Malaga CF

Okouo pide paso en el Unicaja

El pívot congoleño, en una visita este verano al Campus Unicaja.
El pívot congoleño, en una visita este verano al Campus Unicaja. / Unicaja B. Fotopress
  • El pívot congoleño de 19 años ha aprovechado la salida de Mbakwe para hacer un gran papel en los últimos amistosos

Cuando Viny Okouo llegó con 15 años a Málaga procedente de Brazzaville (República del Congo), junto a su padre, era tan grande como torpe con el balón. Pese a que ya había participado en algunos campus de baloncesto, no sabía apenas botar y sus fundamentos técnicos eran más que limitados. Eso sí, machacaba con una extraordinaria facilidad gracias a sus más de 2,10 de altura y a sus largos brazos. En Los Guindos prácticamente iba a empezar de cero, pero los técnicos del Unicaja, que ya habían visto vídeos suyos e incluso algunas actuaciones en directo, le vieron potencial. Con ese físico, si progresaba, podía ser un interior con recorrido en el primer equipo.

Eso fue hace algo más de tres años. Okouo llegó en 2013 al equipo cadete del Unicaja. Se formó tres temporadas en los equipos de cantera y dio el salto al Clínicas Rincón. Pocos esperaban una evolución tan rápida, pero la pasada campaña debutó en LEB Plata y fue dominante en la categoría (más de 17 de valoración por partido). Tanto fue así que Plaza lo reclamó para el Unicaja al final de la temporada, adelantando a otros canteranos que estaban en la dinámica de la primera plantilla.

Viny, como lo conoce todo el mundo en Los Guindos, ya ha conseguido este año su primer contrato profesional con el Unicaja. Se le reservó el papel de quinto pívot de la plantilla, para que a sus 19 años pueda crecer al lado de jugadores más experimentados. Pero el congoleño no se conforma con quedarse en el banquillo y pide paso hacia cotas mayores. Lo ha demostrado esta semana en el Torneo Costa del Sol, aprovechando la ausencia de Mbakwe y de su sustituto –N’Diaye, aún por fichar– con un rendimiento sobresaliente. Y no ante pívots de perfil bajo, sino ante Ayón, Hunter, Vesely o Udoh, algunos de los mejores hombres altos del baloncesto europeo. Okouo no se arrugó y logró 7 puntos y 7 rebotes ante el Fenerbahçe y 12 puntos y 5 rebotes ante el Real Madrid. El jugador se muesta ambicioso, aunque sabe que tendrá que ganarse los minutos durante la competición, algo que no será fácil en un equipo como el Unicaja. «Me siento uno más en el equipo e intento luchar en cada entrenamiento y cada partido para tener minutos», asegura el pívot. Okouo asegura que su juego está evolucionando y que trata de corregir algunos errores propios de su juventud.

Trabajo y cautela

La ayuda de Ndong, que sigue muy de cerca el trabajo de los pívots jóvenes del club, está siendo fundamental. «En verano hemos hecho mucho trabajo de manos, porque se me escapan muchos balones. He hecho de portero, como Kameni», explica el jugador. Okouo hace referencia a unos ejercicios en los que Ndong le chutaba balones de baloncesto y él tenía que atraparlos con las manos. También está aprendiendo de Musli, su nuevo compañero, al que tiene que defender en los entrenamientos. «Dejan es grande y fuerte. Tiene mucha calidad y, aunque le defienda bien, me mete muchas canastas y me enfado, aunque el entrenador me anima», asegura.

Pese a sus buenos partidos estos días, lo normal es que el congoleño no tenga tanto protagonismo cuando la plantilla esté al completo. Hay que ir con cautela con el jugador, que aún está lejos de ser un pívot totalmente formado. Tiene que ganar potencia física, sobre todo en las piernas, y recursos técnicos. Ya hay antecedentes en el club de pívots que apuntaban a llegar lejos y no lo hicieron, como Paulao o Maodo. «Viny empezó a jugar tarde al baloncesto y comete errores por ingenuidad. Pero tiene un corazón grande y ganas de aprender. Lo que requiere no se compra, es experiencia. Lo tenemos bien enfocado y puede ser un buen bastión para nosotros en los próximos meses», aseguró Plaza. «Es muy temprano, pero podemos hacer de él un buen jugador;necesita minutos y el atrevimiento de un entrendor para que lo ponga a jugar», concluyó Plaza.