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Malaga CF

Eduardo García: «Hasta el momento no me he planteado dejarlo»

El presidente del Unicaja, Eduardo García, posa para SUR en Los Guindos
El presidente del Unicaja, Eduardo García, posa para SUR en Los Guindos / Ñito Salas
  • El presidente del Unicaja analiza la situación del club en víspera del decisivo encuentro de mañana ante el Bayern en la Eurocup

Eduardo García recibe a SUR en su nuevo y blanco despacho en Los Guindos. Acaba de llegar de Múnich, donde vio en directo la derrota ante el Bayern que ha dejado a su equipo al borde de la eliminación. No son días fáciles en el club malagueño tras la desilusión en la Copa y la situación límite en la Eurocup. García aborda todos los temas candentes. Su futuro, el de Joan Plaza y las recientes polémicas y la forma de gestionar el club.

–Después de haber estado con el equipo en Múnich, con qué sensaciones se queda para el partido de mañana.

–El Bayern tiene un equipo potente y bien armado, pero nosotros tenemos calidad para poder meterle mano. Esa es al conclusión que quiero sacar. Tengo la esperanza de que podamos ganar y forzar el tercer partido.

–Pero ya han ganado tres veces

–Las estadísticas están para romperlas. Ellos tienen jugadores con oficio, pero podemos ganarles. Espero que haya una entrada magnífica, como ocurrió en Alemania, y eso será un apoyo importante para nuestros jugadores.

–Un gran ambiente con abonados que finalmente no pagarán. La gestión de este asunto no fue la mejor.

–En este asunto hay varios factores que conviene aclarar. En verano contábamos con unos ingresos en función de un calendario y una serie de equipos. Cuando llegó el comienzo de la temporada, con los abonos en marcha, en la ACB el Gipuzkoa se retiró y, a ultimísima hora, se descolgó otro equipo en la Eurocup. Ningún club ha indemnizado a sus abonados por el valor de esos partidos. Nuestros socios de siempre, sin embargo, nos lo demandaron, y entendimos que a pesar de ser un partido importante, hemos decidido que no sea de pago. Recuerdo que desde el pasado verano ya se sabía que este partido había que pagarlo.

–Desde fuera parece que se ha cedido a la presión social...

–No ha sido por presión, sino por atender a la demanda que observados en nuestro departamento de venta de entradas. Teníamos decidido hacer algo, y elegimos esta fórmula, aunque sea un quebrando económico para el club.

–No han sido semanas fáciles, a la derrota ante el Bayern le precedió el revés en la Copa. ¿Le decepcionó la actuación del equipo en Vitoria?

–La decepción no sólo es de los aficionados, porque yo también lo sentí así. Todos queremos que nuestro equipo gane. Pero el rival era el Barcelona. Es cierto que venía tocado, pero el potencial lo mantiene. La victoria contra el Madrid nos hizo ir ilusionados, pero no pudo ser. Entiendo la decepción de los aficionados. Es la misma de los que estamos dentro del club.

–El equipo se la juega mañana y la posibilidad de que el Unicaja quede eliminado es real. ¿Sería un fracaso despedirse de Europa estas alturas?

–Hablar de fracaso y de éxito es relativo. Nuestra ilusión es pasar esta eliminatoria, en la que tenemos el factor campo en contra y hemos perdido. El equipo está mentalizado para ganar en Málaga. ¿Fracaso? No quiero hablar de cosas que no han ocurrido. No lo calificaría así. Sí es cierto que sería una gran decepción. Confío en el trabajo del equipo y espero que, en algún momento, tenga la solidez que todo el mundo demanda.

–Pero estamos en marzo y no se ven síntomas en el equipo para acabar firmando una gran temporada...

–Es verdad que nuestro equipo, por el sistema de trabajo de Plaza, tarda en consolidarse en su juego. Todavía estamos a tiempo de alcanzar todos los objetivos. En Vitoria, Aíto y Scariolo explicaron la dificultad de un equipo como el nuestro, que llega a lo más alto, para afrontar el futuro. La realidad es muy dura, porque para mantenerse ahí hacen falta presupuestos ya inabordables, salvo para el Madrid o el Barcelona, que tienen un club de fútbol detrás. Yo quiero que el equipo se deje el alma en el campo, en eso coincido con los aficionados. Es cierto que en algún momento se vio que al equipo le faltaba ese alma.

–Se habla mucho de volver a la Euroliga, pero ¿puede el Unicaja afrontar esta competición desde el punto de vista económico tal y como está planteada hoy en día?

–La verdad es que ahora es una competición muy dura que conllevaría un sacrificio importante, no sólo del club, sino de todos los estamentos sociales y económicos de la ciudad. Por ejemplo, los viajes sólo se podrían afrontar con un avión a tu disposición.

–El club tiene 10 millones de presupuesto esta temporada. ¿Cuánto haría falta? ¿Dos millones más?

Dos no, quizá hasta tres. Eso únicamente es factible si aumenta notablemente el número de abonados, las instituciones nos apoyan y logramos los patrocinadores necesarios.

–¿Está el Unicaja en disposición de hacer ese esfuerzo?

–Lo acometeríamos, por supuesto. Trabajaríamos para lograr esos recursos. Todos tendríamos que empujar, porque la entidad financiera y la Fundación hacen una aportación suficiente como para no pedirles más.

–Esta debía ser una temporada especial por aquello de los cuarenta años, y está llena de tensiones por cuestiones como el caso Mbakwe, los trofeos en la basura o este problema con los abonos. Parece que el Unicaja está en una posición siempre de autodefensa. El Unicaja contra el mundo.

–Es cierto que existe un ‘mundo’ que está muy pendiente de lo que hacemos, y eso no ocurre en otros sitios. Hay muchas personas, que en años pasados estuvieron cerca del club, muchos medios de comunicación que siguen el día a día. El caso de Mbakwe se ha repetido en otros equipos rivales directos nuestro (el Valencia con John Bryant). La clave es solucionarlo lo antes posible. En el asunto de los trofeos creo que ha quedado claro después de las obras de Los Guindos, dónde están los trofeos, en una excelente nueva sala.

–Quizá sea una opinión, pero en algunos momentos se observa algo de falta de autocrítica en club. ¿El Unicaja nunca se equivoca?

–Claro que sí. Algunas personas me pueden ver como alguien prepotente, pero no soy así. Intento dialogar con todo el mundo siempre y cuando haya respeto y educación. Que cometemos errores, pues por supuesto que los cometemos. Pero que sepan los aficionados que esos errores no se cometen conscientemente, y tratamos de subsanarlos de la mejor manera. Si en algún momento hemos dado una imagen prepotente, les pido disculpas porque no es la imagen que queremos trasladar. En todo momento tratamos de estar cerca de cualquiera que requiere nuestra ayuda. La gestión del club me la tomo de una forma seria, de forma profesional. Quizá otros lo hicieron de otra manera, los respeto, pero yo tengo unas obligaciones, entre ellas la de gestionar una sociedad. Trato de que no tengamos sobresaltos ni quebrantos. Luego tiene que entrar el balón, pero ahí no puedo hacer nada.

–¿El club puede marcar una política de cantera e imponerla en el primer equipo?

–¿Por decreto? Eso es muy complicado. Primero deben darse las circunstancias apropiadas. No podemos meter en el primer equipo a chicos jóvenes para pelearse con rivales como el Bayern. Seguro que todos tienen la calidad técnica para hacerlo, pero, a día de hoy carecen del físico. Por eso tenemos una serie de jugadores cedidos para que se curtan. Llegar es muy difícil. Deben prepararse en todos los sentidos. Nuestro deseo es tener cuatro o cinco jugadores de cantera en el primer equipo por varios factores. El primero y más claro es por la identificación con los aficionados y la afición como pasa con Alberto Díaz.

–Entrando en el apartado deportivo, muchos de los problemas del equipo tienen su origen en el verano, con algunas decisiones erróneas. ¿En esas cuestiones prevaleció siempre la opinión del entrenador? ¿Es el que marca las pautas?

–En el Unicaja existe un organigrama y cada uno tiene sus funciones. Las del entrenador son importantes. No es lo mismo la situación de un técnico nuevo a la de otro que, como el nuestro, lleva aquí varios años. Hace no mucho este entrenador nos llevó a las semifinales y nos quedamos a una canasta de la final de la Liga. Con la llegada de Joan Plaza, el equipo fue hacia arriba después de un bache de temporadas anteriores. Jugamos dos semifinales y se mereció renovar. Después de aquello hubo una cercanía con el entrenador. Es importante que haya una comunicación y consenso con los técnicos y se vea qué jugadores podemos tener dentro de nuestras posibilidades económicas. En temporadas atrás tratamos de mejorar el potencial físico de la plantilla. Este año, hicimos varios retoques en el equipo y algunos no han salido bien.

–En esas decisiones consensuadas hubo una que llamó la atención, como fue la salida de Markovic, que tuvo diferencias con el técnico.

–Le hicimos una propuesta. El jugador se marchó de España. Si alguien le hubiese hecho una oferta aquí, nos habríamos planteado si igualarla. Las circunstancias después de una larga lesión, decidimos no mejorarle la propuesta que ya tenía. Con Thomas otro club apostó por él por una cantidad que nosotros no podíamos afrontar. El club no realizó una oferta a Markovic, no sé si una persona del club a título personal.

–En la primera entrevista que le hice hace unos años me dijo que la etapa en la que los entrenadores mandaban en el club ya había pasado. ¿Por qué desde fuera no da esa sensación?

–Normalmente en todos los clubes no se ficha a los jugadores sin que haya consenso entre el secretario técnico y el entrenador. Eso es lo normal. Parece que en el primer equipo hay un jugador cuya presencia en la plantilla se forzó (Alberto Díaz), y también se consensuó.

–Sí, pero el entrenador no lo quería, prefería a otro...

–No se trata de imponer nada. Él tenía una idea, y nosotros otra, pero se alcanzó un consenso. Por fortuna, Alberto está dando un gran rendimiento. Otras veces ocurre al revés. Hay que tener en cuenta, que durante diez meses, las personas que trabajan con los jugadores son los técnicos.

–Antes mencionó las semifinales jugadas ante el Madrid y el Barcelona. Carlos Suárez es el único superviviente de esas dos plantillas. Parece que no hay un modelo deportivo concreto. Otros equipos mantienen un bloque de jugadores, una columna vertebral.

–Depende de las circunstancias y el mercado. Algunos tuvieron ofertas que no estaban a nuestro alcance, otros se marcharon a la NBA, y con eso no se puede competir.

–Eso es entendible, pero sin entrar en grandes jugadores, no se aprecia una línea concreta de actuación. La afición echa en falta identificarse con alguien.

–No quiero hablar de Fran Vázquez, pero su rendimiento no fue el deseado. En otros jugadores, como Toolson, buscábamos algo con más físico, como fue Jackson, que no es mal jugador. Aquí no dio el rendimiento esperado, algo que sí está haciendo en el Estudiantes. También me alegro de que a Fran las cosas les vayan bien. Esos jugadores crecieron con nosotros, como Granger, al que le hicimos una oferta, pero no pudimos competir con la oferta del Efes. Unas veces se puede y otras no. Igual que hicimos con Kuzminskas.

–Hombre, Kuzminskas dejó 850.000 euros al Darussafaka sin llegar a entrenarse con ellos... Sabiendo que tenía ofertas de ese nivel y de la NBA, ¿no se pudo arreglar con su agente?

–En temas de gestión al Unicaja no se le puede reprochar nada. Hemos ganado dinero con jugadores que sólo jugaron un minuto en el primer equipo. Con Dragic cerramos su renovación y a la semana se fue a la NBA. En algunos casos ganamos y en otro no ganamos, pero no perdimos. Y a pesar de esto, me gustaría mantener un bloque de jugadores que fuese reconocible, pero estamos a merced del mercado.

–Ahora que menciona el tema negociador. ¿Se ha convertido Ángel Bordes en el director general del club y, además, con capacidad ejecutiva?

–No. En absoluto, Ángel Bordes no es el director general del club. Es el gerente y tiene una serie de funciones como el tema de personal y el apartado económico. Ángel Bordes no se inmiscuye en temas deportivos, no está en las reuniones de cuestiones deportivas. Una vez que comienzan las negociaciones, entonces, a veces, sí toma partido.

–Dos representantes de la Fundación Bancaria Unicaja han ingresado el consejo de administración ¿Cómo hay que interpretar este movimiento?

–Se ha cumplido el deseo del propietario del club de que en el consejo haya dos personas que forman parte de la Fundación. Estas personas forman parte de Unicaja, hablando de forma global, no hay nada más.

–En Sevilla, la Caixa fijó su salida del equipo de baloncesto. Unicaja saldrá a bolsa en breve. ¿Puede afectar esto al club? ¿Hay que temer por la salida de Unicaja del baloncesto?

–En estos momentos no hay lugar para ese tipo de temores que me comenta. En cualquier caso, no soy yo la persona más apropiada para responder a esa pregunta. En todo caso sería la Fundación Bancaria, que es la propietaria del club. Pero, de todas formas, no veo ningún indicio para que eso ocurra.

–¿Y qué va a pasar con usted? ¿Se ha planteado dar un paso atrás, dejar la presidencia?

–Hasta este momento no me he planteado dejarla. Este club es un sueño. Después de una crisis importante como la que ha vivido el país, creo que el Unicaja supo afrontarla y se adaptó a la realidad. He colaborado y pienso seguir aquí hasta que mis superiores me indique lo contrario.