El Unicaja se dispara en un pie

El Unicaja se dispara en un pie
Salvador Salas

Pierde ante un Fuenlabrada que fue mejor y sufre un serio revés en sus aspiraciones de acabar la fase regular como cabeza de serie

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Ha aparecido el hombre del mazo y al Unicaja le ha dado fuerte. Cuando ha llegado la hora de priorizar entre la Liga y la Euroliga, el equipo malagueño se ha encontrado con que las fuerzas y las ideas no le responden. Anda justo de todo, y eso explica la grave derrota que encajó ayer ante el Montakit Fuenlabrada, que fue mejor en el cómputo del partido, jugó un gran baloncesto y echó por tierra el plan del conjunto de Joan Plaza de acabar la fase regular entre los cuatro primeros, requisito clave para encarar los ‘play-off’ entre los cuatro primeros.

Los dos últimos partidos evidencian cierto cansancio, y sin la aportación de todos ayer no le bastó con el gran encuentro de Nedovic, dosificado hasta el extremo, para doblegar al Fuenlabrada. No ayudó tampoco la dirección de Plaza, que de nuevo retomó la rotación de doce jugadores, lo que añadió cierto desconcierto y falta de orden al juego de su equipo. ¿Por qué cambiar si lo anterior funcionaba? Quizá el técnico esperaba que algún jugador se sumase a la causa y diese un paso adelante, pero no ha ocurrido. Al contrario. McCallum firmó un partido horrendo y Waczynski ha perdido ese punto de forma que tuvo antes de la Copa.

82 Unicaja

86 Fuenlabrada

El Unicaja comenzó el partido con los mismos peligrosos síntomas que mostró en la segunda parte del choque europeo contra el Panathinaikos: pérdidas, una mala circulación y un balance defensivo demasiado lento. Todo esto propició que fuese a remolque de un Montakit Fuenlabrada que, por si fuera poco, estuvo casi perfecto en los lanzamientos de tres. Cinco canastas triples del equipo visitante, tres de ellas de Smits, hicieron mucho daño y provocaron, por ejemplo, que Plaza tuviese que sentar a Brooks a los cinco minutos ante la imposibilidad de frenar al ala-pívot letón. El primer cuarto se cerró con un preocupante 19-24 y con el Fuenlabrada haciendo un buen baloncesto.

Plaza trató de reactivar al equipo con un triple cambio y Nedovic asumiendo el protagonismo del ataque. El equipo malagueño, también con Okouo en la pista, no tardó en darle la vuelta al marcador con una clara mejoría ofensiva. En el minuto 16 ganaba por dos puntos después de una canasta y adicional de Dani Díez, muy activo y perfectamente sincronizado con un Suárez convertido en el mejor pasador del equipo (34-32). A pesar del arreón, era evidente que el Unicaja no estaba cómodo. Nedovic, de forma sorprendente, sólo estuvo cinco minutos en la pista y su equipo lo acusó. El ataque malagueño volvió a perder fluidez y, como también cedió demasiados rebotes defensivos, volvió a ceder el mando del partido. La última acción del equipo de Plaza en el primer tiempo ejemplificó la empanada de su equipo. Con tres décimas por jugar, Milosavljevic sacó en campo propio buscando a un compañero, su pase salió por la línea de fondo sin que nadie lo tocase, así que el Fuenlabrada recuperó el balón y sacó desde donde lo había hecho el serbio para acabar anotando un triple (42-46).

Además

El Unicaja tenía claro que para darle la vuelta al partido tenía que defender. Por eso Joan Plaza optó por un quinteto ‘pequeño’ con Suárez y Brooks como referencias interiores para tratar de lograr más dinamismo y velocidad. Las primeras acciones no fueron especialmente positivas y el Fuenlabrada se colocó 44-51. Sin embargo, la defensa malagueña se ajustó y se llevó por delante al equipo madrileño con un parcial de 15-0 (59-51). Nedovic, como en la primera parte, estuvo brillante. Los robos se sucedían y, con más ritmo y la posibilidad de correr, el Unicaja estuvo imparable. El serbio completó la reacción con un mate impresionante en un contragolpe.

Debió cerrar el partido el equipo de Plaza, pero no lo hizo y el Fuenlabrada aprovechó el respiro para volver a empatar. Así que el choque llegó en un puño al último cuarto (64-62). La peligrosa dinámica al alza del Fuenlabrada se confirmó en los siguientes minutos. McCallum no daba con la tecla para dirigir al equipo. Volvieron los ataques espesos y los errores. El conjunto de Néstor García, muy serio durante todo el choque, no dio tregua y con un parcial de 0-8 se colocó 66-72 a falta de seis minutos.

Ordenó Joan Plaza una zona para trata de rearmar la mala defensa de su equipo, pero no hubo manera. El equipo madrileño tenía ahora bien controlado a Nedovic. Al Unicaja se le hizo de noche cara al aro rival. En siete minutos sólo había anotado dos canastas en juego y el parcial era de 6-14. Las opciones locales quedaron reducidas a Nedovic, que se encargó de devolver a su equipo al partido gracias a su calidad, pues fue el único que anotó en los últimos dos minutos. A falta de 40 segundos, Waczynski falló un triple que habría puesto al Unicaja por delante (78-80). El balón se salió literalmente. El acierto en los tiros libres del Fuenlabrada fue clave para que acabase llevándose la victoria del Palacio de los Deportes.

Fichaje

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos