Malaga CF

ZONA TÉCNICA

Enorme paso adelante

Ni la baja de Suárez ni la lesión de Musli ni el agotador viaje fueron ayer inconvenientes para que el Unicaja diera una tremenda sensación de superioridad, que de ninguna manera debe conducir a los jugadores a pensar que todo está hecho. Sería un error.

Poca anotación

Joan Plaza nos sorprendió con la presencia de Díez en el quinteto inicial. Los dos equipos jugaban de manera diferente, ya que los locales insistían continuamente en el juego interior, mientras el Unicaja se inclinaba más por las acciones de perímetro. El técnico visitante retiró muy pronto a Musli para aumentar la resistencia de su equipo cerca de la canasta con la presencia de Omic. A pesar de ello, la defensa del Unicaja no mejoraba y el cuadro ruso aumentó su ventaja. Como el equipo malagueño se quedaba corto en la anotación, Plaza recuperó a Musli y cambió a sus hombres de perímetro. Así, se acercó.

Mejor defensa

En los últimos compases del primer cuarto el entrenador del Unicaja ya tuvo que hacer la primera operación de emergencia al colocar a Díez como 'cuatro' para cubrir la baja de Suárez. Cuando se reanudó el juego, volvió Brooks, aunque Díez lo sustituyó pronto. El partido se equilibró del todo por la mejora defensiva del Unicaja. El encuentro no entraba en calor y Plaza quiso acelerarlo con la presencia de Nedovic. Sin embargo, fueron primero Brooks y después Diez los que permitieron a su equipo llegar con ventaja al descanso, aunque la clave estuvo en los escasos doce puntos locales en este cuarto.

Poco acierto

Después del descanso volvió Musli, y Rochestie, fresquito, colocó enseguida a su equipo por delante y cargó de faltas a Alberto Díaz. Con tanto en juego, nadie arriesgaba y el partido era pobre y sin ritmo. Obradovic retiró a Rochestie, y Musli se sentó lesionado, dos malas noticias para el juego. Como su equipo estaba perdido en ataque, Plaza metió otra vez en el campo a Nedovic, que no tenía su día. A pesar de ello, los continuos errores del ataque ruso permitieron al Unicaja entrar en el último cuarto con cuatro puntos de ventaja.

Dominio

Entre tantas carencias, la calidad de Brooks era una clara esperanza de victoria. El Unicaja, mientras su adversario no metía una, se fue trece puntos por delante, lo que en un partido sin ritmo era ya una garantía de triunfo. Obradovic paró el partido e intentó que su equipo reaccionara dejándolo todo en las manos de Rochestie. En el otro lado del campo, Fogg atacaba continuamente a la estrella local y su entrenador no tuvo más remedio que retirarlo. El sueño del Lokomotiv se acabó ya definitivamente, mientras el cuadro malagueño vivía sus mejores momentos.

El plan de partido elaborado ayer por Joan Plaza, que permitió a sus hombres sacar clara ventaja de las carencias del equipo ruso.

Que la sensación de superioridad del último tramo del partido de ayer pueda llevar a los jugadores a pensar que ya está todo hecho.

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