Malaga CF

La ‘mili’ de Romaric en Manresa

Romaric trata de taponar a Ayón, del Real Madrid.
Romaric trata de taponar a Ayón, del Real Madrid. / EFE
  • El alero, cedido por el Unicaja en el club catalán, vive su primer año en la ACB

Algunos entrenadores de las categorías inferiores del Unicaja todavía se acuerdan del imponente físico con el que llegó Romaric Belemene con solo 14 años de edad. Era uno de los muchos jóvenes que se incorporaban a Los Guindos para tratar de hacerse un hueco en el baloncesto español, aunque en la cantera del club pronto se percataron del potencial del jugador de la República del Congo que había destacado en el campus que organiza su compatriota Serge Ibaka. Pronto se le consideró una de las perlas de la cantera; su salto a la LEB de la mano del Clínicas Rincón confirmó sus buenas maneras y con 17 años ya estaba debutando en la ACB.

Ahora, Romaric, de 19 años, 2,02 de altura y cupo de formación, vive su primera experiencia fuera de Málaga desde que llegó a España. Una particular ‘mili’ fuera de su zona de confort para demostrar que tiene sitio en el Unicaja a medio plazo. Este verano, el Unicaja decidió que la mejor opción era cederlo a un club de la ACB para que tuviera los minutos que Plaza no le iba a poder dar en Málaga. El congoleño, actualmente en las filas del Manresa, se enfrentará mañana por primera vez al equipo que lo trajo a España. «Será un poco raro medirme al Unicaja. Tengo muchas ganas, aunque trataré de que sea un partido más. No puedo pensar mucho en mí, sino en el equipo», explica desde Manresa el joven jugador. Romaric ha pasado de jugar el año pasado en LEB Plata a tener plaza en un equipo de la Liga Endesa. Empezó jugando mucho en pretemporada, pero cuando empezó la Liga su presencia bajó: juega nueve minutos por partido, con 1,4 puntos de media. La semana pasada hizo su mejor partido en lo que va de temporada, con 9 puntos (3 de 3 en triples) en 10 minutos ante el Real Madrid. «Esto no es la LEB y tengo que pelear mucho para tener minutos. Es difícil confiar en los jugadores jóvenes, y más cuando la situación deportiva es delicada –el Manresa es colista con una victoria y ocho derrotas–, pero el trabajo nos pone a todos en nuestro sitio», asegura. Romaric es un potente alero, aunque también tendrá minutos como ‘4’ tras la lesión de Patrik Auda.

El futuro

El congoleño mantiene que se ha integrado muy bien en el equipo y que se entiende con el técnico, Ibon Navarro. Vive en un dúplex junto a David Jofresa –base del Basquet Martorell de EBA y tercero de una saga mítica, ya que es nieto de Josep María, hijo de Rafa y sobrino de Tomás–, a unos 20 minutos del Nou Congost, pero muy cerca del restaurante donde el club le paga dos comidas al día. «En Málaga todo era más cómodo, el club es más grande, con más medios y el tiempo también es mejor... Pero estoy contento, me va a venir muy bien vivir esta experiencia», afirma. Sobre su futuro, Romaric tiene claro que su deseo es regresar al Unicaja para jugar en el primer equipo: «Es el club que me lo ha dado todo desde que llegué a España y que me ha formado para poder estar ahora en la ACB. Jugar allí sería mi forma de darle las gracias al Unicaja por todo lo que ha hecho por mí», declara. Alberto Díaz y Viny Okouo, con los que ha compartido muchas horas de entrenamiento, son el ejemplo a seguir.

Aunque el congoleño tampoco se quita de la cabeza dar el salto a Estados Unidos más adelante. Allí está su hermano Cedric –juega en un ‘college’ en Miami, antes de dar el salto a la NCAA– y este pasado verano retiró su nombre del Draft de la NBA. «En el Unicaja me convencieron de que no tuviera prisa, que nadie me garantizaba un contrato o tener minutos. Ya veremos en el futuro», afirma.

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