusionó con una prórroga que iba a forzar tras levantar una renta de 17 puntos que acumuló el cuadro malagueño al descanso. Esa remontada ocultó las carencias del conjunto catalán, que se ha dado de bruces con el fin del 'efecto Pesic', ese que le sirvió para ganar la Copa del Rey con apenas una semana en el banquillo del nuevo entrenador. Se las prometía muy felices el Barça cara al final de temporada porque parecía invencible en competición nacional tras ocho triunfos consecutivos (ahora lleva dos derrotas en los últimos cuatro partidos).

En el fondo de la protesta del Barcelona, pueril a todas luces –sobre todo tras ver la última acción de la final de la Copa del Rey que le supuso el triunfo y levantar el trofeo–, subyace una guerra de poder en el baloncesto español que ha pillado al Unicaja por medio. La Copa conquistada en Las Palmas ha envalentonado al conjunto catalán después de temporada y media para olvidar y tras un dominio incontestable del Real Madrid en el último lustro. Allá con sus cuitas, pero que dejen al Unicaja tranquilo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos