Malaga CF

El Unicaja no se apiada del Manresa

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Un momento del partido en el Carpena / Ñito Salas

  • Fogg, Smith y Brooks lideran la victoria malagueña ante el colista de la Liga ACB (91-75), que consumó su descenso a la LEB

Duele ver el Palacio de los Deportes con el aspecto que presentaba ayer. Semivacío, con poco más de 3.000 espectadores. Un equipo que acaba de ganar un título hace un par de semanas no se lo merece. Es cierto que el cartel no era nada atractivo y tampoco el horario, pero es injusto. Es evidente que muchos se subieron al carro de la Eurocup y hace un par de semanas que se bajaron, pero es que ayer faltaron la mitad de los socios del club, lo que tampoco es un buen indicador.

Y a pesar de que el partido era de todo menos atractivo y de que tuvo algunas fases soporíferas, la realidad es que tuvo muchas cosas interesantes. Lo más destacado fue que con la derrota (91-75) el Manresa confirmó su descenso a la LEB. No es motivo de alegría, pues el conjunto catalán iba de milagro en milagro en las últimas temporadas. Hasta ayer. Compitió por la victoria hasta la mediación del tercer cuarto, cuando el Unicaja se remangó, defendió y sentenció el choque. También fue bonito ver la exhibición de Fogg, una más, que anotó 18 puntos y 13 asistencias, con lo que bordeó el récord histórico de Fede Ramiro (15). Y por si fuera poco, los poquitos aficionados que se acercaron al partido vieron un gran encuentro de Viny Okouo justo en el día en el que confirmó su inscripción para el Draft de la NBA. Y todo culminado por otro gran encuentro de Alberto Díaz y una exhibición física de Jeff Brooks con varios mates de concurso. Fíjense si el partido tuvo cosas interesantes y qué pocos aficionados lo vieron en directo.

Arranque muy flojo

La gran incógnita antes del comienzo del partido estaba en ver cuánto tiempo iba a aguantar el Manresa. Cuando el Unicaja se colocó 15-7, todo hacía presagiar que el partido iba a resultar un paseo para el cuadro malagueño. El equipo catalán había perdido siete balones en seis minutos y parecía que los 34 minutos que quedaban por jugar serían un tostón enorme. Sin embargo, a falta de grandes argumentos baloncestísticos, el Manresa demostró orgullo porque se estaba jugando seguir en la ACB al menos una jornada más. Pere Tomás enganchó a su equipo al partido con tres triples seguidos y le dio la vuelta al marcador. La falta de actitud defensiva del Unicaja ayudó bastante y el primer cuarto se cerró con un inesperado 20-25.

La defensa combinada que desplegó el Manresa, primero individual para luego cambiar a zona, le creó muchos problemas al Unicaja, que empezó a equilibrar el apartado de pérdidas con su rival. A pesar de esto, Plaza apostó por dar minutos a los menos habituales para que remontasen. Lafayette coincidió con Alberto Díaz en la pista y Okouo tuvo muchos minutos ante los ojeadores de varias franquicias de la NBA presentes en el pabellón. El Unicaja mejoró su defensa, pero tampoco estuvo excelso en ataque. A pesar de todo, no tardó en enjugar la renta visitante y llegar al descanso con ocho puntos de ventaja después de que Smith apareciese para anotar desde la línea de tres (42-34).

Como pasó durante muchos minutos de la primera parte, la ausencia de tensión defensiva del Unicaja fue lo que dio vida al Manresa, que volvió a ponerse por delante gracias al acierto exterior de Tomás (el alero catalán sumaba 19 puntos a los 25 minutos). La entrada de Omic, Suárez y, especialmente, Alberto Díaz cambió la dinámica del partido. Hubo una acción clave. Con 50-50, el malagueño cortó un contraataque de Lluis Costa, que hizo pasos ante su defensa. A partir de ahí, hubo otro partido. El parcial fue demoledor (18-5) con Fogg y Smith dando un recital desde la línea de tres puntos con cinco triples seguidos. Especialmente acertado estuvo el primero con 13 puntos en el tercer cuarto (67-55).

El último acto fue un añadido muy bonito para el espectador, con Fogg continuando con su recital desde la línea de tres, siendo ovacionado cuando se fue al banquillo, y con Jeff Brooks firmando acciones de gran belleza plástica que pusieron al público en pie con una serie de mates de concurso que llenaron de exclamaciones unas gradas casi vacías, pero en las que los aficionados del Unicaja se lo pasaron en grande.

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