Malaga CF

Los fichajes del Unicaja, a medio gas

Waczynski y Fogg pelean por el balón con Barthel, del Bayern, ante la mirada de Brooks.
Waczynski y Fogg pelean por el balón con Barthel, del Bayern, ante la mirada de Brooks. / Ñito Salas
  • De las seis incorporaciones del equipo, solo Musli está jugando a un gran nivel tras el primer mes de competición

Joan Plaza siempre ha argumentado que no es muy propenso a cambiar a muchos jugadores de sus plantillas. Que prefiere mantener siempre un bloque de un año para otro y que los fichajes siempre se hacen desde el convencimiento de que mejoran a sus antecesores. Este verano, el Unicaja ha incorporado a seis hombres a su plantilla; o lo que es lo mismo, media plantilla nueva. Dos llegaban para cubrir la baja de dos profesionales a los que el club no pudo retener –Kuzminskas, rumbo a la NBA y Thomas, con una oferta mejor del Valencia–, y el resto, para aumentar el nivel de la plantilla.

Pero, tras el primer mes de competición y con siete partidos disputados por el Unicaja, los fichajes del conjunto malagueño aún no han demostrado ese salto de calidad en la plantilla y la mayoría está rindiendo por debajo de lo esperado. Mientras que Suárez, Smith o Nedovic, que seguían de la pasada temporada, han llevado el peso del equipo en estos primeros encuentros, de los nuevos jugadores solo Dejan Musli parece estar plenamente integrado en el equipo y está teniendo un gran impacto en el juego del Unicaja. El pívot serbio no ha acusado el salto de nivel del Manresa al Unicaja y es la gran referencia interior del conjunto que entrena Plaza. Sus números no están muy alejados de los que hizo la pasada campaña en el Manresa, equipo con el que fue el jugador más valorado de la Liga regular con 19,7 por partido. En el Unicaja, tras este primer mes, Musli anota 15 puntos por partido y atrapa 6,3 rebotes de media, para 17,7 de valoración, entre Liga Endesa y Eurocup.

Si Musli es la buena noticia, del resto aún se espera mucho más. Lafayette ha ido de menos a más y cada vez se le ve más cómodo en su papel de base titular, aunque aún tiene que asentarse como líder del equipo, como quiere Plaza que ejerza. El estadounidense con pasaporte croata conocía bien la Liga Endesa tras su paso por el Valencia y ya había trabajado con Plaza en el Zalgiris, por lo que su adaptación no ha sido tan complicada. Más problemas está teniendo Waczynski, pese a que esta es su tercera temporada en España. El polaco, un especialista en el tiro exterior, no está acertado cara al aro y además le está costando mantener el nivel defensivo y de ayuda al rebote que le exige el Unicaja. Solo promedia 2,6 de valoración y se le ve con muchas ganas de hacerlo bien, pero algo presionado.

Los otros tres fichajes (Fogg, Brooks y N’Diaye) debutan esta temporada en la Liga española y están notando ese duro proceso de adaptación. Fogg, tras su exhibición anotadora en pretemporada ante el Fenerbahçe, no está teniendo tantas opciones de mirar a canasta en los partidos oficiales. Le cuesta ejercer de base, para lo que le fichó el club, y es el que menos juega de los fichajes (11 minutos por partido), aunque el entrenador está tratando en los últimos encuentros de darle más tiempo en cancha.

Otro al que le queda mucho por mostrar es Brooks, un jugador que ha hecho magníficas temporadas en Italia y Rusia y que siempre ha destacado por su versatilidad y sus recursos ofensivos. Por ahora, en el Unicaja solo promedia 5,6 puntos por partido y Plaza en alguna ocasión ha resaltado que necesita ser menos tímido a la hora de mirar al aro. Por último, N’Diaye llegó como referente interior defensivo y su presencia se nota en pista en cuanto a intimidación. Sin embargo, el senegalés aún está muy perdido en la pista, aporta poco en el rebote y en ataque sus recursos son muy limitados.

Lo bueno es que la temporada acaba de comenzar y se espera que todos ellos puedan dar un paso más, lo que mejorará el rendimiento general del equipo.

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