Malaga CF

Francis Alonso: «El hecho de que me fuese del Unicaja no significa que no vaya a volver»

Alonso posa para SUR en la calle Larios.
Alonso posa para SUR en la calle Larios. / Álvaro Cabrera
  • El malagueño, que brilla en la NCAA de Estados Unidos, analiza su gran temporada en la Universidad de Greesnboro

Francis Alonso (Málaga, 1996) aparece por la plaza de La Constitución andando y cuesta reconocerlo. Poco queda del niño que se marchó a Estados Unidos hace tres años. Ahora es un hombre corpulento, fuerte, ancho de hombros e incluso más alto. Mantiene la simpatía de entonces y las buenas maneras, pero es evidente que ha cambiado. Ha sido uno de los protagonistas de la temporada en el mundo del baloncesto. En la Liga universitaria de Estados Unidos ganó con su universidad, Greensboro, el título de conferencia, siendo el máximo anotador de su equipo. El Unicaja ya ha reclamado sus derechos con la idea de hacerle una oferta, pero parece que su futuro está al otro lado del Atlántico de momento. Su discurso es el de un jugador profesional, con la ética de trabajo que ha asimilado en EE.UU. Sueña con volver a Málaga, y se deshace en elogios hacia Alberto Díaz.  

–Imaginamos que está encantado de estar en Málaga de nuevo.

–La verdad es que echaba de menos Málaga. Nueve meses en Estados Unidos se hacen muy largos, aunque ya me voy acostumbrado. De todas maneras, ha sido un buen año tanto en el aspecto académico como en el deportivo.

–Hemos seguido su trayectoria y ha sido una temporada redonda.

–Empezamos con una Liga que no corresponde a la conferencia, que son diez partidos, y luego ya la de conferencia que es la que nos clasifica para el March Madness. Fuimos campeones de conferencia, algo que no se conseguía desde hace años. El último título fue cuando Kyle Hines, el pívot del CSKA estaba en mi universidad y quedaron campeones. Después, nos quedamos a las puertas de entrar en el torneo de las 60 mejores universidades, que se conoce como el March Madness.

–¿Cómo es la vida de un deportista español en Estados Unidos?

–El primer año en el Prep-School fue muy duro. Los que están cerca de mí saben que lo pasé realmente mal, porque además del idioma, Massachusetts está muy al norte y había días con 24 grados bajo cero. Vivía solo en mi habitación y todo era ir de clase a la habitación, de la habitación al entrenamiento y para de contar. Era un vida complicada, pero me ayudó muchísimo. Ahora aprecio más lo que me he encontrado en la Universidad, donde por ejemplo, el vestuario es igual a los de la NBA, y el pabellón tiene capacidad para 24.000 personas.

–¿Dónde se ve Francis Alonso en el futuro? ¿Es posible la NBA? Se lo digo porque estando en Estados Unidos quizá el salto sea más fácil.

–Este año me han ido muy bien las cosas. Ahora mi motivación es seguir mejorando y trabajando. Siempre miro hacia arriba. Estoy centrado en ser mejor jugador cada día. Cuando gané el Campeonato de Europa con la selección me di cuenta de una cosa: puedes meter 25 puntos por partido, pero si tu equipo no gana… El año pasado mi equipo no ganó, pero este sí. Cuando ganas es cuando todo lo que haces merece la pena. Que mi talento me hace llegar a la NBA..., pues ojalá porque es el sueño de cualquier jugador. Pero no pienso en eso, tampoco en la ACB, estoy centrado en mejorar como jugador y persona y sacar mi carrera.

–En plena temporada el Unicaja reclama sus derechos en la ACB para presentarle luego una oferta. ¿Le ha hecho eso replantearse las cosas?

–Cuando fui a Estados Unidos no fue fácil. Dejé a mi familia, mis amigos y mi vida, pero también al club de mi vida. El hecho de que en su día quisiesen que me quedase es algo que valoré de forma positiva. Pero no me fui sólo pensando en el baloncesto, sino principalmente por el aspecto académico. Si me hubiese quedado habría ganado dinero jugando al baloncesto, ¿pero habría podido tener una carrera universitaria? Hay gente que lo ha conseguido, como Alberto Díaz, pero otros no pudieron, como Luis Conde. Allí tengo la oportunidad de hacer las dos cosas a la vez. El hecho de que me fuese no significa que no vaya a volver. Mejoraré como jugador y eso ayudará a que equipos como el Unicaja se fijen en mí. Me encantaría jugar aquí algún día. Quiero acabar la carrera, me quedan dos años, y luego tomaré una decisión.

–Ha mencionado a Alberto Díaz. ¿Tiene algo de envidia sana?

–Tengo toda la envidia, pero muy sana, porque es un gran amigo mío. Lo conozco desde hace años y no ha cambiado para nada. Alberto siempre ha sido trabajo, trabajo y trabajo, y a partir de ahí ha mejorado su talento. Es un buen ejemplo para mí, para los más jóvenes y para los más mayores. Me alegro por todo lo que le ha pasado en estos años. Hay gente que dice que ha tenido suerte, pero si no trabajas no llegas a nada.

–¿Es factible un Unicaja de futuro con Alberto Díaz, Francis Alonso, Romaric, Okouo, Karahodzic y Rubén Guerrero, por ejemplo?

–Me encantaría. Mantengo contactos con ellos. Ojalá haya una plantilla del Unicaja en el futuro con todos esos jugadores. Todos se han criado aquí y valoran, como yo, lo importante que es alcanzar el primer equipo.

–De usted han llegado a decir que es el mejor triplista de Estados Unidos, y en la NCAA hay unos 6.000 jugadores.

–Eso es decir mucho… (risas). Yo fui con una base gracias al trabajo que hice en el Unicaja y con mi padre. Luego hay que hacer un trabajo técnico para cambiar algunas cosas y dificultarlo para aplicarlo al juego. Para tirar bien no debes cometer errores y mantener una buena técnica. Un tirador puede tener días malos, pero siempre debe mantener la ética de trabajo y la confianza, aunque un día lo falles todo. Hubo partidos en los que fallaba los cuatro primeros tiros, pero mis compañeros y mi entrenador me insistían en que siguiese, y luego resulta que en la segunda parte metía cuatro triples.

–¿Dónde le pilló el título del Unicaja? ¿Le sorprendió?

–Pues me pilló entrenando. En mi equipo saben que soy del Unicaja y que sigo todos los partidos. Tengo un compañero que se formó en el CBA canario y seguimos todos los partidos. Me acuerdo de ir corriendo al vestuario para ver el partido y cuando vi que íbamos perdiendo de trece en el último cuarto me enfadé y me fui. Luego este compañero vino a buscarme y me dijo que estaban remontando. Todos nos alegramos mucho. Para todos los malagueños ha sido un orgullo, pero más por ese MVP de Alberto Díaz.

–¿Conoce a Joan Plaza?

–He coincidido alguna vez con él y nos hemos saludado, pero nada más. El último año que estuve en el Unicaja me dijeron que iba a estar en el Clínicas Rincón y el primer equipo, pero no coincidimos más.

–Habla mucho de lo que le queda en EE.UU., entendemos que no se plantea el regreso a Europa.

–Ahora mismo nadie me ha llamado, ni tengo ofertas. Si hay algún equipo que me quiere, la puerta está abierta. Lo valoraré, pero como no hay nada, pues sigo centrado en los dos años que me quedan.

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