El Unicaja disfruta en la Euroliga

El Unicaja disfruta en la Euroliga
Álvaro Cabrera

Suma su tercera victoria seguida en la competición europea después remontar en el último cuarto con Brooks y Díaz como hombres clave

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Una de las frases más repetidas esta temporada en el seno del vestuario del Unicaja y en el entorno del equipo es que el primer objetivo en la Euroliga era disfrutar de la competición. Competir con los mejores de Europa no está al alcance de cualquiera. Lo saben los aficionados malagueños tras la penitencia de la pasada temporada en la Eurocup. Y también saben que será difícil dar continuidad a este privilegio por la actual configuración del torneo y por los requisitos para jugarlo. Por este motivo conviene disfrutar de cada partido y, sobre todo, de cada victoria.

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Anoche el Unicaja sumó su tercer triunfo seguido en la Euroliga. Lo hizo, a pesar de firmar un partido irregular, pero en el que demostró carácter y capacidad de superación para vencer al Armani Milán por 74-71. Toda victoria sabe mejor después de una remontada. Lo saben los 6.260 espectadores que vieron el duelo en directo y que presenciaron la gran actuación de Jeff Brooks, la importancia en el equipo de Augustine y el regreso, ahora sí, de Alberto Díaz al nivel de la temporada pasada con dos acciones clave en los instantes en los que se decidía el choque.

74 Unicaja

(26+9+20+19): McCallum (8), Nedovic (15), Milosavljevic (-), Brooks (15), Augustine (9) -cinco inicial-, Okouo (2), Díaz (5), Salin (8), Shermadini (4), Waczynski (6) y Suárez (2).

71 Armani Milan

(20+22+11+18): Goudelock (18), Theodore (14), Kalnietis (-), Tarczewski (5), Jefferson (-) -cinco inicial-, Micov (9), Cinciarini (2), M'Baye (7), Bertans (13), Jerrells (-) y Gudaitis (3).

Árbitros:
Latisevs (LIT), Koromilas (GRE) y Hordov (CRO). Eliminaron por cinco faltas personales a Tarczewski.
Incidencias:
Partido correspondiente a la décima cuarta jornada de la Euroliga disputado en el Martín Carpena de Málaga ante 6.260 espectadores.

El Unicaja sacó adelante el partido pese a que Nedovic no tuvo su mejor noche, y eso que anotó 15 puntos. Esto también denota la cohesión que ha logrado el equipo y que ahora debe trasladar a la Liga ACB para conseguir la clasificación para la Copa del Rey. En la Euroliga todavía queda mucho por delante, 16 jornadas. Así que todavía hay mucho de lo que disfrutar.

El arranque del partido por parte del Unicaja fue perfecto en todas las facetas de juego. Sabía que tenía que defender y lo hizo, pero también atacó con criterio, cometiendo pocos errores y corriendo cuando tenía que hacerlo. Era el plan de partido. A los tres minutos ganaba 12-2 e imponía su defensa sobre el peligroso ataque del Milán. El conjunto italiano lo pasó mal cuando Goudelock era incapaz de quitarse de encima a Milosavljevic, y sólo cuando lo consiguió, logró meterse en el partido. Los puntos del base permitieron a su equipo volver al partido (12-10). Acusó el Unicaja la segunda personal de Augustine, que mandó pronto al pívot al banquillo. Perdió consistencia la defensa local y el Milán empató sacando partido de su acierto exterior (20-20). El Unicaja aguantó el empuje visitante y se repuso otra vez desde la defensa. McCallum, muy acertado, pero en especial Brooks con ocho puntos y cinco rebotes, le permitieron cerrar el primer cuarto por delante (26-22).

El ataque malagueño perdió fluidez con la rotación del banquillo, y aunque la defensa no perdió solidez, era evidente que había que reactivar el ataque. Sólo un triple en siete cinco minutos era muy poca producción. Así que el Milán no lo tuvo complicado para ponerse por delante con un parcial de 3-12 hasta el 29-32.

Mal momento

El arreón visitante sacó del partido al Unicaja y del orden que hasta el momento había mostrado. Sin control del rebote, sin la referencia de sus pívots porque Augustine estaba reservado en el banquillo y permitiendo demasiadas canastas fáciles, el conjunto malagueño se vio perdiendo 33-40 con un Bertans que apareció como amenaza inesperada. El Unicaja cerró el segundo cuarto anotando sólo nueve puntos, con sólo una canasta en juego, el resto de tiros libres. Así era complicado.

La actitud del Unicaja fue la correcta para revertir la situación en la reanudación. El conjunto de Plaza recuperó la solidez defensiva, en parte porque Augustine volvió a jugar. No tardó en ponerse por delante con los puntos de Brooks, Waczynski y Nedovic (49-47, min.25), pero le faltó acierto para quizá haber logrado una renta más amplia. Falló algunas canastas fáciles, incluso en acciones con hasta cuatro rebotes ofensivos. Estas concesiones permitieron al Milán mantenerse en el partido pese a que su ataque también se resentía.

Sin embargo, el Unicaja no dio continuidad a su fluidez ofensiva en el acto definitivo. Como pasó en el segundo cuarto, su ataque se desplomó con sólo cinco puntos en seis minutos, y a estas alturas del partido eso era un gran problema. El Milán, como antes, sin brillo, pero aprovechando el bajón del Unicaja, se colocó 60-66. Plaza tuvo que poner ya toda la carne en el asador, con Milosavljevic tratando de frenar a Goudelock y Brooks tapando en ataque el mal partido de Nedovic. El ala-pívot no tardó en producir. Una canasta más adicional abrió un parcial de 9-2 que le dio la vuelta al partido. Fue clave Alberto Díaz, con un triple crucial que puso en pie al Carpena. El Unicaja llegó a los últimos quince segundos ganando por tres puntos. En medio de la tensión volvió a aparecer el malagueño para hacerse con un rebote clave, acto seguido recibió falta y sentenció el choque desde la línea de personal.

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