Malaga CF

TIRO LIBRE

LA GRANDEZA DE UNICAJA

El debate está en la calle, muchos son los aficionados que últimamente muestran desapego con el club y cierto desasosiego con la marcha del equipo, lo que es fácilmente palpable en diferentes foros y a través de los medios de comunicación. Algunos resultados y actitudes, ciertos bandazos en los criterios de gestión en la cancha o en los despachos, y la falta de entendimiento de las partes han generado obviamente desconcierto y marcado distancias entre equipo y afición

La grandeza de una marca como Unicaja está fuera de toda discusión, mecenas y motor, referente empresarial esencial a la hora de entender esta ciudad y por supuesto la existencia del equipo, precisamente es en ella donde residen valores esenciales y fundamentales a la hora de posicionar este proyecto deportivo, como son el rigor, la confianza, cumplir con lo pactado, la eficiencia y el éxito que han despertado siempre el respeto de todos y han dado la consistencia en el tiempo y la solidez a un club que resulta atractivo y es capaz de responder a legítimas aspiraciones profesionales, a la vez de producir pasiones e ilusiones en la afición. Porque una buena marca y todo lo que ella implica es, al fin y al cabo, el Santo Grial de cualquier empresa.

Sin embargo, la grandeza de un club reside en el poder de sus propias convicciones, en la lealtad inquebrantable a ellas, en la importancia y el respeto que merecen todas las personas que lo integran y el orgullo de pertenencia en el desempeño de la función que tenga cada uno, sea cual sea, y, sobre todo, en la capacidad de empatizar con sus seguidores, estableciendo lazos emocionales que estén por encima de los propios resultados, desde el conocimiento profundo del aficionado, de su gustos, hábitos y tendencias, que no dependa casi en exclusiva de si el equipo ganó o perdió el último partido y sí mucho más de una forma efectiva y limpia de interactuar con ellos, de una larga trayectoria cargada de grandes momentos y, cómo no, de una forma de entender el juego. Los resultados económicos son, desde luego, imprescindibles, pero no deben afectar ni condicionar todos esos valores que deben identificar una buena y verdadera gestión deportiva, poniendo a la gente y a los principios (mentalidad ganadora, simplicidad y humanidad) por delante de sus propios objetivos si se quiere llegar a ser verdaderamente grandes y si estos se quieren garantizar en el futuro.

Cuarenta años después la imagen de marca de este club sigue vigente y lo hace por su lealtad a esta ciudad, por su integridad financiera, por su apuesta por el baloncesto como respuesta a su historia, la del esfuerzo a lo largo de todo este tiempo de muchos hombres y mujeres apasionados por este bello deporte, y a la gran afición que lo respalda, una enorme responsabilidad y un gran legado que hay que cuidar y conservar porque las grandes marcas del deporte han de establecer siempre relaciones duraderas con sus seguidores que tienen más que ver con las emociones y la confianza y a la que nunca se puede faltar.

Aún queda mucho por hacer y es que ¡40 años no son nada!

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