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El Unicaja descartó la salida de Lafayette en diciembre pese a su escaso protagonismo

Oliver Lafayette.
Oliver Lafayette. / Álvaro Cabrera
  • El jugador planteó esta solución al club ante la falta de minutos en los esquemas de Joan Plaza

Es el gran lunar en la planificación del Unicaja esta temporada: el puesto de base. El escaso protagonismo de Oliver Lafayette y un rendimiento por debajo de lo esperado están suponiendo un problema para el equipo malagueño. El jugador, que llegó como reemplazo de Stefan Markovic el pasado verano, está a día de hoy fuera de la rotación de Joan Plaza, que fue el que exigió al club su contratación.

A finales de diciembre este periódico publicó una información titulada ‘El Unicaja todavía espera a Lafayette’. Habían pasado tres meses del comienzo de la temporada, pero el base no daba el nivel esperado, en parte porque casi no jugaba. El jugador y sus agentes trataron de solucionar la situación cambiando de aires y plantearon al Unicaja la posibilidad de rescindir el contrato, pero, para su sorpresa, el club malagueño y Joan Plaza descartaron esta posibilidad argumentando que contaban y confiaban en él.

Esta respuesta sorprende, pues ya a esas alturas de la temporada era evidente que el jugador no encajaba en los planteamientos de Joan Plaza, o que no daba lo que el técnico esperaba de él. Plaza fue el principal valedor de su fichaje, lo que añadía más confusión a este asunto. Algunas fuentes consultadas por este periódico apuntaron que incluso se habría podido plantear un cambio por otro jugador, algo que no pudo ser confirmado. Al menos, quién era la pieza de reemplazo.

El momento idóneo

Con un poco de perspectiva, diciembre era el momento idóneo para haber realizado esta operación. Primero, porque habría permitido su salida a otro equipo de la Liga, y segundo, porque el Unicaja podría haber incorporado a un jugador para disputar el Top-16 de la Eurocup, la Copa y la segunda vuelta de la Liga. Sin embargo, como se ha explicado, el Unicaja rechazó desprenderse del jugador.

Dos meses después, la situación del base estadounidense con pasaporte croata no sólo no ha mejorado, sino que ha ido a peor. A día de hoy es el último jugador de la rotación, y su participación ha sido testimonial en los últimos encuentros. De hecho, no disputó ni un solo minuto en el choque de la Copa del Rey ante el Barcelona. Esto último sorprendió más, si cabe, pues Plaza anunció en la víspera del choque el deseo de que los jugadores menos habituales pudiesen tener un papel relevante para superar al conjunto azulgrana, pero Lafayette se quedó en blanco en Vitoria.

Lo llamativo de todo este asunto es que Joan Plaza, pese a casi no contar con el base que llegó procedente del Emporio Armani Milán, ha salido en varias ocasiones en defensa del jugador. La primera, a comienzos de enero, y la última, la semana previa a la Copa, al desvelar que el cuerpo técnico había mantenido una reunión con él para pedirle que reaccionase.

A tres meses para el final de la temporada, parece ya poco probable que Lafayette abandone el Unicaja, en parte porque tiene una de las fichas más elevadas de la plantilla. Haberla liberado habría permitido al club realizar algún movimiento. Sin embargo, ahora el margen es mínimo en el apartado económico porque hubo que incorporar a Omic tras el fiasco de N’Diaye, y porque en breve el club tendrá que hacer frente al juicio de Mbakwe, que reclama al Unicaja casi 500.000 euros tras su despido un mes después de comenzar la pretemporada. Así que la solución más lógica es tratar de recuperar para la causa a Lafayette, porque todavía puede ser muy útil al equipo.