Malaga CF

ZONA TÉCNICA

LOS TIROS LIBRES DECIDIERON

En un partido muy largo y cargado de faltas personales, en el que ni su defensa ni su rebote estuvieron a la altura, el Unicaja pudo ganar porque dispuso de la barbaridad de 43 tiros libres, de los que convirtió 35, un buen porcentaje de aciertos que le llevó al triunfo.

ROTACIONES

Los dos equipos empezaron en defensas individuales, con idénticos emparejamientos en los dos lados del campo. Los pívots locales se ayudaban atrás entre ellos. Antelo, que alternaba los tiros exteriores con los movimientos debajo del aro, era la clave del ataque murciano. En el Unicaja, todas las iniciativas ofensivas partían de Jamar Smith. Apenas cumplido el sexto minuto, Plaza ya había mandado al banquillo a sus cinco jugadores titulares. La defensa malagueña estaba más preocupada del perímetro local, quizás por eso el equipo que entrena Katsikaris empezó a hacer daño por dentro. Los locales perdieron mucha capacidad anotadora cuando se fue a descansar Antelo y el Unicaja, con tres ‘pequeños’ en el perímetro, acabó el primer cuarto con ocho puntos de ventaja.

DESCONTROL

En el comienzo del segundo cuarto, Plaza mantuvo su perímetro de ‘pequeños’ (casi tres bases). Pronto entró Díez para jugar con un ‘tres’ alto. Aunque los hombres grandes no contaban en el ataque malagueño, los del perímetro mantuvieron la ventaja. Plaza seguía rotando jugadores, mientras que Nedovic lo anotaba todo y la defensa individual de sus hombres no permitía a los locales acercarse al aro. Sin embargo, cuando se sentó Nedovic el ataque malagueño lo acusó negativamente. En cuanto el Unicaja encadenó una serie de errores en el triple, con abuso del tiro exterior, el UCAM Murcia dio la vuelta al marcador.

SIN PÍVOT

El Unicaja, pobre en rebote y cortito en defensa, había permitido a los locales recuperarse antes del descanso. Quizás por eso, en el comienzo del tercer cuarto Plaza mantuvo a Alberto Díaz en cancha y prescindió de los pívots. El Unicaja estaba más acertado en ataque, pero como seguía cediendo rebotes debajo de su aro, no abría diferencias. El juego en general pasaba por un tremendo bache. Entró Omic, pero el partido se seguía jugando desde el perímetro por ambas partes. Con el marcador empatado entraron Lafayette y Nedovic para volver a jugar con tres ‘pequeños’ y el cuadro malagueño, más activo en defensa, se recuperó algo.

TIROS LIBRES

El equipo malagueño entró en el último cuarto con tres puntos de ventaja y muchos ‘pequeños’ en su perímetro. El Unicaja seguía sufriendo en el rebote, pero en ataque decidió buscar a los pívots cerca de aro y esto le permitió marchar por delante, en unos minutos en los que Diez jugó como ‘cuatro’. La ventaja malagueña se había fraguado desde la línea de tiros libres. Fue un último cuarto muy diferente en el que el Unicaja se contuvo en los triples y tuvo mucha presencia en la franja de personales.

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