Diario Sur
Malaga CF

Aparece el factor Okouo

Los jugadores del Unicaja Dani Díez (i) y el pívot congoleño Vini Okouo (d), intentan recuperar el balón.
Los jugadores del Unicaja Dani Díez (i) y el pívot congoleño Vini Okouo (d), intentan recuperar el balón. / Efe
  • El joven pívot del Unicaja emerge como ayuda válida tras la lesión de Musli

El año pasado un grupo de emisarios de la Universidad de Duke se presentó en Málaga para seguir en directo a Viny Okouo. El potencial físico del pívot congoleño del Unicaja ya había traspasado fronteras después de dominar la Liga LEB con el Clínicas Rincón. Pudo marcharse a Estados Unidos, pero entonces las puertas del equipo se la abrieron de par en par. La crisis deportiva que vivía el Unicaja acabó con la salida de Richar Hendrix, el ascenso de Okouo y el consiguiente contrato profesional.

Hace un año ya de aquello y el martes se estrenó en una final europea con sólo 19 años. Nadie contaba con él, pero por momentos tuvo un gran impacto en el choque. Muchos aficionados del Valencia no lo conocían y ni sabían pronunciar su nombre. La lesión de Musli ha obligado a Plaza a tirar de un chaval que todavía está en proceso de formación, a pesar de estar en un equipo de élite. Y ahí apareció Okouo, con sus 2,14 metros y con una facilidad pasmosa para correr la pista, protagonizando varias acciones que dejaron boquiabiertos a los aficionados valencianos y desataron la locura en el banquillo malagueño. Pero la pregunta es: ¿qué se puede esperar de él? Hay diversidad de opiniones. Los hay que consideran que es un jugador infrautilizado en la plantilla cajista y que debió tener más oportunidades a lo largo de la temporada para, ahora, ser de más ayuda. Hay que tener en cuenta que en los dos últimos partidos contra el Valencia (Liga y Eurocup) ha jugado más que en todos los partidos de los últimos dos meses. Los que lo ven de cerca en el día a día hablan bien de su ética de trabajo, pero también de su fragilidad para mantener una línea más regular. Fue lo que se vio en el partido. Tuvo destellos brillantes que mostraron que puede ser un pívot dominante, pero luego se despistó y Plaza tuvo que reemplazarlo. «A veces no sabes si es un vaso roto o que sólo tiene un agujero pequeño», comentaba ayer un miembro del equipo tras el partido contra el Valencia.

De lo que no se duda es de su ética de trabajo y de que en los dos últimos meses ha experimentado una mejoría sensible. Quizá por esto Joan Plaza se haya decidido a usarlo contra el Valencia. O quizá porque no tenía otro remedio. De lo que sea capaz de hacer la próxima temporada dependerá en gran medida su futuro inmediato, pues su nombre ya se ha dejado ver en algunos listados para el Draft de la NBA. Es evidente que si juega más, tendrá más opciones de lucirse y posicionarse mejor. Por eso hay quien considera que la próxima temporada le conviene una cesión. El problema es que es cupo, y el Unicaja no anda sobrado en este aspecto. De momento, mañana tendrá una nueva oportunidad para mostrar sus cualidades.

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