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Malaga CF

El Unicaja da un vuelco a las expectativas

Nedovic celebra una canasta en un partido de Liga del Unicaja.
Nedovic celebra una canasta en un partido de Liga del Unicaja. / Álvaro Cabrera
  • La Eurocup pasa a ser el objetivo prioritario tras el pase a las semifinales y la posibilidad de ganar el título

Está en boca de todos. La esperada transformación del Unicaja ha llegado. El conjunto malagueño ha dado un vuelco a las expectativas que había generado hasta el momento con su actuación en la eliminatoria ante el Bayern Múnich, culminada con la victoria del miércoles en un épico partido en el que mostró su mejor versión de la temporada.

Tres triunfos

Desde el vestuario cajista siempre se aseguró que la plantilla tenía mimbres para mejorar a lo largo de la temporada, pero los resultados no terminaban de acompañar. Al menos no se consiguió una regularidad en el juego. Toda trayectoria más o menos sólida debe estar jalonada de victorias. Ahora la situación es distinta. Por primera vez desde finales de noviembre, el Unicaja ha enlazado tres triunfos seguidos. Puede parecer una serie corta, pero es mucho teniendo en cuenta la complejidad de los rivales, pues ha ganado al Bayern, dos veces, y entre medias al Bilbao. Además, con el mérito añadido de que dos de esos triunfos fueron a domicilio, que es donde realmente se aprecia el carácter y capacidad para competir de un buen equipo.

La mejor defensa

Quizá es la clave de la actual situación. Es innegable que el Unicaja tiene una plantilla con un enorme potencial ofensivo y múltiples recursos para anotar, especialmente en la línea exterior. Nedovic, Smith, Fogg y Waczynski son jugadores con muchos puntos, pero con poca aplicación defensiva. Es evidente que han captado la necesidad de mejorar en defensa, y en eso ha tenido mucho que ver el ejemplo de Alberto Díaz, el hombre clave en esta faceta. En los últimos tres encuentros, el Unicaja ha recibido una media de 66 puntos, es decir, poquísimos. No conviene perder de vista que en la Copa encajó 82 contra el Barcelona y 91 en el primer partido contra el Bayern. Si como parece ser, los jugadores entienden la importancia de defender, el Unicaja podrá seguir creciendo.

Equilibrio

El Unicaja del comienzo de la temporada era perfectamente reconocible por su insistencia en los lanzamientos de tres puntos. La plantilla fue concebida para tener una gran amenaza desde la línea de tres puntos. Pero los triples son, con frecuencia, una lotería, y el Unicaja lo ha sufrido en sus carnes varias veces esta temporada. Ahí está todavía cerca el partido en Sevilla con aquel lapidario 7/37 en triples. ¡Casi nada! De un mes a esta parte, casi coincidiendo con la llegada de Omic, el equipo ha buscado con mayor insistencia a sus pívots. En esta serie positiva que ahora acumula, casi la mitad de los puntos logrados en cada encuentro llegaron gracias a sus hombres altos: 34 en la victoria ante el Bayern en Málaga, 30 en el partido contra el Bilbao y 21 en el choque del miércoles en el que no contó con Brooks. Además, ya es menos habitual que lance más de tres que de dos. El Unicaja parece haber encontrado un equilibrio que da más lógica a su juego y, a tenor de los resultados, también parece más efectivo. El buen momento de Musli y Brooks y la constancia de Suárez, están detrás de este cambio.

Joan Plaza

Tras las victorias se centra la atención sobre los jugadores, pero el trabajo de Plaza en el cambio del equipo ha sido clave. El técnico ha entendido que debía reducir la rotación, reajustar los roles dentro de su equipo (Díaz, Fogg o Nedovic) y su gestión de la eliminatoria ante el Bayern merece ser destacada. No hace mucho dijo que no tenía un ‘roster’ de élite y que el presupuesto no lo permitía. A ese mismo equipo ahora comienza a sacarle el máximo rendimiento.