Los catorce jugadores que se quedaron en once

La plantilla del Unicaja al completo antes del comienzo de la temporada posa para la foto oficial. /Unicaja CB. Fotopress
La plantilla del Unicaja al completo antes del comienzo de la temporada posa para la foto oficial. / Unicaja CB. Fotopress

Plaza no cuenta con Musli y los minutos de Soluade y Okouo han quedado reducidos a la mínima exprexión

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Nunca en toda su historia el Unicaja tuvo tantos jugadores para afrontar una temporada. Catorce hombres con ficha profesional por primera vez. El nuevo sistema de competición de la Euroliga y la compaginación con la Liga Endesa obligaban a ello. No hubo debate durante el verano y directivos y técnicos coincidieron en que el equipo tenía que tener al menos catorce jugadores.

Sin embargo, dos meses y 18 partidos después, la realidad y los números del Unicaja para nada indican que tenga o precise de 14 efectivos, más allá de que sean necesarios para entrenarse al máximo nivel.

La particular confección de la plantilla del Unicaja provoca además que algunos jugadores tengan pocos minutos

Okouo, Soluade y Musli se han quedado fuera de la rotación de Joan Plaza por distintos motivos, bien por decisión técnica o por la exigencia de las normas de cupos que imperan en la Liga ACB.

El caso más evidente es el de Musli. Su situación está torcida desde antes de comenzar la temporada. Ya al final de la campaña anterior Plaza solicitó que se le buscase equipo, pero tenía contrato en vigor y en el club tampoco lo veían con buenos ojos. El cuerpo técnico, según explicó el propio Plaza en el arranque de la temporada, decidió que fuese el jugador descartado para la Liga y sólo jugase en la Euroliga. Sin embargo, su participación incluso en el torneo europeo está siendo testimonial, salvo en el partido ante el Real Madrid con todo perdido, y ya ante el CSKA se quedó sin jugar.

Otro que no cuenta es Okouo. Durante el verano se vendió el discurso desde el Unicaja de que el canterano iba a ser muy importante en los encuentros de la Liga ACB. El pívot y su representante esperaban una cesión para así poder prolongar las buenas sensaciones que ofreció el año pasado en un equipo en el que pudiese jugar más. Sin embargo, el Unicaja no anda sobrado de cupos de formación y eso provocó que se quedase en la plantilla. Como en la Euroliga la rotación interior la completa Musli, aunque casi no juegue, Okouo sólo tiene la ACB como alternativa. En las nueve jornadas disputadas participó en seis partidos, y en tres se quedó sin jugar. Su media es de 8 minutos.

Y el último caso es el de Soluade. Su situación es calcada a la de Musli, aunque con algún matiz. Si en el caso del pívot se esperaba que jugase más, con Soluade se sabía que iba a tener pocas oportunidades. Y así es. El base inglés juega menos que Okouo (siete minutos); de hecho, en ningún partido de Liga llegó a la decena. Sólo en la Euroliga, como sucedió con Musli también ante el Madrid, jugó más de lo habitual, 24 minutos.

¿Temporal o definitivo?

La situación es llamativa, aunque conviene no perder de vista que sólo se han disputado dos meses de la temporada. Cualquier lesión importante o que tenga a algún jugador parado un par de semanas puede variar el sistema de rotaciones que hasta el momento está utilizando Joan Plaza.

El cuerpo técnico ya tiene fijado los cambios en la plantilla al menos hasta final de año, así que, salvo contratiempo, no hay que esperar muchas novedades en este capítulo. Además, hay otros jugadores con menos presencia de lo habitual en pista por la particular configuración de la plantilla, en la que hay un exceso de aleros. Díez y Waczynski son los perjudicados, aunque esto ya es una cuestión de gestión de los recursos a interpretación de Plaza.

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