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Malaga CF

El regreso a la Euroliga relanza el proyecto deportivo del Unicaja

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Carlos Suárez levanta el trofeo de la Eurocup rodeado de aficionados ayer a la entrada de la sede de la Fundación Unicaja. / Foto: Salvador Salas | Vídeo: Pedro J. Quero

  • El club tendrá que aumentar su presupuesto, pero ahora podrá acceder a jugadores que antes eran reticentes por la inseguridad sobre el futuro

  • Disputar la máxima competición continental lo obligará a buscar ingresos por unos tres millones más, y ese es el gran desafío ahora

La alegría desbordada por la consecución del título de la Eurocup y la forma en la que se produjo con esa remontada que quedará por siempre para la historia dejaron en un segundo plano el premio añadido que tenía ganar la competición, como es jugar la Euroliga la próxima temporada.

El Unicaja regresa a la máxima competición continental casi justo un año después de que fuese excluido del nuevo formato mediante la aplicación de unos criterios muy ‘sui géneris’. Consideraciones al margen, el caso es que el club malagueño ha vuelto por la vía rápida y más exitosa, la de la Eurocup, que además le ha permitido vivir la alegría de ganar un título.

Ahora viene la segunda parte de la historia. Desde hace dos meses y medio, los gestores del club están inmersos en la planificación de la próxima temporada. Hay varias negociaciones abiertas con importantes jugadores, como el serbio Dragan Milosavljevic –de la que ya informó SUR en su día y que acaba contrato en las filas del Alba Berlín–, además de otros hombres en distintas posiciones que son muy del gusto del club. Sin embargo, el Unicaja se había encontrado con un problema más que evidente. Algunos de los jugadores contactados pusieron como condición para dar el sí, e incluso escuchar propuestas, esperar hasta ver qué competición jugaría el Unicaja la próxima temporada: Eurocup o Euroliga. Era como jugar en Primera o en Segunda y ahora la entidad malagueña tiene estatus otra vez de ‘grande’ de Europa. La clasificación le abrirá muchas puertas en el mercado, pues a la presencia en la Euroliga se une la fama de club bien organizado, ciudad con calidad de vida y seguridad en los pagos.

Asociado a esto, llega un factor que será fundamental para ver qué equipo puede hacer el Unicaja. Competir en la Euroliga va a obligar a un aumento importante del presupuesto, que actualmente asciende a unos 10,5 millones. El grueso de esta cantidad, unos siete, lo aportan casi a partes iguales Unicaja Banco, patrocinador del club, y la Fundación Bancaria Unicaja. Parece lo mismo, pero, como se explicará más adelante, no lo es. Este presupuesto, que parece muy elevado, no lo es en comparación con el de la mayoría de equipos de la Euroliga, incluso el Valencia, al que el conjunto cajista superó el miércoles en la final, que tiene una mayor capacidad económica; concretamente, 12,8 millones. Así que el Unicaja tiene ahora un reto que se añade al deportivo, el de buscar como mínimo tres millones de euros que hagan sostenible el proyecto en la Euroliga.

Este importante aumento se explica por el apretadísimo calendario (30 partidos) que tendrá que afrontar la próxima temporada que incluye dos duelos europeos cada semana, además del de Liga. Esto sólo se puede encarar si se vuela en chárter, máxime cuando un partido de Euroliga sea fuera (son quince) y coincida con otro encuentro de Liga a domicilio. Afrontar esto implicaría destinar un partida de unos 800.000 euros sólo para viajes.

Configurar la plantilla

Otra parte importante de este aumento de presupuesto se irá para configurar una plantilla más extensa. Un calendario como el que se avecina exprime a los jugadores. Esta temporada ha habido un rosario de lesiones en los equipos de Euroliga ante la carga de partidos. Disponer de una plantilla con 14 profesionales aliviaría la carga y permitiría encarar la ACB con otros elementos. El club se plantea recuperar algunos cedidos, caso de Karahodzic o Romaric, para así facilitar el día a día del equipo en los entrenamientos y para que diesen un recambio a los primeros espadas en la Liga ACB; es decir, haciendo rotaciones. Esta medida también permitiría liberar dinero para fortalecer el núcleo duro del equipo con alguna inversión más importante en posiciones clave o incluso en renovaciones. Por eso, se trabaja ya en la ampliación de contrato de Suárez o Jeff Brooks.

Y ahora está por ver quién pone ese dinero. Como se ha apuntado antes, Unicaja Banco y la Fundación aportan unos siete millones de euros y quizá podrían elevar esta cantidad la próxima temporada, aunque no mucho más. El club tendrá así que buscar otras fuentes de ingresos. El más inmediato será con los abonos. La idea es mantener el carné único, con un ligero aumento. También se espera que crezca el número de socios, pues la Euroliga devolverá a Málaga a los mejores equipos de Europa. Pero ni esto daría para cubrir la previsión que se ha hecho, tal y como el presidente del Unicaja, Eduardo García, explicó en una entrevista con SUR concedida hace un mes y medio. Al Unicaja le llegará una inyección importante por participar en la Euroliga, en la que se cobran 40.000 euros por partido ganado en la fase regular y 70.000 en los ‘play-off’. Tras el acuerdo alcanzado con IMG por 30 millones de euros, se apuntó que cada club percibiría unos tres millones, aunque fuentes del Unicaja indicaron que el cálculo es inferior, de alrededor de un millón, así que toca remar.