Carlos Suárez: «Entiendo la frustración de la gente, pero trabajamos como cabrones para mejorar»

Suárez, ayer en el pasillo del Palacio de los Deportes, junto a la foto de la plantilla/Fernando González
Suárez, ayer en el pasillo del Palacio de los Deportes, junto a la foto de la plantilla / Fernando González

El jugador del conjunto malagueño admite que existe ansiedad en la plantilla, pero pide tiempo y confianza en el equipo

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

El Unicaja regresó ayer al trabajo, después de un día de descanso y tras una semana negra, con pleno de derrotas. El equipo malagueño pasa por una crisis de juego y resultados, pero apenas hay tiempo para lamerse las heridas. Carlos Suárez, capitán del Unicaja y único superviviente de la plantilla desde 2013, analiza el bache por el que pasa el conjunto de Los Guindos.

Aún no llevamos ni dos meses de competición y ya han llegado los problemas. ¿Lo esperaba?

–Nos hubiera gustado tener mejor resultados, pero sabíamos que esto podía pasar, el hecho de que hubiera varias derrotas seguidas. Pero tenemos que abstraernos de todo, estamos entrenando bien y no lo digo por quedar bien. El año pasado tuvimos alguna situación similar, pedimos tiempo y mira lo que ocurrió. Nos tenemos que fijar en ese momento en el que parecía que estábamos en la UVI, todos nos unimos y fuimos hacia arriba para ganar la Eurocup.

–¿Cómo se está viviendo esta crisis en el vestuario?

–Es un pequeño bache, pero claro que se está viviendo con preocupación porque no habíamos vivido juntos esta situación de tantas derrotas. El equipo está fastidiado, teníamos que haber sacado una o dos victorias más, pero hay mucho ruido fuera, y tenemos que tener confianza en que los resultados van a llegar.

Se ve cierto nerviosismo o ansiedad en la pista. ¿Está de acuerdo?

–Quizás ansiedad es la palabra, ansiedad por querer hacer las cosas bien. Eso al final se ve reflejado en el acierto, en los porcentajes, en los tiros libres... Al jugador eso le afecta, porque hay un componente psicológico importante. Ahí está el ejemplo del Baskonia, que parecía que no la metían en una piscina y ahora parecen Los Lakers.

Más allá de las derrotas, lo peor es que en algunos partidos no se ha competido.

–Es cierto que ha habido momentos en los que no hemos estado bien. Les ha pasado a todos los equipos, no sólo a nosotros, también al Real Madrid, al Valencia... Eso te hace ver la exigencia de competir en la Liga Endesa y en la Euroliga. Hablé con Felipe Reyes o con Rudy este verano y me hablaban de la enorme complejidad de jugar tantos partidos. Que hay que ir con cuidado porque puedes llegar muerto a febrero

–¿Está de acuerdo en la idea de que hay que administrar esfuerzos?

–Con el tema de las rotaciones, está claro que todos queremos jugar. Pero tenemos muchos partidos y es normal que haya que descansar. Pero a la hora de competir, creo que nosotros no podemos elegir los partidos, que tenemos que ir a ganar contra todos los equipos, como haremos esta semana ante el CSKA o la próxima en la pista del Panathinaikos. No puede haber un partido más importante que otro, creo que es un error, no te puedes jugar todo a una moneda.

-¿En qué medida está afectando a la marcha del equipo que haya cinco jugadores nuevos que tengan que integrarse?

–Pues afecta lo mismo que otros años. El equipo está unido, nos llevamos todos muy bien. En estos momentos en los que el equipo está abajo se demuestra la calidad humana. Y la gente quiere, está jodida, pero quiere ganar y sacar adelante esto. En el caso de McCallum, es un jugador que nunca ha jugado en Europa y necesita quizás un tiempo de aclimatación más largo. En pretemporada nos deslumbró a todos y generó unas expectativas tremendas. Pero claro, después hay un ‘scouting’, la gente ya te conoce... Y después le pasa lo que al resto del equipo, que tiene ese punto de ansiedad que no ayuda.

Esa ansiedad que comenta, ¿explica los malos porcentajes de tiro?

–Puede ser, al final el tiro es cuestión de sensaciones y de pequeños detalles. Cualquier mínima duda te hace fallar.

–¿Por qué cree que no le llegan muchos balones a los jugadores interiores?

–No sé. A lo mejor no vemos a los grandes tan claro y tenemos ese miedo a perder el balón. No es fácil encontrar una explicación, va todo relacionado. Hay que coger confianza para poder hacer mejor las cosas.

–¿Hay ‘Nedodependencia’?

–Nedovic es un grandísimo jugador. Pero no podemos fijarnos en los que no están. Es un jugador diferencial, pero hemos jugado mal con él y sin él. No nos podemos fustigar porque no esté un jugador.

–¿Cree que hay mejor plantilla que el año pasado?

–Sí, quizás más compensada. Siempre nos acordamos del que no está, pero el año pasado Shermadini fue el mejor pívot de la Liga Endesa, Salin fue uno de los hombres importantes del Gran Canaria, Milosavljevic estaba entre los mejores de la Eurocup... Creo que todos los fichajes son grandísimos jugadores. Sí es cierto que no es lo mismo jugar en un equipo 30 minutos que en otro en el que juegas menos y tienes una alta exigencia en poco tiempo.

Nedovic empieza a entrenarse y espera jugar contra el CSKA

Tras tres partidos de baja por sus problemas en los hombros, Nedovic empezó a ayer a trabajar con contacto poco a poco y sus sensaciones son mejores. «Estoy mejor, el problema es que he tenido dolor en los dos hombros, si es uno solo lo puedo aguantar», aseguró ayer tras el entrenamiento. «He entrenado un poco con contacto y me encuentro mejor, creo que podré jugar ante el CSKA», comentó el escolta serbio. Pese a que Plaza dejó caer la posibilidad de que el jugador tuviera que parar un par de semanas para recuperarse del todo, parece que Nedovic podrá regresar al equipo pronto si sigue mejorando. El jugador del Unicaja se lesionó en el partido ante el Gipuzkoa cuando recibió un golpe en el hombro izquierdo en un bloqueo. El problema es que también arrastraba molestias en el hombro derecho desde principios de la temporada.

Vaya papelón que tiene Musli este año, que ha pasado de tener mucho protagonismo a casi no jugar.

–Él está entrenando muy bien, pese a que puede ser una situación en la que quizás no esté a gusto. Pero se está comportando como un gran profesional y cuando sale a pista trata de ayudar en todo lo que puede y aprovechar sus oportunidades.

Ya se han escuchado esta temporada pitos en el Palacio hacia el entrenador o hacia el juego del equipo. ¿Ve algo de impaciencia en el entorno del equipo?

–No sé si es falta de paciencia. Está claro es que la afición es exigente, que nos ha costado mucho volver a la Euroliga y que ellos quieren ver resultados. Nosotros, insisto, pedimos tiempo. Entiendo que haya algo de frustración, pero los jugadores somos los primeros que queremos hacer las cosas bien, nos dejamos la piel, entrenamos como cabrones para mejorar y que lleguen los resultados. El tema de los pitos no ayuda, sobre todo a los nuevos. Les choca esa situación.

«Claro que me veo en la Copa. Primero hay que clasificarse y después, ¿por qué no soñar?»

-¿Hay unidad entre la plantilla y el cuerpo técnico?

–Sí, existe esa unidad. Ya lo demostramos el año pasado y este año también lo haremos. Falta tocar esa tecla para que el equipo haga ‘clic’ y empiece a funcionar.

–¿Se ve en un par de meses luchando por la Copa?

–Claro, me veo estando en la Copa. Hay que visualizar las cosas, como yo soñé con levantar el trofeo de la Eurocup y se terminó cumpliendo. Hay que tener los objetivos en mente. Es cierto que se nos ha complicado, pero si hacemos las cosas como debemos y cogemos una dinámica positiva, de esas en las que al final ganas casi sin querer, lo lograremos. El equipo tiene el nivel para estar en la Copa del Rey y espero y deseo que así sea. Una vez allí, ya sabes, son tres partidos en un fin de semana y cualquier cosa puede pasar. Hay que clasificarse y después, ¿por qué no soñar?.

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