El ejemplo del Zalgiris

Sarunas Jasikevicius celebra la victoria de su equipo en Málaga./Euroleague
Sarunas Jasikevicius celebra la victoria de su equipo en Málaga. / Euroleague

Con el segundo presupuesto más bajo de la Euroliga, es la revelación del torneo y sus partidos registran la mejor asistencia

JUAN CALDERÓN

Cuando comenzó la temporada algunos equipos parecían señalados para sufrir. Luego la competición ha dicho otras cosas. El Unicaja y el Zalgiris se enfrentan mañana en un duelo de modestos, pues tiene el tercero y segundo presupuesto más bajo de toda la competición, pero ambos están peleando de forma muy digna y sueñan con la clasificación para la siguiente fase.

El conjunto lituano es la sorpresa de esta temporada. No aparecían en las quinielas para nada, pero ahí están en la sexta posición a dos victorias del primer clasificado y con la moral por las nubes. Todos miran al conjunto que dirige Sarunas Jasikevicius con admiración, pero también con temor después de que se hayan convertido en la revelación de la temporada, pero también en la gran amenaza para algunos equipos.

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El conjunto lituano anunció, lo cual contrasta mucho con los equipos españoles, un presupuesto de 8,5 millones para esta temporada, de los que 5,6 van destinados a los salarios de la plantilla y el entrenador. El Unicaja tiene 12,9 y al igual que su rival de hoy, la mayor parte del mismo va destinado a las fichas de los profesionales. El Zalgiris ha conseguido dejar atrás su etapa más oscura y que coincidió precisamente con la presencia de Joan Plaza en el banquillo. El rendimiento del equipo fue excelente, pero los problemas de impagos fueron el pan nuestro de cada día con continuas fugas de jugadores por la falta de cobro. Plaza percibió este verano la última cantidad que le adeudaba el rival de hoy. ¿Qué ha cambiado en el Zalgiris para esta sorprendente transformación?

Pangos es el líder

El Zalgiris no tiene grandes estrellas, pero sí ha conseguido unir a una buena generación de jugadores nacionales como Milaknis, Ulanovas o Kavaliauskas, junto con una buena aportación extranjera con el serbio Micic, los estadounidenses Aaron White y Brandon Davies, y que lidera Kevin Pangos, ex del Gran Canaria y jugador que estuvo muy cerca de fichar por el Unicaja. Es el precisamente el base canadiense con pasaporte esloveno la sensación del Zalgiris que comanda Jasikevicius. El pequeño jugador, sólo mide 1,88, ha mejorado de forma importante su rendimiento y seguramente la próxima temporada estará en un equipo importante de la Euroliga y quién sabe si en la NBA, como es la gran aspiración del jugador.

Muchos señalan precisamente al exjugador y ahora entrenador lituano como la clave de la transformación del equipo más importante de Lituania, donde el baloncesto es religión. Tras coquetear con el Barcelona, Jasikevicius optó por aguantar un año más en el Zalgiris antes de, previsiblemente, dar el salto a un gran club europeo. Su estilo se ha contagiado a sus jugadores y el equipo hace un baloncesto atractivo.

Atraídos por este juego bonito, el Zalgirio Arena, una de las canchas más espectaculares de la Euroliga con capacidad para 17.500 personas, registra la mejor asistencia media de la competición con 12.155 espectadores por partido. Supera con holgura a equipos con más respaldo como el Panathinaikos (11.334) o el Fenerbahçe (10.145). El choque contra el Olympiacos, el último partido jugado por el Zalgiris como local, fue visto en directo por 15.480 espectadores, es decir, el doble de la asistencia que registra el Carpena en la Euroliga, y que estando lejos de la de su rival, de hoy, está entre las mejores.

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