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Malaga CF

Pepe Sánchez: «Ante los grandes surgen oportunidades, y el Unicaja tiene ahora una»

Pepe Sánchez, a pie de pista junto a su hijo Vicente en un partido de Bahía Blanca.
Pepe Sánchez, a pie de pista junto a su hijo Vicente en un partido de Bahía Blanca. / SUR
  • El argentino, que fue el gran protagonista en la única eliminatoria en la que el Unicaja superó al Barcelona, analiza las opciones del conjunto malagueño en la Copa del Rey

En la historia del Unicaja ha habido dos triples que nunca se olvidarán. Uno no entró, el otro, sí. Ambos perdurarán por los siglos de los siglos en la memoria de los aficionados. El de Ansley, porque dejó a las puertas del título de Liga al club, y el de Pepe Sánchez, que tumbó al Barcelona y permitió al equipo alcanzar el mayor logro internacional de su historia, la Final Four de 2007 en Atenas. Aquella eliminatoria ante el conjunto azulgrana es la única en la que el Unicaja ha superado a su rival del viernes en la Copa, en el resto, hasta 16, naufragó. Desde Argentina, ya retirado, pero muy activo, el genial base, analiza el duelo entre el Unicaja y el Barcelona del viernes (21.30 horas), un cara a cara con muchas similitudes con aquella eliminatoria en la Euroliga. El triple de Pepe Sánchez cobra vida cuando se cumplen diez años de aquella mágica noche en la que David tumbó a Goliat. El base echa de menos Málaga y manda un beso enorme desde su país a Laura Rubia, hija del jefe de operaciones del club, Manolo Rubia.

–Usted es una persona que como jugador lo ha ganado todo, pero en España, y mucho más en Málaga, siempre será recordado por aquel triple contra el Barcelona del que ahora se cumplen diez años.

–Lo que no puedo creer es que hayan pasado diez años. ¡Qué barbaridad! Superar una eliminatoria, y más si es ante el Barcelona, siempre es complicado porque siempre tiene grandes equipos. Recuerdo aquellos partidos con gran cariño, como todos los aficionados del Unicaja, porque era una opción única de meternos en la Final Four. El factor principal para ganar fue cómo nos mentalizó Sergio Scariolo de que, efectivamente, era una ocasión histórica. Pudiendo decidir la serie en Málaga ante nuestra gente, y sabiendo que éramos un equipo inferior, porque aquel era limitado, la victoria pasó por la mentalidad para afrontar aquella situación límite.

–Todos tenemos en mente aquella jugada. ¿Cuántas veces la ha visto?

–No muchas, alguna vez me la han mandado el vídeo. Recuerdo claramente que le dije a Berni que generase la situación y que me buscase porque me sentía confiado para tirar. Subí la pelota, lo busqué para que generase la ventaja para que penetrase y me descargase. Tenía la confianza. Lo tiré, busqué la falta, y así y todo la pelota entró.

Sánchez ha sido comentarista de la NBA en la televisión.

Sánchez ha sido comentarista de la NBA en la televisión. / SUR

–La situación que se vivió en aquella eliminatoria de 2007 tiene algunas similitudes con el partido del viernes entre el Barcelona y el Unicaja. Los azulgrana, un gran equipo, pero en crisis, y el Unicaja, más modesto e irregular. ¿Es comparable?

–Lo que sí se que es comparable es el formato. Ganarle en una Copa a uno de los favoritos, como el Barcelona, te pone muy bien para el resto del torneo. Este partido es mejor tenerlo en la final, cuando no eres el favorito, y la presión es del Barcelona, pero superar a uno de los grandes a las primeras de cambio provoca un subidón de moral enorme y hace que el resto te tenga respeto. Ante los grandes surgen, a veces, oportunidades y el Unicaja tiene una que debe aprovechar.

–Usted jugó en el Barcelona y sabe la presión que rodea a un equipo así, y más cuando las cosas van mal como ahora. ¿Cómo se gestiona una mala dinámica en un vestuario de esas dimensiones?

–Es difícil porque en ese tipo de clubes no hay un plan B, sólo vale ganar. El Barcelona es un equipo que viene de muchos años con un entrenador como Xavi Pascual, con una línea clara. Es como le pasó al Unicaja cuando se marchó Sergio Scariolo. Después de un legado de éxito, es difícil restablecerse rápidamente. El Barcelona está en esa situación. Tiene que volver a encontrar una identidad y un estilo, no sólo de juego, sino de organización y de cómo hacer las cosas. Toda cultura de trabajo necesita un tiempo, y en eso está el Barcelona. Por eso es un buen momento para que el Unicaja saque partido. Es una de esas oportunidades que surgen ante los grandes y hay que aprovecharla. Ojalá sea un buen momento para que el equipo dé un paso adelante y le regale una alegría a la gente.

–Además la oportunidad surge en la Copa, que fue el primer gran título nacional que ganó el Unicaja y del que usted fue partícipe.

–Es uno de los torneos más bonitos que hay en el mundo. Yo he jugado todo lo que se puede jugar y le digo que hay pocos torneos tan atractivos. Aquella Copa de Zaragoza fue muy bonita. Yo venía de ser campeón olímpico (Atenas 2004), y empecé con el ‘pie izquierdo’ porque en diciembre estaba muy cansado, en un nivel muy bajo. Ganar aquella Copa nos hizo entender que estábamos en disposición de hacer algo importante, que podíamos competir contra el Real Madrid, el Barcelona o el Baskonia. Aquello fue el empujón para, al año siguiente, ganar la Liga de punta a punta.

–Ese equipo vivió mucho y bueno. ¿Mantiene el contacto con sus compañeros de entonces?

–De alguna forma siempre he mantenido el contacto con Jorge (Garbajosa), con Berni me he cruzado algunas veces y estuvimos juntos en el Mundial de España en Sevilla. Con Risacher estuve en Madrid hace un par de años, que ahora es agente, y, por supuesto, con Sergio Scariolo. Lo que hay en común es que cuando has ganado algo, cuando has alcanzado esa química y vivido momentos especiales, el reencuentro requiere muy pocas palabras. Hay una conexión que traspasa todo. Es lo que se genera cuando fuiste parte de un grupo que fue exitoso y unido para poder ganar como lo hicimos nosotros. La sensación cuando nos encontramos es la misma de complicidad que entonces. Eso es maravilloso. Ganar es difícil, muy duro, y se necesita de personalidades fuertes para poder resistir en los momentos complicados. Cuando uno pasa esa barrera y saborea lo que es el éxito de un grupo, eso queda para siempre, queda grabado a fuego, así que vale la pena pelearlo.

Sánchez se abraza con Scariolo tras eliminar al Barcelona.

Sánchez se abraza con Scariolo tras eliminar al Barcelona. / SUR

–Usted ha jugado en muchos países y equipos. ¿Esa complicidad y conexión de la que habla, también se entabla con la ciudad?

–Es así. Me toco jugar en muchos lugares, pero es así, Málaga es especial para mí. Por los momentos vividos y porque todo ese grupo de jugadores con mucho baloncesto, pero con mucha personalidad y un entrenador como Sergio, que revolucionó la ciudad impregnando al club y la ciudad de una mentalidad ganadora, es imposible de olvidar. Se entabló con la afición una relación tan familiar que en los tres años que yo estuve pasamos por todas las situaciones, buenas y malas, y sentía que estábamos todos juntos en esto: la directiva, los jugadores y la afición. Lo sentí de una forma como no lo sentí en ningún lado, sólo con la selección argentina. Por algún motivo, con mi mujer siempre tenemos la sensación de que vamos a volver a Málaga a vivir. No sabemos por qué, porque no tiene sentido. Pero cada vez que salimos de vacaciones tengo la necesidad de pasar por Málaga. Ya me toca.

–Usted ha jugando hasta hace no mucho y ha seguido vinculado al baloncesto. ¿Cómo es la vida del Pepe Sánchez exjugador?

–Tengo un hijo de dos años y ahora estoy más asentado en Argentina. Antes viajaba mucho porque trabajaba para diversos medios comentando la NBA, pero ahora estoy muy centrado con mi club (Es presidente y propietario del Estudantes de Bahía Blanca), con el que competimos en la Liga de Argentina. Hemos tenido unos últimos años muy buenos y hemos ido creciendo. Somos un equipo de cantera, similar al Joventut, y esos jóvenes que hemos formado han ido creciendo para hacer un grupo muy bueno, que nos ha llevado a competiciones internacionales. Estamos en la Liga de Las Américas, que es como la Euroliga de allá. Tenemos un equipo con gente de 17, 18 o 20 años más Pancho Jasen, que todavía ‘baila’, y un par de americanos. Así que estoy a ‘full time’ dedicado a este proyecto, y aunque hago algunas cosas en televisión, pero ya a nivel local para no viajar tanto y disfrutar de mi enano.

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