Diario Sur

Malaga CF

El Unicaja se doctora y roza la final

fotogalería

Fogg, con el balón / Lokomotiv

  • Doblegó al Lokomotiv en una segunda parte primorosa y el viernes tendrá la oportunidad de sentenciar la eliminatoria en casa arropado por su afición

El Unicaja puso lugar, fecha y hora a su cita con la historia. Será el viernes a las 20.45 en el Palacio de los Deportes, cuando tendrá delante la oportunidad de alcanzar una final europea, un logro reservado a muy equipos equipos y en el que debe estar arropado por su afición. ¿Cómo ha sido posible? Fácil. La explicación la dio Bozidar Maljkovic hace dieciocho años en su primera temporada en Málaga cuando se le preguntó sobre las aspiraciones en Europa. El genial entrenador serbio dijo que para hacer algo importante había que ganar fuera, y es que el Unicaja llevaba dos años sin ganar como visitante, de octubre de 1997 a noviembre de 1999. Maljkovic llevó al Unicaja a dos finales continentales dominando la desaparecida Copa Korac, y ahora Joan Plaza puede emular al técnico del que fue ayudante.

Dos enormes victorias lejos de Málaga, a cual mejor, han colocado al equipo malagueño a las puertas de una final continental. Todo parecía en contra ayer en Krasnodar, a más de 6.000 kilómetros de distancia, cuando minutos antes del partido ante el Lokomotiv se confirmó la baja de Suárez, hombre clave en este equipo, y peor se puso cuando en el tercer cuarto perdió a Musli lesionado en el tobillo. El partido no era bueno, el equipo cajista no terminaba de coger el ritmo, y ganar parecía muy difícil. Sin embargo, el cúmulo de adversidades provocó que el equipo se uniese más todavía para plantarle cara al Lokomotiv. Y eso pasó. El Unicaja fue mejorando a medida que avanzaba el choque, sin importar el mal encuentro de Nedovic, su estrella.

Mención especial merece la gestión que Joan Plaza hizo de su equipo, por cómo movió las fichas para que no se notasen las importantes ausencias. Y a falta de Nedovic, en un último cuarto sensacional, el equipo malagueño cumplió el plan de partido que tenía fijado. Quería llegar con vida a los minutos decisivos. No sólo lo hizo, sino que barrió por completo a su rival liderado por Jeff Brooks y Kyle Fogg. El primero se encuentra en un momento de forma increíble, lleno de confianza y contagiando su energía al resto de compañeros. Ayer firmó su mejor partido con el Unicaja en Europa.

Ambos fueron los más destacados, pero sería injusto no destacar el gran trabajo colectivo en defensa, donde destacaron Waczynski, Díez y Omic. Los 57 puntos del Lokomotiv son la anotación más baja encajada por el equipo de Plaza en lo que va de temporada, lo que habla a las claras de la concentración y orden que tuvo para maniatar al conjunto ruso. Y ahora toca rematar la faena en Málaga, en un Palacio de los Deportes que debe estar lleno. Lo contrario sería sorprendente y también injusto para el esfuerzo que está haciendo el equipo que dirige Joan Plaza.

Un plan perfecto

El partido respondió al guión previsto. Se esperaba una salida en tromba por parte del Lokomotiv, que intentó hacer valer sus días de descanso ante el trajín de partidos y viajes que llevaba el Unicaja. El 9-4 a los tres minutos hizo pensar que el equipo de Krasnodar iba a marcar el ritmo, algo acentuado por los fallos de Omic y la frustración de un Nedovic negado que pedía el cambio. No llegó la sangre al río porque apareció Brooks para impedirlo. Plaza reaccionó y entendió que Smith y Fogg eran sus hombres.

A los 16 minutos el Unicaja mandaba ya en el partido (25-26) después de una evidente mejora defensiva. Brooks seguía a los suyo, ahora con la ayuda de un enchufado Dani Díez. Precisamente un triple suyo permitió a su equipo llegar al descanso por delante (31-33).

Como al principio, el equipo malagueño aguantó la salida de su rival en el tercer cuarto. No se inquietó pese al 37-33 y la lesión de Musli. Quizá esto fue el detonante para que el Unicaja se uniese más. Fogg y Díez continuaron castigando desde el perímetro y Omic se hizo enorme debajo de los dos aros (44-48, min. 30). Sin Suárez, Musli y un Nedovic desconocido, el equipo cajista cerró filas y mostró su mejor nivel en el arranque del último cuarto. Tres minutos de gran defensa, paciencia y acierto le dieron la máxima ventaja a siete minutos del final (44-57). Sin Nedovic, pero con un Brooks excelente y Fogg asumiendo el mando, el Unicaja empezó a decantar el partido de su lado. La presión ya comenzó a afectar al conjunto ruso, con tiros precipitados y demasiados nervios. El Unicaja gestionó perfectamente la situación, Fogg se agigantó y sentenció el partido con cinco puntos seguidos. El Unicaja se doctoraba así en Krasnodar y está a una victoria de la final de la Eurocup.