Diario Sur
Malaga CF

La fiesta del Carpena se quedó a la mitad

Los aficionados muestran su descontento con la actuación arbitral.
Los aficionados muestran su descontento con la actuación arbitral. / Ñito Salas
  • El público malagueño no pudo disfrutar de una victoria en el regreso de la competición al Palacio

Llevaba más de cuatro meses dormido y ayer el infierno verde despertó. El Palacio de los Deportes de Málaga volvió a ver sus gradas con buen ambiente para el estreno en casa de esta temporada y se tiñó de verde para un partido que, si bien no fue espectacular en cuanto a juego, sí tuvo aspectos que hicieron disfrutar a los aficionados. Pero lo que apuntaba a fiesta se quedó en decepción, por el mal final de partido del conjunto malagueño y por la segunda derrota del Unicaja en la Liga Endesa.

Y eso que la jornada empezó bien. Había prometido el Unicaja una presentación especial para este primer encuentro como local. A diez minutos para el inicio del choque las luces del pabellón se apagaron para dar paso a un juego de luces de tonalidades verdes acompañadas de efectos sonoros y de humo. Así fueron uno a uno siendo presentados los jugadores del equipo malagueño, que tuvo ante su afición a siete caras nuevas respecto al año pasado (Fogg, Lafayette, Waczynski, Brooks, Musli, N’Diaye y el temporero Juan José García, que no estaba convocado). El último en llegar, N’Diaye, que aterrizó en Málaga el jueves, fue uno de los atractivos del cuadro malagueño. Aunque no jugó ni un solo minuto –no ha llegado a completar un entrenamiento completo con sus compañeros–, en la rueda de calentamiento se puede apreciar su enorme tamaño. Su ‘padrino’ en el Unicaja, Boni Ndong, no le quitaba el ojo de encima.

Sirvió la presentación para comprobar cómo Alberto Díaz ha subido un par de peldaños en el escalafón de los favoritos de la afición (muy aplaudido) y, sobre todo, para ver que Plaza sigue siendo el gran ídolo de la grada. La mayor parte del público se puso en pie para aplaudir al técnico catalán, ya sin su particular barba.

Aunque el partido no fue para tirar cohetes en cuanto a intensidad o acierto, los aficionados malagueños disfrutaron durante gran parte del partido. Levantó al público Fogg con un mate a dos manos en contraataque, poco habitual en un base, o Viny Okouo, que protagonizó uno de los tapones más espectaculares de la noche. También Nedovic, con sus habituales penetraciones en las que finta, cambia de dirección y de velocidad y vuelve loco a su defensa en un alarde de recursos técnicos.

Parecía que dominaba el Unicaja hasta que llegó el último cuarto. Llegaron los nervios a la grada y, lo que es peor, también a la cancha. El Unicaja empezó a fallar tiros claros y el Zaragoza completó una de las grandes sorpresas de la jornada al ganar en Málaga. Como ocurrió en el último partido de la pasada temporada en Málaga, el público se marchó a casa con una derrota. Pero esto solo ha hecho empezar.

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