Diario Sur
Malaga CF

zona técnica

Nuevo compás de espera

Tras la excelente impresión que nos causó el Unicaja el pasado miércoles, con una rotación más reducida y definida, además de una asunción de roles que nos parecía más acertada, el partido de ayer y, sobre todo, el último cuarto nos vuelve a dejar algunas dudas.

Alternativas

Plaza, de acuerdo a su viejo criterio de que nadie se sienta dueño de un puesto, mantuvo a sus tres hombres altos más habituales, pero dejó en el banquillo a Díaz y Nedovic. La superioridad de Fogg y Musli sobre sus defensores permitió la primera ventaja del Unicaja. Casimiro respondió retirando a McCalebb y a Hendrix para recomponer el equilibrio de su defensa. Avalado por el acierto ofensivo de su equipo, el entrenador del Unicaja no tuvo tanta prisa en cambiar, aunque cuando se decidió a hacerlo, la lucha entre suplentes favoreció a los locales, que voltearon el marcador con una buena defensa.

Tercer base

Las nueve pérdidas del Unicaja en el primer cuarto fueron una preocupante hemorragia. Como su equipo insistía en el error en el comienzo del segundo cuarto, Plaza recurrió a Lafayette, su tercer base en poco más de diez minutos. El ataque malagueño salió enseguida de su letargo. Después de muchas jornadas, la presencia del base estadounidense tenía connotaciones positivas. El marcador volvió a igualarse, pero la iniciativa parecía de los locales.

Más equilibrio

Tras el descanso, Fogg y Nedovic ocuparon los puestos de base y escolta en el Unicaja. Nedovic lideraba el ataque malagueño que utilizaba el triple menos que nunca. Al rebote visitante le faltaba firmeza y su ataque pasó por una fase de protagonismo de Musli al que complementaba bien Waczynski, cuando la defensa canaria se cerraba sobre el pívot serbio. En el último tramo del cuarto el Unicaja jugó con tres ‘pequeños’, pero el 57-54 final dejaba todo pendiente del acto definitivo.

Pobre final

El Unicaja volvió al juego casi con tres bases en cancha. La defensa local parecía cada vez más preocupada con Musli, por eso Plaza dio entrada primero a Waczynski y después a Smith que anotaban aprovechando el repliegue defensivo local. Quizás el técnico catalán alargó en exceso el descanso de Musli y la defensa canaria, más cómoda sin el serbio en cancha, acabó por tomar el dominio del juego en el cuarto final. El Unicaja volvía a ser el equipo anárquico de otras veces y cuando Plaza retiró a Díaz su defensa también se resintió, porque McCalebb, que no había sido factor en el partido, tomó el mando y su equipo se escapó definitivamente.

Me gusta

Tanto el arranque de partido del Unicaja como la reacción del tercer cuarto, precisamente dos tramos del encuentro en los que Musli lideró a su equipo.

No me gusta

Las dieciséis pérdidas del Unicaja en la primera mitad que, unido a su pobre rebote ofensivo, concedieron demasiadas posesiones más a su rival.

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