Bofetón a las esperanzas europeas

Sergio Rodríguez y De Colo frenan el avance de McCallum durante el partido de ayer/Efe
Sergio Rodríguez y De Colo frenan el avance de McCallum durante el partido de ayer / Efe

El Unicaja ofrece una pobre imagen ante el CSKA y encaja una dura derrota que deja casi como un imposible pelear por el ‘play-off’

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El sueño de la clasificación para el ‘play-off’ de la Euroliga murió ayer en Moscú. La derrota, muy contundente y dura, entierra casi todas las opciones del Unicaja, que ahora hará bien centrándose en la pelea por ser cabeza de serie en la Liga ACB, pues el Maccabi, octavo, está ya a tres triunfos. Perdió por 25 puntos (101-76) ante un CSKA superior, casi infalible, pero que, todo hay que decirlo, encontró poca oposición en un equipo malagueño demasiado apático. Dos semanas hablando de lesiones, de problemas físicos y quizá de alguna cosa más extradeportiva parece que contagiaron al Unicaja de cierto pesimismo. Ese mensaje de Joan Plaza de ir a ganar a Moscú, a competir, a dar la sorpresa se quedó en Málaga mientras su equipo se montaba en el avión camino de la capital rusa.

101 CSKA

(30+27+22+22): Sergio Rodríguez (11), Higgins (8), Vorontsevich (2), Kurbanov (10), Hines (7) -cinco inicial-, Rudd (2), Fridzon (2), De Colo (23), Antonov (4), Clyburn (13), Westermann (9) y Hunter (10).

76 Unicaja

(20+23+18+15): McCallum (7), Nedovic (15), Milosavljevic (8), Brooks (2), Okouo (4) -cinco inicial-, Suárez (4), Soluade (2), Salin (3), Díaz (7), Díez (7), Waczynski (5) y Augustine (12).

Árbitros
Radovic (CRO), Latisevs (LET) y Bissang (FRA). Sin eliminados.
Incidencias
Partido correspondiente a la vigésima quinta jornada de la Euroliga disputado en el Megasport Arena de Moscú ante 9.344 espectadores.

La única y mejor arma del Unicaja para plantarle cara al mejor equipo de Europa era remangarse, defender y pelear. Pero no lo hizo, entró en un intercambio de canastas fáciles ante el CSKA y eso equivale a un suicidio teniendo en cuenta la calidad de la plantilla del conjunto ruso. Como fue incapaz de aguantar el ritmo, el Unicaja no tardó en verse fuera del partido a poco del comienzo, y encajando 50 puntos en sólo 15 minutos. Probó Plaza a Okouo, que hizo alguna cosa interesante, pero está falto de ritmo. Su partido será el de mañana ante el Gipuzkoa. Ahí habrá que examinarlo. Tampoco respondieron otros jugadores que deben reivindicarse en este tipo de situaciones como Salin o Waczynski, y enmedio de la apatía, hasta Brooks o Suárez se dejaron llegar y sorprendió que Milosavljevic sólo jugase 12 minutos.

El conjunto ruso sacó todo su arsenal a las primeras de cambio y no tardó en colocarse 23-11. La esperada solidez defensiva del Unicaja, seña principal de su juego, no apareció. A la eficacia rusa se unió cierto descontrol en las filas del equipo malagueño que, aunque mejoró algo con la entrada de Augustine, cerró el primer cuarto perdiendo 30-20.

La segunda oleada del CSKA casi sacó al Unicaja del partido. Hunter y De Colo hicieron estragos en la defensa malagueña y permitieron que su equipo alcanzase los 50 puntos en el minuto quince. Es decir, unos guarismos más propios del descanso que de la mediación del segundo cuarto. Lo peor es que el actual líder de la Euroliga no encontró oposición alguna (50-27). Al talento de sus jugadores se unió cierta dejadez de funciones de los hombres de Plaza. Díaz y Salin hicieron un mal trabajo y el técnico tuvo que echar mano de sus primeros espadas para evitar el bochorno. Augustine, a pesar de sus molestias, no tardó en comenzar a producir, se unió un inspirado McCallum, también Milosavljevic y, por último, Suárez y Nedovic. En otras circunstancias el parcial de 7-16 que firmó el Unicaja en cinco minutos habría sido determinante ante cualquier otro rival, pero no ante el CSKA, que llegó al descanso ganando 57-43.

Las buenas maneras del Unicaja se quedaron en el vestuario porque lo que se vio en el tercer cuarto se pareció más a lo del comienzo del choque que a los segundos diez minutos. Regresó el intercambio de canastas sin tensión defensiva y eso favoreció al CSKA, que con unos porcentajes de tiro casi perfectos enfiló el camino del triunfo. El choque quedó casi sentenciado con el 79-61 con el que se cerró el tercer acto. Por si quedaba alguna duda, el francés De Colo se encargó de cerrar el partido con tres triples y once puntos seguidos (94-65). El Unicaja aguantó el chaparrón como pudo, Plaza reservó algunos hombres con la cabeza puesta ya en el choque del domingo ante el Gipuzkoa.

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