Malaga CF

La otra cara del Unicaja

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Nedovic celebra una de sus canastas en el partido de ayer ante el Fuenlabrada. / Álvaro Cabrera

  • Se redime ante su afición y logra un amplio triunfo ante el Fuenlabrada gracias a una buena defensa y al liderazgo de Nedovic y Díaz

Cuando un equipo gana por 16 puntos a otro e incluso llega a sacarle 27 de ventaja, es que es muy superior. La victoria lograda ayer por el Unicaja ante el Montakit Fuenlabrada no admite discusión, porque el conjunto malagueño fue mucho mejor que su rival en todas las facetas del juego. Este Unicaja ha mostrado en sólo cinco días sus dos versiones. La del miércoles en Valencia fue la de un equipo incapaz de competir por algo y que se descompuso ante un rival de entidad y bien organizado. La que ofreció ayer fue totalmente opuesta, con criterio en su juego y argumentos suficientes para pasar por encima del Montakit Fuenlabrada (89-73). Es decir, los dos resultados inciden sobre la idea que el Unicaja ha ido creando de sí mismo entre sus aficionados, la de un equipo solvente ante la clase media y baja, pero sin capacidad para competir ante los que realmente pelarán por los títulos: Real Madrid, Barcelona, Baskonia y Valencia.

Así que el triunfo ante el Fuenlabrada se puede decir que tiene un efecto placebo. Palía el malestar y mejora la imagen del equipo, pero no se sabe si esta mejoría del Unicaja es real. De aquí al final de la temporada, y especialmente con vistas a la Copa del Rey, el Unicaja deberá mejorar mucho para reducir la distancia que ahora lo separa del grupo de cabeza.

Lo que es indiscutible es que el partido que le ganó ayer al Fuenlabrada servirá para mejorar la moral del equipo y también la confianza de varios jugadores. Además, quedó patente que la pareja Nedovic-Díaz es sobre la que se debe sustentar esa mejoría necesaria antes mencionada. El primero partió el encuentro por la mitad con su talento y lo hizo con la seguridad de tener al lado a un jugador, como es el malagueño, en constante mejoría y cuya capacidad de sacrificio no deja de sorprender.

No hizo falta esperar mucho para comprobar que el Unicaja enfocó el partido con mucha más energía. Nada que ver con lo visto el miércoles en Valencia. Fue la defensa lo que le permitió hacerse desde el comienzo con el mando tras superar los instantes iniciales de oposición del Fuenlabrada. A los cinco minutos el conjunto malagueño dominaba 18-11 gracias también a un acierto brutal, con sólo un fallo en los lanzamientos de dos (8/9), y sin ejecutar un sólo triple. Los primeros errores permitieron la reacción del Fuenlabrada, que logró empatar a 18.

Ruptura

La entrada de Díaz y Nedovic cambió por completo el panorama con un parcial demoledor de 24-0 (26-20 al final del primer cuarto). El base malagueño fue la referencia en defensa, con Omic aumentando la dureza del Unicaja. Al esloveno no le hizo falta anotar para hacer un buen trabajo y eso conviene destacarlo. Probablemente fueron los mejores minutos del Unicaja en muchas semanas y colapsó por completo a un buen equipo como el Fuenlabrada, incapaz de frenar a Nedovic, con 13 puntos en ocho minutos (42-20, minuto 15). Plaza le dio descanso al serbio y a Díaz, también a Omic, y las rotaciones permitieron un respiro al Fuenlabrada, que sin embargo no logró enjugar la amplia renta del Unicaja al descanso (53-35).

opinión

El paso por los vestuarios no cambió la dinámica del partido, aunque trajo un juego más denso. Era de esperar que el Fuenlabrada complicase las cosas, con dureza y defensa, pero esto tiene que estar acompañado de puntos, y esos no llegaron. Aunque al Unicaja le costaba más anotar, su defensa seguía perfecta, y siete minutos después del comienzo de la segunda parte sólo concedió dos canastas a su rival.

Esto dejó un marcador de 66-39 y el partido resuelto. La ventaja permitió al conjunto malagueño relajarse más y al último cuarto se llegó con 72-47. Plaza aprovechó la ventaja para dar minutos de confianza a Lafayette, que no desentonó, y también a Omic. No hizo falta recurrir a Díaz y Nedovic porque el partido estaba muy de cara. El último cuarto fue un añadido en el que el Fuenlabrada intentó maquillar el marcador. Pero Plaza recurrió, ahora sí, a Díaz y Nedovic, así que volvieron los 20 puntos de ventaja para evitar sorpresas.

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