Diario Sur

Malaga CF

la contracrónica

Un partido de récord, homenaje y tensión

Nedovic ultima su vuelta a las canchas.
Nedovic ultima su vuelta a las canchas. / Álvaro Cabrera

Histórico récord de Kyle Fogg

Vive tiempos felices Kyle Fogg en el Unicaja. El estadounidense volvió a ser el mejor jugador del Unicaja. Tras anotar 31 puntos ante el Buducnost, esta vez le endosó 29 al Barcelona, lo que es mucho más complicado. Fogg fue decisivo al anotar tres tiros libres con el tiempo ya cumplido para igualar el encuentro a 78. Al final del partido, el escolta había logrado la friolera de 20 lanzamientos desde la línea de personal de 23 intentados, lo que supone un nuevo récord en la historia del Unicaja. El anterior registro estaba en posesión de Marcus Brown (17), y superó también de tiros libres intentados, Mike Ansley (20) en 1995, es decir, desde la final contra el Barcelona, casi nada. Hay que recordar que el pasado miércoles se quedó a sólo dos puntos de igualar el mejor registro anotador de un jugador del Unicaja en competiciones europeas, que sigue en posesión de Thomas Kelati, que firmó 33 frente al Lotomattica Roma.

Se rozó el lleno; gran ambiente

El Palacio de los Deportes registró ayer la mejor entrada de la temporada y probablemente de las mejores de las últimas dos campañas. Según datos oficiales, acudieron 9.194 espectadores. Al margen de las cifras, lo mejor fue el ambiente que se vivió y que presionó al máximo al Barcelona y a los árbitros. Esta presión fue clave en los minutos finales de la prórroga con los fallos en los tiros libres de Tomic. Hay que recordar que el miércoles frente al Buducnost acudieron al partido 4.156 espectadores, por lo que el incremento fue de 5.000 personas, y todo pese a que la climatología no acompañaba.

Dorsey se encaró con el público

El pívot del Barcelona Joey Dorsey tuvo sus más y sus menos con la grada del Palacio de los Deportes. Los aficionados del fondo que está junto al banquillo visitante recriminaron al estadounidense varios gestos despectivos que hizo. El pívot fue eliminado por personales y no firmó un buen partido.

En pie por Richi Guillén

Antes del comienzo del encuentro el Unicaja quiso reconocer a Ricardo Guillén, que hace unas semanas confirmó su retirada del baloncesto profesional. Guillén salió al centro de la pista, donde el secretario técnico, Carlos Jiménez, le entregó una camiseta con su nombre. Curiosamente, ambos formaron parte del equipo nacional júnior que en 1994 logró la medalla de bronce en el Europeo sub-18 disputado en Tel Aviv. Guillén, que ahora maneja un bonito proyecto para enseñar baloncesto en algunos pueblos de Málaga, también es entrenador en la cantera del C. B. Marbella, en el que mata el gusanillo en el conjunto de Primera Nacional.