Jamar Smith confirma al Unicaja su deseo de seguir y desoye las ofertas recibidas

Jamar Smith da un pase en un partido de esta temporada./Álvaro Cabrera
Jamar Smith da un pase en un partido de esta temporada. / Álvaro Cabrera

La notificación se produjo el pasado martes y ahora el club tiene hasta el 30 de junio para decidir si hace efectivo el año de contrato que hay firmado

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Jamar Smith quiere seguir jugando en el Unicaja. El escolta estadounidense confirmó el pasado martes a los responsables del conjunto malagueño su decisión de continuar en Málaga una temporada más. El jugador rechaza así la posibilidad de dejar el equipo, pese a haber recibido varias ofertas en las últimas semanas. Ahora la pelota está en el tejado del Unicaja, que tiene hasta el 30 de junio para decidir si hace efectivo el año de contrato que ambas partes tienen firmado para la próxima temporada o prescinde de los servicios del jugador previo pago de 25.000 dólares.

Hace unos meses, SUR informó de que Smith estaba en el punto de mira de algunos equipos de la Euroliga y varios punteros de la Eurocup, y ese interés se había transformado en propuestas concretas. Sin embargo, el escolta siempre priorizó la opción de continuar en el Unicaja pues considera muy positivo el trato que él y su familia han recibido, además de que se siente importante en los planteamientos de Plaza.

El Unicaja sí solicitó a Smith y sus agentes, tanto estadounidenses como españoles, que comunicasen su decisión final lo antes posible para así facilitar la planificación de la plantilla. El jugador ocupa plaza de extracomunitario y esto es algo clave.

A pesar de los numerosos rumores, los representantes del jugador confirmaron el martes el deseo del escolta de continuar en el Unicaja. Podría parecer que aquí se acaba la historia, pero no es así.

En las últimas semanas, el mensaje que sale del club de Los Guindos y, especialmente de Joan Plaza, ha variado. Primero se aseguraba que se contaba con él, pero que era el jugador el que no lo tenía claro, como así era. Luego, la idea ya cambió y fue otra, y se habló de que las plazas de extracomunitario (Fogg y Smith) debían estar ocupadas por jugadores que marcasen la diferencia, y entonces ya Smith no aparecía como el jugador imprescindible de antes.

Así las cosas, el Unicaja tiene que decidirse. El contrato del escolta para la próxima campaña contempla un aumento de su salario, lo que, unido a su baja cláusula de rescisión, juega claramente en su contra. Si el club quiere disponer de una plaza de extracomunitario y a la vez ahorrarse un sueldo de tipo medio en la actual escala salarial de la plantilla, abonará la cláusula y dejará sin efecto el año de contrato que hay firmado. El ofrecimiento de Brad Oleson le cuadraría perfectamente al tener pasaporte español, aunque tiene 34 años.

Segundo máximo anotador

Sin embargo, la cuestión no es tan simple. Smith es uno de los jugadores de confianza de Joan Plaza –al menos lo era– y siempre ha apostado por él desde que reclamó su fichaje cuando militaba en el Limoges. El estadounidense ha sido esta temporada el segundo máximo anotador de la plantilla (10,5 puntos), por detrás de Nedovic; sólo se perdió uno de los 61 partidos oficiales que disputó el equipo y acabó como el segundo mejor triplista con un 42,3 % de eficacia, en este caso un porcentaje sólo mejorado por Waczynski.

Además, hay otra lectura, Smith es uno de los artífices de la buena química que hay en el vestuario del Unicaja. Está adaptado al equipo, conoce la Liga ACB y los planteamientos de Plaza. Hay pros y contras, pero el que tiene que decidir es el Unicaja.

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