Dos fichajes y dos opciones

Musli trata de taponar a Booker en el Unicaja-Bayern/Ñito Salas
Musli trata de taponar a Booker en el Unicaja-Bayern / Ñito Salas

El Unicaja se centra en contratar un base y un pívot y medita sobre el futuro de Smith y Kyle Fogg, que no tienen segura su continuidad

JUAN CALDERÓN

Suele ocurrir que la imaginación de los aficionados y de los periodistas va más rápido que la vida real y nos solemos a anticipar a los acontecimientos. Por eso, es habitual al acabar la temporada que cada uno tenga diseñado un plantillón sin importar lo que costaría hacerlo.

Ahora que el mercado del baloncesto está en plena ebullición, cualquier jugador susceptible de encajar en el Unicaja es rápidamente asociado al conjunto malagueño, cuyos dirigentes puede que incluso ni hayan oído hablar del tipo en cuestión. A veces también se pierde la perspectiva de dónde está el Unicaja respecto a sus rivales hablando en términos presupuestarios; un error en el que, curiosamente, también caen algunos que están dentro del propio club, lo cual es más grave.

Es bueno saber qué se quiere, lo que hace falta y cuánto dinero se tiene para fichar. El Unicaja ha hecho sus particulares cuentas y son simples. Le faltan dos fichajes, un base y un pívot, para completar la plantilla y sabe que, a día de hoy, buena parte de los jugadores que hay en el mercado están fuera de su alcance. Se adelantó con audacia para hacerse con Dragan Milosavljevic, un jugador que encantará a los aficionados, y que algún equipo de Euroliga quiso fichar cuando el acuerdo con el Unicaja estaba ya cerrado. Pero el factor sorpresa ya se perdió y ahora toca hacer cola hasta que los grandes equipos elijan para que con suerte, dejen libre alguna pieza interesante.

Mientras eso ocurre, el Unicaja va marcando objetivos y resuelve sus dudas, a la espera de poder entrar en acción. La próxima semana será clave para ver qué rumbo toma la planificación, en parte porque tendrán que tomar decisiones clave.

El futuro inmediato pasa ahora por Jamar Smith y Kyle Fogg. A día de hoy nadie en el seno del Unicaja se atreve a asegurar qué pasará con ellos. Son los dos extracomunitarios del equipo y disponer de estas fichas daría mucho margen en la planificación. Smith fue el primero que planteó la posibilidad de irse, quizá al Darussafaka, pero ha dado marcha atrás y dice que como en Málaga, en ningún sitio. Lo de Fogg es distinto. Tuvo un mal final de temporada y aquel banquillazo ante el Madrid le sentó tan mal que dijo que igual no volvía. Fue un calentón que quizá ahora se ha enfriado, pero sólo quizá.

El problema es que entre medias, el Unicaja ha hecho planes sin ellos para cubrirse las espaldas por si alguno no aparecía por Málaga más, así que ahora ninguno tiene el puesto seguro. El 30 de junio es la fecha tope para renovarlos o cortarlos.

Fue un calentón como el que tuvo Joan Plaza cuando nada más ganar la Eurocup pidió que se renovase a todos los jugadores menos uno (Lafayette). Luego se enfrió y dijo que ojalá continuasen 10, quizá nueve o incluso ocho... Y, claro, como en el caso de Smith y Fogg, el club también hizo sus cuentas y como decía ayer uno de sus responsables: «El dinero que hay es para fichar, no para pagar indemnizaciones de contratos garantizados».

Fotos

Vídeos