El equilibrio que no llega al Unicaja

Augustine se lamenta durante un partido./SUR
Augustine se lamenta durante un partido. / SUR

Los 4 puntos de Shermadini y Augustine en Vitoria evidencian los problemas del Unicaja para rentabilizar a sus pívots

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El Unicaja mejora, pero no gana. El equipo malagueño afronta mañana en Zaragoza (12.30 horas) otra final en el camino por confirmar su presencia en la Copa del Rey de Las Palmas con la incógnita de qué versión ofrecerá, qué estilo de juego planteará y cuál será el rendimiento de sus jugadores. Demasiadas incógnitas a estas alturas de la temporada y que explican la irregular trayectoria tanto en la Liga como en la Euroliga.

A pesar de esto, parece que se ha optado por una apuesta de juego, reducir la rotación y exprimir el mejor momento de los jugadores más en forma. Ante el Baskonia, Plaza sólo utilizó diez jugadores y, por momentos juntó en la pista a McCallum, Nedovic y Waczynski lo que permitió a la línea exterior generar una gran cantidad de puntos (49). Parece una buena noticia, pero ¿qué pasó con los pívots? Pues lo que sucedió no fue positivo. Shermadini y Augustine pasaron de puntillas por el encuentro, con solo cuatro puntos, y eso es algo que el conjunto malagueño no puede permitirse si quiere salir del bache negativo en el que se encuentra.

Esta falta de equilibrio es otro de los déficits de este Unicaja. Cuando comenzó el cuarteto interior formado por Shermadini, Augustine, Musli y Okouo parecía inmejorable por altura, experiencia y polivalencia con el añadido del potencial por descubrir del canterano. Dos meses después, el serbio está en el Brose Bamberg y Okouo no juega. El más fiable está siendo Augustine, mientras que Shermadini está lejos del formidable rendimiento que ofreció en Andorra. El georgiano es el más perjudicado por el estilo de juego del equipo, ya sea con la nueva apuesta o con lo anterior. En la competición europea nunca anotó más de diez puntos y echa en falta que el equipo juegue más para él.

Curiosamente, este pobre rendimiento de los hombres altos está directamente relacionado con el otro gran debate actual en el club, el de si es necesario fichar a un base. Ni McCallum ni Alberto Díaz interpretan como se espera las acciones de bloqueo y continuación, que son el principal sustento del juego de Shermadini e incluso de Augustine, aunque este sí que es capaz de generar puntos de otra forma.

El club sigue recibiendo ofrecimientos y puede que lo que pase en Zaragoza influya en la decisión. De esto también están pendientes los pívots, porque, como al equipo, les afectará.

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