Diario Sur
Malaga CF

Una fiesta inolvidable de dos horas

Un aficionado celebra a pie de pista una de las canastas del Unicaja.
Un aficionado celebra a pie de pista una de las canastas del Unicaja. / Salvador Salas
  • El Palacio vivió una jornada mágica, con un ambiente espectacular que terminó con el premio gordo de estar en la final

Cuando el árbitro pitó el final del partido, el Palacio de los Deportes vivió una celebración de las que no se olvidan. Este 17 de marzo de 2017 pasa ya a la historia del Unicaja y del deporte malagueño. Los aficionados se abrazaron en las gradas, mientras los jugadores del Unicaja hacían un círculo en la pista para celebrar el pase a la final con un improvisado baile. Plaza se fue a saludar a su mujer, Marga, y después se acercó a uno de los fondos para celebrarlo con la afición.

En la pista, Omic abrazaba a Nedovic, el jugador al que buscaban todas las cámaras. Díez lo celebraba con Okouo, y Alberto Díaz también se acercaba a las gradas. La fiesta continuó en el vestuario, con los jugadores totalmente desatados y cantándole a Nedovic eso de «MVP, MVP». No faltaron los abrazos con el ‘staff’ técnico y con los directivos, con el presidente, Eduardo García, a la cabeza, exultante en los pasillos del Palacio. Fue sólo el final de fiesta, que terminaría con los jugadores cenando juntos y alargando la noche. Pero la celebración en el Carpena duró más de dos horas, porque desde las 20.45 horas el pabellón disfrutó de cada minuto del partido.

El ambiente en el Palacio fue espectacular, con 10.361 personas apretando y animando al equipo en cada momento. El público estuvo sobresaliente y fue parte muy activa de la victoria. Una noche que jugadores, miembros del cuerpo técnico y aficionados no olvidarán.

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