McCallum, un robo a la NBA

McCallum, en un entrenamiento de esta semana, entre Ndong y el fisioterapeuta Ale Ballesteros.
McCallum, en un entrenamiento de esta semana, entre Ndong y el fisioterapeuta Ale Ballesteros. / Salvador Salas

El Unicaja y el jugador acordaron firmar un año, sin opción de ampliación

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Salvo honrosas excepciones, el objetivo de la mayoría de jugadores de baloncesto que llegan a un cierto nivel en Europa es competir en la NBA. En las últimas temporadas ese puente entre las ligas continentales y Estados Unidos es más grande y desde las franquicias norteamericanas cada vez miran más a los grandes clubes al otro lado del charco. Ante este panorama, a los mejores equipos sólo les queda resignarse, ya que difícilmente pueden competir en dinero y en atractivo con la mejor Liga del mundo.

Pero aún hay resquicios para hacer el camino en el otro sentido y el caso de Ray McCallum con el Unicaja es un buen ejemplo. Cuando el base nacido en Wisconsin se incorporó al equipo malagueño, un responsable del club de Los Guindos dijo una frase muy significativa sobre su fichaje:«Tenemos la sensación de que hemos robado al jugador de la NBA durante un año». El fichaje del norteamericano de 26 años fue posible con el mercado ya bastante avanzado, puesto que durante gran parte del verano el jugador ha estado esperando una oferta de la NBA, algo que no era nada descabellado. Sus 17,6 puntos, 7 asistencias,5,8 rebotes y 2,2 robos de promedio en los Grand Rapids Drive de la Liga de Desarrollo eran su mejor aval.

El base, que apuró hasta el final para conseguir un contrato en EE.UU., ve al equipo malagueño como un trampolín de regreso a la liga norteamericana

Sin +1 en el contrato

En su primera temporada íntegra en esta competición afiliada a la NBA, McCallum demostraba todo su talento al tener continuidad. Tras jugar en las temporadas anteriores con los Kings, los Spurs y los Grizzlies estaba preparado para regresar a la primera línea. Pero esa oferta no llegó y sus agentes le plantearon posibles ofertas de Europa. El Unicaja, tras el varapalo de la marcha de Marcelinho Huertas al Baskonia cuando su fichaje por el conjunto malagueño estaba prácticamente cerrado, tenía que buscar rápido un base. Una semana después del plante de Huertas, McCallum estaba fichado y por primera vez desde que Plaza está en Málaga se firmaba a un jugador sin ninguna experiencia europea, pese a que todo el verano se había buscado lo contrario.

En la rápida negociación entre ambas partes se acordó la firma de un contrato por un año, sin posibilidad de ampliación. El Unicaja suele usar el modelo de contrato de una temporada más otra opcional en los jugadores norteamericanos, pero en el caso del base no aparece este +1. El objetivo del jugador es hacer un buen papel en Europa para tratar de regresar a la NBA, como ha hecho este verano por ejemplo Larkin, tras su gran temporada en Baskonia. Si McCallum brilla este año en el Unicaja, el conjunto malagueño tendría complicado retenerlo, aunque siempre podría negociar un nuevo contrato.

Por ahora, sus primeros días en Málaga están confirmando las buenas sensaciones que hay en torno a él. Se está integrando bien en el equipo, ha hecho buenas migas con Brooks y todos sus compañeros destacan su explosividad y su buena visión de juego. Habrá que tener paciencia, pero si la próxima temporada regresa a la NBA, será gracias a su paso por el equipo de Los Guindos.

Dos fichajes con experiencia en la mejor Liga del mundo

Haber jugado en la NBAno es garantía ni mucho menos de éxito en Europa. El año pasado Lafayette (un partido) o Ndiaye (33 partidos) fueron fichajes del Unicaja con pasado en la mejor Liga del mundo que no dejaron precisamente buen rendimiento. Mucho mejor funcionó Eyenga (51 partidos en la NBA), que llegó en la recta final de la temporada y que este año jugará en el Fuenlabrada.

Se espera que funcionen mucho mejor McCallum y Augustine, los dos fichajes con pasado NBA. Si McCallum a sus 26 años tiene ya 154 partidos a sus espaldas en la mejor Liga del mundo (la mayoría en sus dos primeras campañas en Sacramento), el nuevo pívot del Unicaja jugó dos partidos en su primera temporada en la NBA y 23 en la segunda, todos con Orlando Magic. Tenía entonces 22-23 años y coincidió en Orlando con el mejor Dwight Howard. De allí Augustine saltó a la Liga de Desarrollo y después al Gran Canaria. El trío de jugadores del Unicaja con pasado NBA lo completa Nedovic, con 24 partidos con los Warriors.

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