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Malaga CF

N'Diaye, una apuesta arriesgada

N’Diaye, en un partido con la selección de Senegal.
N’Diaye, en un partido con la selección de Senegal. / AFP
  • El pívot, que sustituirá a Mbakwe, no podrá incorporarse al Unicaja hasta la última semana de septiembre

  • El club trata de cerrar un acuerdo con el senegalés, que no tiene experiencia en la ACB y que cuenta con el aval de Ndong

Salvo sorpresa de última hora, Hamadi N’Diaye será la última pieza del Unicaja cara al inicio de la temporada 2016-2017. El pívot senegalés, de 29 años y 2,13 metros, es el elegido para sustituir a Mbakwe, un jugador que estaba llamado a tener un rol protagonista esta campaña y que no debutará oficialmente con la camiseta del Unicaja por sus problemas de rodillas.

La negociación con N’Diaye ya es pública y el propio entrenador del conjunto malagueño aseguró el pasado jueves que era la opción «más clara» que tiene sobre la mesa el club. Una afirmación tajante y poco habitual en boca de un entrenador, sobre todo antes de que el fichaje esté totalmente cerrado. Es evidente que en el Unicaja son optimistas con la posibilidad de que N’Diaye termine jugando en Málaga. El jugador tiene contrato hasta finales de septiembre con el Mighty Sports, un equipo filipino que le ha contratado para disputar la Merlion Cup, competición que se celebrará la próxima semana en Singapur. El senegalés tiene un buen contrato en Filipinas y no podría firmar su nueva ficha en el Unicaja hasta que termine dicha competición, el domingo 25.

Su fichaje implica cierto riesgo, ya que el jugador no podría estar en Málaga hasta días antes del inicio de la Liga Endesa. Incluso desde el propio club malagueño aseguran que podría no estar disponible para el inicio de la competición española. Con otro jugador, ese retraso no sería tan grave. Pero es que N’Diaye no ha jugado nunca en la ACB y su experiencia en Europa se limita a su última temporada en el Bnei Herzliya de Israel. A sus 29 años, el senegalés ha jugado en Estados Unidos (se formó en la Universidad Rutgers de Nueva Jersey), llegó a debutar en la NBA, aunque apenas tuvo protagonismo y después jugó en la Liga de Desarrollo norteamericana y en ligas tan exóticas como la de China, la de Líbano o la de Filipinas. Ahora, el senegalés tiene la gran oportunidad de debutar en una liga como la ACB y está muy seducido por la idea. Pero necesitará el lógico proceso de adaptación y, si finalmente llega a Málaga, lo hará con el equipo ya muy centrado en el inicio de la competición.

Disponibilidad del mercado

La buena temporada realizada por N’Diaye en Israel ha conseguido convecer al club malagueño, unido a la buena opinión que tiene Ndong de él, con el que trabajó en la selección de Senegal. Ndong, que este año ya forma parte a tiempo completo del ‘staff’ técnico del Unicaja, confía plenamente en el potencial de su compatriota y en que ayudará mucho al equipo de Los Guindos.

Sin embargo, es cierto que el Unicaja tampoco tenía muchas opciones para contratar a un pívot de calidad en pleno mes de septiembre, con las plantillas ya casi cerradas y además con las plazas de extracomunitarios ya ocupadas con Smith y Fogg. Tras el error de la contratación de Mbakwe –pasó el reconocimiento médico, estuvo tres semanas trabajando con el equipo e incluso jugó dos partidos antes de ser ‘cortado’–, la secretaría técnica del conjunto malagueño ha tenido que buscar un jugador a marchas forzadas. Plaza no ha querido cambiar el esquema del equipo y ha optado por incorporar a un jugador muy físico, explosivo y de un perfil muy defensivo. N’Diaye se adapta perfectamente a ese modelo, aunque es más alto que Mbakwe y tiene unos recursos ofensivos más limitados, además de menos experiencia en equipos grandes europeos.

N’Diaye ha estado trabajando con los Nuggets de Denver a principios de mes, tras jugar con Senegal en el Preolímpico. Desde principios de septiembre está en Filipinas con el Mighty Sports. Si nada se tuerce, terminará septiembre –o al menos empezará octubre–, con la camiseta del Unicaja.