Diario Sur
Malaga CF

ZONA TÉCNICA

PARTIDO DE GUANTE BLANCO

A partir del segundo cuarto, el Unicaja se permitió ayer un paseo en toda regla, ya que en los tres últimos cuartos sumó un parcial de 68-42 que le condujo a vivir un final muy agradable en el que sus hombres exteriores pudieron lucirse.

POCA DEFENSA

Para empezar, el duelo entre Shermadini y Omic centraba el interés de los aficionados. Como el Unicaja comenzó fallando desde fuera, los visitantes obtuvieron las primeras ventajas con protagonismo del pívot georgiano. La defensa andorrana permitía los tiros del perímetro local y en cuanto estos empezaron a entrar, el tanteo se igualó. El parcial 25-27 del final del primer cuarto era una clara demostración del escaso protagonismo de ambas defensas en los diez minutos iniciales.

MEJORA

En el comienzo del segundo curto, Alberto Díaz seguía en el banquillo. Los visitantes trataban de explotar la debilidad defensiva de Musli y Plaza volvió a poner en juego a Omic. El técnico local quería dar confianza a Lafayette, pero su equipo no lograba ventajas. En cuanto Peñarroya devolvió al campo a su base titular, el técnico local ordenó la entrada de Díaz. La evolución positiva de la defensa malagueña, que solo permitió once puntos a su rival en el segundo cuarto, resultó fundamental para llegar al descanso con siete de ventaja.

VARIANTES

El Unicaja empezó el segundo curto con sus dos pívots titulares y Alberto Díaz presionando a Albicy. Su rival se situó en una zona 1-2-2 que obligaba al Unicaja a finalizar sus ataques con tiros exteriores. Aunque el ritmo de anotación local se vino abajo frente a la nueva defensa visitante, Peñarroya ordenó a los suyos volver a hombre a hombre y el Unicaja dio otro tirón, porque el ataque del MoraBanc lo fallaba todo desde el perímetro. Los visitantes pasaron a alternar sus dos tipos de defensas, pero el cuadro local, con sus mejores atacantes en juego, volvió a anotar más de veinte puntos en el tercer cuarto y siguió aumentando su ventaja.

COMODIDAD

En el comienzo del último cuarto, los visitantes insistían en su defensa zonal, ahora 2-3, mientras el Unicaja jugaba sin pívot y hacía un cierre colectivo cuando el balón llegaba a Shermadini en el poste bajo. Los hombres del perímetro malagueño no tenían dificultades para anotar ni por dentro ni por fuera y la ventaja local seguía creciendo, a pesar de que el pívot visitante lo tenía más fácil frente defensores más pequeños. Volvió Omic que puso freno a la anotación del gigante georgiano y el Unicaja acabó paseándose.

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