CARÁCTER Y LIDERAZGO

PEDRO RAMÍREZ

Nedovic es el líder Indiscutible de este Unicaja, un jugador que física y técnicamente está por encima de la mayoría de sus competidores tanto en la Liga Endesa como en la Euroliga. Su caché podría estar ya por encima de las posibilidades económicas de la mayoría de clubes europeos y también del Unicaja y, a poco que sea capaz de desarrollar todo ese potencial que se le supone, su futuro podría estar mucho más cerca del quinteto titular de un equipo de la NBA que otra cosa.

Sin embargo, para lograrlo aún tiene mucho que demostrar, porque, aunque mantiene una más que interesante y constante evolución en su juego, es tácticamente donde le queda por delante margen de mejora (al menos tal y como yo lo veo desde el cómodo lugar que ocupo tras la barrera), o dicho de otra manera, mejorar en la toma de decisiones tanto para él como para el grupo, alcanzando una más certera lectura del juego y también, cómo no, en aquellas cosas que realmente distinguen al buen jugador del gran jugador, el carácter del verdadero líder, saber estar en los grandes momentos del partido y en la constancia a la hora de asumir ese papel protagonista que le corresponde cada día, lo que hay que reconocer cada vez hace con más naturalidad, sobre todo desde que se le ve más feliz en la cancha y se desenvuelve en ella con más libertad.

Y es que el baloncesto es un juego de ventajas, de tal manera que mientras más y mejores fundamentos técnicos tenga un jugador, mientras más rápido, más fuerte, más salte y alto sea, y mientras mejor lectura de juego sea capaz de desarrollar, más fácil podrá obtenerla, ya sea para anotar o para asistir a un compañero, lo que mejorará sin límites las prestaciones y variables tácticas que pueda llegar a tener un equipo.

Y es tal la facilidad que Nedovic tiene para conseguirlas, es tal la capacidad que tiene para amenazar al rival desde cualquier posición de la cancha, que parece inevitable tener la sensación de que depende casi siempre más de él y de su indicativa que de la defensa que le pueda oponer su adversario. De tal manera que parar a un jugador así nunca podrá ser misión de uno solo, sino más bien de un trabajo de equipo.

Pero no habrá liderazgo sin un verdadero carácter ganador, y no le den más vueltas, hablamos de ese carácter que explica por qué tantas veces jugadores talentosos no han conseguido grandes carreras, y lo contrario. Porque el liderazgo no es más que una potente combinación entre talento y carácter, y se fundamenta en la capacidad que ha de tener alguien como Nedovic para saber hacer el uso correcto en los momentos adecuados de tantas habilidades y creatividad que posee, en saber poner en valor en toda su extensión y al servicio de los demás tan enorme talento, lo que le distinguirá del resto y que resultará siempre motivador e inspirador para sus compañeros a la vez que les hará mucho mejores, lo que seguro acabará impulsando también a su equipo al logro de grandes metas.

Siempre será bueno depender de un verdadero líder.

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