Malaga CF

El Unicaja, descompuesto en Sevilla (76-68)

fotogalería

/ ACB PHOTO

  • El cuadro malagueño cae en la pista del Real Betis Energía Plus en un pésimo partido

  • Sin juego interior y con malos porcentajes en los triples, el conjunto malagueño fue superado por su rival y no será cabeza de serie en la Copa

A poco más de un mes para la celebración de la Copa del Rey, para la que el Unicaja logró su clasificación matemática el pasado sábado, el cuadro malagueño mostró todas sus carencias en la pista del Real Betis Energía Plus (76-68), en un partido que sirvió para demostrar que tendrá que mejorar mucho el equipo de Los Guindos en las próximas semanas si quiere tener algo de protagonismo en la Copa o en la Eurocup. Por cierto, el equipo malagueño echó ayer por tierra cualquier opción de ser cabeza de serie en el torneo de Vitoria.

Al principio de la temporada, cuando se empezaba a vislumbrar cómo iba a jugar el equipo, se podían detectar algunos aspectos a mejorar: dependecia de un solo jugador en ataque, abuso del tiro de tres, exceso de jugadores exteriores, lagunas en defensa... Ayer, a punto de terminar la primera vuelta de la competición españolas, todas esas carencias salieron a relucir en el pabellón de San Pablo. No significa eso que el equipo no haya mejorado desde que arrancó la temporada, pero sí que aún tiene que mejorar mucho para llegar bien a la hora de la verdad.

Con Musli de baja porque no se termina de recuperar de la contusión que recibió en su cuádriceps izquierdo –pese a que parecía que había mejoría en los últimos días–, el juego interior del equipo malagueño fue totalmente nulo. La nada. Ni un balón dentro, de una jugada de bloque y continuación o canasta al poste bajo. Más allá de Musli no hay nada. El serbio es un gran jugador interior de ataque, pero está demasiado solo y, sin él, el Unicaja no tiene un plan B, algo que hay que achacar a la configuración de la plantilla. Ndiaye llega donde puede llegar y Okouo no tiene capacidad para asumir esa responsabilidad. Suárez y Brooks son dos aleros que pueden jugar en posiciones interiores pero que, evidentemente, no son ‘5’ y ahí hay un problema.

Sin juego interior, el Unicaja se dedicó en Sevilla a tirar de lejos con Smith, Fogg o Nedovic. Pero cuando se abusa del triple (7 de 37 ayer) y además se hace sin acierto, lo normal es encajar una derrota. Más aún si la defensa hace aguas por todos lados, con jugadores rivales anotando debajo de tu canasta con el partido igualado y a falta de dos o tres posesiones o un pívot como Triguero, veterano pero limitado de recursos, haciendo mucho daño (8 puntos y 7 rebotes).

Mal arranque

Tabak, entrenador del Real Betis y discípulo de Plaza, planteó a la perfección el partido, hizo que su equipo apretara en defensa y descompuso al Unicaja, que fue por detrás todo el partido (sólo fue por delante en un momento del primer cuarto, con 15-15). Cuando quiso reaccionar, en el último cuarto, el Real Betis Energía Plus ya estaba tan crecido y su afición (lleno ayer San Pablo) tan metida en el partido que fue imposible de remontar. El partido empezó con una toque de atención de los locales, con un parcial de 7-0 al inicio.

Mahalbasic, el pívot esloveno que ha fichado Berni Rodríguez (ahora director deportivo del Betis) para sustituir a Zoric, empezó a hacer de las suyas en las inmediaciones del aro. Ndiaye, que había salido titular, pronto se fue al banquillo. El Unicaja logró terminar el primer cuarto sólo uno abajo (17-16) gracias a la inspiración de Smith. Pero en el segundo cuarto no mejoró el panorama para los visitantes. Más bien empeoró. Se fallaban triples claros, tiros libres, se perdían rebotes... Sólo 9 puntos para el Unicaja en el segundo cuarto y 32-25 al descanso.

Con toda la segunda mitad para remontar, el Unicaja tampoco salió en el tercer cuarto a morder. El Real Betis acertó desde lejos y el parcial terminó con empate a 18 y 50-43. Sólo en el último cuarto hubo algo de reacción, con Fogg anotando desde lejos y Suárez tratando de hacer la machada, con jugada de cuatro puntos incluida. A apenas cuatro minutos para el final, el conjunto malagueño lograba empatar (61-61). Pero el conjunto local no perdió la compostura, aprovechó a Triguero, y Stojanovski terminó de rematar el partido ante la falta de tensión de la defensa malagueña. Mal partido del Unicaja, que dejó una pobre imagen.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate