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Malaga CF

Alberto Díaz: El alma pelirroja del Unicaja

Alberto Díaz, el nuevo ídolo de la afición, ayer con el trofeo en el balcón del Ayuntamiento.
Alberto Díaz, el nuevo ídolo de la afición, ayer con el trofeo en el balcón del Ayuntamiento. / Salvador Salas
  • El malagueño recoge el testigo de otros grandes jugadores locales y se consagra como líder del equipo

  • El base de 22 años se ha convertido en el MVP más joven de la historia de la Eurocup

«Nunca me he encontrado un jugador tan duro como él. Ni en el instituto, ni en la universidad ni como profesional. Siempre da el máximo, es un pitbull». Jamar Smith, el ‘cañonero’ del Unicaja que metió dos triples claves en la remontada del Unicaja, habla con un punto de admiración de ese joven pelirrojo, ni muy alto ni muy fuerte para ser jugador de baloncesto y con cara de no haber roto un plato. O como escribió hace algunas semanas Kyle Fogg:«Odio jugar contra él en los entrenamientos, pero amo jugar con él en los partidos». Alberto Díaz es el nombre de la final de la Eurocup, del Unicaja de esta temporada y seguramente del baloncesto malagueño en los próximos años. Con Díaz, esta campaña ha nacido un icono, un referente, como en su día lo fueron Nacho Rodríguez, Carlos Cabezas o Berni. No es el mejor del equipo, ni el que mete más puntos ni el que más cobra. Pero sí el más querido por una afición que se siente reflejada en un hombre de la cantera, del barrio de la Luz y que echó los dientes en las canchas de Los Guindos. Los gritos de «MVP, MVP» y de «Alberto, selección» de ayer así lo demuestran.

El miércoles, el base llevó a su equipo a lograr el título de la Eurocup y, por tanto, a regresar a la Euroliga, la élite del baloncesto continental. Un profesional que hace apenas un par de temporadas se fogueaba cedido en el Fuenlabrada. Y que en el verano de 2015 regresó a Málaga para ser el último hombre de la rotación, después de que se descartara la renovación de Stefansson. No iban muy desencaminados los que apostaron por él. Díaz, a sus 22 años, se ha convertido en el MVP más joven de la historia de la Eurocup. Jugadores consagrados como Lasme, Rice, Doellman o Planinic lograron en su día el galardón. También un joven Rudy Fernández, en 2008, con el Joventut. El actual jugador del Real Madrid tenía entonces 23 años; Alberto cumple esos 23 a finales de este mes.

El malagueño ha promediado 9,5 puntos, 3,5 asistencias y 2 robos de balón en las dos victorias del Unicaja en esta final de la Eurocup. En el partido definitivo, fue el máximo anotador del cuadro malagueño, con 12 puntos y 12 de valoración. No son números descollantes, pero su influencia en el juego del cuadro malagueño y en el devenir de los encuentros es mucho mayor. En la plantilla del Unicaja lo saben. Por eso, todos arroparon al canterano cuando salió a recoger el galardón de MVP en la ‘Fonteta’. «No me siento un ídolo, es normal que la gente aquí en Málaga me tenga más cariño. Estoy muy orgullo de ser ser de aquí», decía ayer con la humildad que le caracteriza.

El base ya no es sólo un jugador que aporte coraje e intensidad defensiva. Ha aprendido a dirigir mejor, a leer los partidos y a darle un punto más de revoluciones si el marcador lo requiere. También ha mejorado su tiro, quizás su punto más débil. Sus largas sesiones de lanzamientos, antes y después de los entrenamientos, y su trabajo el pasado verano han dado sus frutos. Díaz tira mejor de tres y tiene más confianza en sí mismo. Todo ello, con la cabeza muy bien amueblada y con una ética de trabajo admirable. Desde la humildad, Díaz ha sabido poco a poco ir quemando etapas hasta alcanzar la gloria con su equipo.

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