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¿Qué se puede esperar de Okouo?

¿Qué se puede esperar de Okouo?
  • Los cuatro entrenadores que trabajaron en la cantera con el pívot analizan su progresión y futuro

Viny Okouo acabará en la NBA. La cuestión es cuándo. Han bastado dos partidos en los que las lesiones de otros compañeros le permitieron jugar más de lo habitual para que el gran público lo descubra. Sólo los más acérrimos seguidores del Clínicas Rincón en las últimas temporadas tenían constancia del potencial de este congoleño de 19 años y 2,14 metros. Ellos y los cuatro entrenadores que ha tenido en la cantera del Unicaja y que analizan para SUR el presente y el futuro del pívot del Unicaja. De Paco Alonso a Paco Aurioles, pasando por Leandro Ruiz y Francis Tomé.

El Unicaja fichó a Okouo en noviembre de 2012. Ese día este periódico publicó una información titulada ‘Un niño de 2,11 metros’ en la que se anunciaba su fichaje. Su descubridor fue Paco Alonso, que hace un mes puso punto final a toda una vida en el Unicaja. Desde Estados Unidos, donde se encuentra visitando a su hijo Francis que milita en la Universidad de Greensboro, recuerda aquellos días. «Su fichaje fue muy curioso. Estábamos en contacto con Romaric y su familia para que me alertasen si veían a algún jugador interesante en categoría cadete o más joven. Un día me llamó y me dijo que había un grande que estaba muy bien, pero que no sabía cuánto medía, que algo así como 2,05 metros. Nos pusimos a buscar y encontramos un vídeo y dimos luz verde para su fichaje. Manolo Rubia estuvo un año peleando para poder traerlo a Málaga, porque estas cosas suelen ir lentas. Fue curioso porque cuando lo teníamos todo cerrado, una agencia de representación viajó a Congo y lo reclutó». El agente en cuestión era Arturo Ortega, todavía hoy representante del jugador.

Alonso vio rápidamente su potencial, pero era evidente que se trataba de un diamante por pulir. «Cuando llegó, muchos dudaban de sus posibilidades, pero era alucinante verlo saltar y correr toda la pista teniendo en cuenta su altura. No se trataba de ver qué hacia entonces, sino lo que podría ofrecer en el futuro. Tiene algo que lo diferencia y es su talento físico, y además al nivel de la NBA. No ves ‘cincos’ capaces de correr y defender a jugadores pequeños como lo hace él», asegura, al tiempo que puntualiza: «Su cabeza es y será la clave. Es muy aplicado y disciplinado, pero debe mejorar en asimilar los conceptos tácticos y técnicos».

Okouo llegó en categoría cadete y se puso a las órdenes de Leandro Ruiz, que, como todos los técnicos del Unicaja, se mostró impactado por su físico, pero había un pero y hubo algo que le llamó la atención. «No tenía ni idea de nada, pero sí una gran actitud y alegría en todo lo que hacía. Su físico era descomunal. Sólo corría y me llamaron la atención sus manos. Son muy pequeñas para su altura, y le costaba agarrar los balores, que se le escapaban mucho. Es algo en lo que ha mejorado notablemente. Insisto en que hubo que partir de cero, así que sacamos horas extras para que trabajase el bote, el tiro y el pase con Paco Alonso. Ya entonces era capaz de agacharse para defender a jugadores pequeños toda la pista y eso no es fácil», explicó.

Leandro Ruiz es un defensor de la apuesta por los jóvenes y tiene claro cuál será su destino. «Pienso que un jugador que domina en júnior, como era su caso, ya está preparado para jugar en la ACB. El ejemplo son los canteranos que tenemos en la NBA (Sabonis y Abrines), y Viny va por el camino. Su techo es alto. Si mantiene ese hambre por aprender y mejorar, lo veremos en la NBA a poco que, por ejemplo, pula su juego de espaldas».

El siguiente peldaño que subió Viny Okouo fue para jugar en júnior y entrenar con el equipo LEB a las órdenes de Francis Tomé, ahora técnico del C.B. Marbella en Primera Nacional. El técnico malagueño coincide con el resto de entrenadores en lo impresionante de su físico y lo pobre de sus fundamentos cuando Okouo llegó. Precisamente por eso no le sorprende su progresión. «Hay que tener en cuenta que su evolución es grande porque cuando llegó no sabía hacer nada. Es cierto que físicamente estaba desarrollado, pero no conocía el juego. No sabía ni tirar. Creo que a todos nos llamó la atención la dificultad que tenía para agarrar el balón porque sus manos son pequeñas para su estatura. Se le escapaba la pelota al hacer mates o al pasar. Ha trabajado mucho para mejorar en este aspecto», recalca.

Jugar mejor que entrenar

A la pregunta de qué es lo que se puede esperar del pívot del Unicaja, considera que estar en el banquillo no le va a ayudar. «Su progresión irá vinculada a lo que juegue. Creo que un año con pocos minutos como el que puede pasar esta temporada no le va a servir de nada. Es cierto que trabajará a un gran nivel, pero lo mejor es que juegue 25 minutos, y eso no será posible en el primer equipo», afirma.

La explosión de Okouo llegó la temporada pasada a las órdenes de Paco Aurioles en la LEB Plata. Viny firmó actuaciones sobresalientes y se hizo un habitual en el quinteto ideal de la jornada. Fue el momento en el que el Unicaja tiró de él para la primera plantilla. Aurioles se encontró un jugador ya más formado en todos los sentidos y lo metió en una dinámica más rigurosa, casi profesional.

«De él se puede esperar lo que ya hemos visto. Poco a poco se irá ordenando en todos los sentidos, pero es un jugador que trabaja y se entrena con entusiasmo. Ahora se está dando cuenta de que la vida de un jugador profesional es paciencia y concentración. Paciencia para esperar su oportunidad y concentración para que cuando le toque, hacerlo bien. Frente al Bilbao cumplió esto a la perfección», explica Aurioles, director técnico de la cantera del Unicaja y entrenador del equipo júnior.

Para Aurioles es clave que Okouo sepa conocer su cuerpo y utilizarlo. Será entonces cuando será dominante de verdad. «Viny es un jugador que desprende una gran energia gracias a su físico. Es muy, muy grande y eso le permite ocupar mucho espacio. Debe aprender a utilizar esto para rebotear, posicionarse y ya estamos viendo que es capaz de salir a defender en el perímetro, que no es algo que puedan hacer muchos pívots. Aunque tiene que mejorar sus piernas, corre perfectamente todo el campo, con transiciones rápidas y haciendo de ‘trailer’», destacó.

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