Mindaugas Kuzminskas: «Echo de menos el cariño de la gente de Málaga»

Kuzminskas lleva en el Milán el 19, que ya lució en el Unicaja. /
Kuzminskas lleva en el Milán el 19, que ya lució en el Unicaja.

El exjugador cajista, de vuelta en Europa, analiza el duelo de mañana, un choque que califica como «muy especial»

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Mindaugas Kuzminskas es la gran atracción del duelo que mañana disputará el Unicaja en Milán en la jornada 18.ª de la Euroliga. El exjugador del conjunto malagueño ha sido el fichaje estrella del conjunto italiano para tratar de cambiar la dinámica negativa por la que atraviesa en la máxima competición europea. El alero lituano vio cortada su etapa en la NBA con los New York Knicks y ahora trata de recuperar sensaciones después de un par de meses sin jugar. Ha disputado ya un par de partidos en la Euroliga, con 12 puntos ante el Olympiacos y 6 ante el CSKA (ambas derrotas). Kuzminskas analiza el encuentro contra el Unicaja y destaca el calor de la gente como el gran recuerdo que tiene de su etapa en Málaga.

Acaba de volver a Europa y en su tercer partido en la Euroliga se encuentra con el Unicaja. Imagino que se le vienen muchos recuerdos a la cabeza antes de un encuentro que será especial para usted.

–Sin duda. Será mi primer partido contra el Unicaja desde que salí de allí. Jugamos en Milán, pero si hubiese sido en Málaga habría sido todo muy distinto para mí. Pero al margen de esto, tanto yo como el equipo no estamos jugando al nivel que esperábamos, así que tengo que dejar a un lado este aspecto del partido. Será muy bonito poder reencontrarme con los entrenadores y con los compañeros que dejé en el Unicaja. Sólo tengo grandes y buenos recuerdos de mi paso por Málaga y conservo excelentes relaciones personales con todos.

Sólo lleva unas semanas en Europa desde que volvió de la NBA. ¿Cómo está siendo esta readaptación al baloncesto europeo?

–Hice una buena temporada el año pasado, al menos en mi opinión, y trabajé duro durante el verano incluso jugando con mi selección. Llegué en buena forma a la pretemporada, pero a veces las cosas no salen como uno espera. No estaba jugando y yo y el club decidimos que lo mejor era buscar otro destino. Esperaba una oferta, un ofrecimiento para seguir en la NBA, no vino, y se me presentó la ocasión de jugar en Milán, que era lo mejor. Las primeras semanas han sido complicadas porque jugamos contra el CSKA y el Olympiacos, que nunca son fáciles. No he jugado partidos de verdad desde el Eurobasket, así que está siendo un poco duro recuperar el ritmo. Pero estoy en un buen tono físico, así que las cosas volverán a salir pronto. Tenemos buenos jugadores, pero eso no siempre significa que tengas un buen equipo. Espero que pronto empecemos a jugar como se espera.

Una vez comentó que todo jugador sueña con la NBA y que hay que intentarlo si surge la oportunidad. ¿Cómo fue su paso por la mejor liga del mundo?

–Estoy muy feliz de haber tenido esta oportunidad en mi vida, y más por el hecho de haber podido jugar en los New York Knicks, que es una gran organización. He visto que es posible jugar allí, incluso creo que muchos buenos jugadores de la Euroliga podrían hacerlo sin problemas. El nivel es alto, pero es accesible. Sólo se trata de estar en el momento justo en el equipo adecuado. Eso es muy importante. Hay que tener buen nivel de baloncesto, pero también suerte. En cualquier caso, la experiencia fue increíble. Estoy agradecido. Quizá algún día vuelva, pero ahora estoy concentrado en Milán. Tenemos muchos problemas que resolver.

Ha vuelto para jugar una Euroliga diferente a la que jugó con el Unicaja. ¿Qué nivel se ha encontrado?

–Es fantástico que todos podamos jugar contra todos. Antes te podía tocar un grupo más o menos complicado, pero ahora es mejor. Hay más partidos y tienes tres encuentros por semana, y quizá lo más duro son los vuelos porque no tienes tiempo entre partido y partido. A pesar de esto, me gusta el formato porque es bueno para los aficionados y para elevar el nivel. Los aficionados pueden ver de forma constante buenos partidos.

Las cosas no pintan bien para su nuevo equipo. ¿Qué se puede esperar del Milán tras su llegada?

–Mejoraremos, estoy seguro. Estamos en la cola de la clasificación, pero perdimos partidos muy ajustados, salvo contra el CSKA. Ahora creo que lo importante no es pensar en ganar, sino en construir un verdadero equipo y siempre dando el cien por cien.

¿Y por qué eligió el Milán? ¿Hubo alguna posibilidad de regresar al Unicaja?

–Estuve un mes entrenándome en Nueva York. Llegado el momento, mi agente me explicó las opciones que tenía. La mejor era la de Milán, porque fueron los que mostraron más interés. Ellos se mostraron flexibles en las condiciones. Tienen una gran tradición y no es un equipo de una temporada. Si todo sigue de forma correcta, podemos seguir juntos en el futuro. La verdad es que no hablé nada con nadie del Unicaja.

¿Y qué le parece la situación del Unicaja?

–Sigue fiel al estilo que tenía cuando yo jugaba, porque tiene al mismo entrenador, y Plaza trata de imprimir su filosofía al equipo repartiendo los minutos para mantener la intensidad. Siempre hay que defender fuerte, rebotear fuerte y poner mucha intensidad. Lo sigo, por supuesto que lo sigo. He visto muchos partidos esta temporada, también la anterior. Están jugando un gran baloncesto. No es el mejor momento para enfrentarse al Unicaja, pero espero que mi equipo haga un buen partido.

Será curioso verlo jugar contra Carlos Suárez o Dani Díez...

–Sí, sí, sí (Risas). Dani siempre me apretaba mucho en los entrenamientos y ahora lo voy a tener delante. Y Carlos es un tío muy experimentado. Recuerdo que en mis últimos partidos el Carpena gritaba «Carlos, selección». Espero que acabe volviendo a la selección.

¿Qué es lo que más ha echado de menos de Málaga?

–Sin duda el afecto de la gente. Yo llegué nuevo de otro país y los aficionados y los malagueños en general me trataron con un gran cariño. Esto siempre es y será especial. Estoy deseando volver, aunque sea como turista, para poder sentir ese afecto y recordar los buenos momentos. Estuve con Lituania para un partido, pero quiero volver, para comer un poco de jamón y recorrer mis chiringuitos favoritos (risas).

¿Y ahora cómo le va la vida en Milán?

–Pues casi no me ha dado tiempo a nada. Al día siguiente de llegar jugábamos en Atenas para jugar contra el Olympiacos. Volvimos y teníamos partido contra el Pistoia en la liga italiana, y luego el partido contra el CSKA. No me ha dado tiempo a ver nada. Durante la temporada estás centrado en el equipo y en adaptarte, pero la gente del club y el entorno que tiene me gustado mucho.

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