Diario Sur
Malaga CF

Si no fuera por Llull...

    fotogalería

    Omic trata de encestar ante la oposición de Nocioni. / Agencia Lof

    • Sólo la sensacional actuación del escolta del Madrid impide la victoria del conjunto malagueño en el primer duelo de la semifinal de la Liga Endesa

    Hubo un tiempo en los que los de ‘provincias’ llegaban a Madrid y la boca se les llenaba de exclamaciones. «¡Oh, qué avenidas! ¡Oh, que edificios! ¡Oh, el Real Madrid..! Esos tiempos, por suerte, han pasado. El Unicaja demostró ayer que no le impone medirse al todopoderoso equipo blanco, al que mandó un aviso firme y contundente para que sepa que está en disposición de plantar batalla por un puesto en la final de la Liga.

    Lo tuvo cerca y sólo lo impidió la formidable actuación del mejor jugador de la Copa del Rey, de la Liga y de la Euroliga. 28 puntos anotó anoche Sergio Llull para hacer baldío el buen encuentro del conjunto malagueño, que llegó al último cuarto con serias opciones de victoria. Le faltó algo de suerte, todo hay que decirlo, pero ha demostrado que puede batir al Madrid, que ayer se escapó vivo.

    El partido empezó y acabó de la misma manera y con el mismo protagonista: Llull. Aunque Smith comenzó entonado tanto en la faceta anotadora como en la de asistente, y que el cuadro cajista enlazó un par de triples para situarse 6-12 a los cinco minutos, el jugador menorquín del Real Madrid estaba desatado. Mejor dicho, Lafayette no conseguía sujetarlo y fue el que trajo de cabeza al Unicaja en los primeros diez minutos. Sin la referencia de los triples y Llull penetrando una y otra vez hasta la cocina, el Unicaja encajó un parcial de 14-4 que le hizo cerrar el primer cuarto perdiendo 20-16. Sin duda, no ayudaron las tres pérdidas seguidas de Lafayette en cuestión de un minuto y medio.

    El Madrid mantuvo su dominio, si cabe más acentuado. Los errores en los lanzamientos del Unicaja y las pérdidas le permitieron correr y anotar con mucha facilidad hasta situarse 33-21 a los 15 minutos. El descanso de Llull le dio un respiro al Unicaja, que ahora sí pudo recuperarse. Eyenga volvió a tener un papel protagonista. Primero porque impuso su físico en ataque sobre sus defensores, y segundo, porque literalmente secó a Jaycee Carroll. El siguiente recurso de Plaza fue el canterano Viny Okouo, que ayudó a cerrar la sangría que su equipo tenía en el rebote (11/22). Con una defensa más sólida, el conjunto malagueño regresó al partido con un parcial de 5-13. No hizo falta que Nedovic, al que se le notaron sus problemas físicos, anotase demasiado, pero fue clave su capacidad para atraer defensores y generar ventajas a sus compañeros. El Unicaja, tras pasarlo muy mal en la primera parte llegó al descanso con un esperanzador 38-34.

    Solidez en defensa

    Tras la reanudación, la noticia más positiva fue que el conjunto cajista fue capaz de mantener la buena actitud defensiva y eso frenó en seco a su rival. El partido tuvo unos minutos tontos, con el Madrid fuera de sitio, pero con el Unicaja incapaz de lograr un par de canastas seguidas. Cuando lo consiguió no tardó en ponerse por delante por primera vez desde el primer cuarto. Bastaron un par de buenas acciones, un inesperado triple de Eyenga y la oportunidad de Díez en el rebote (42-45, min. 25). El Madrid estaba tocado, pero el Unicaja no prolongó su acierto y regaló varios ataques para que su rival volviese a correr y lograr canastas fáciles. Un último triple de Nedovic dejó el partido en un puño antes del cuarto decisivo. El plan de partido del Unicaja se cumplía.

    La situación parecía controlada, pero como al comienzo del partido, surgió el factor Llull para romper cualquier planeamiento. El escolta firmó tres minutos sublimes que sacaron a su equipo del aprieto con diez puntos seguidos, dos triples incluidos (62-54). Plaza tuvo que parar el partido y echar mano de Díaz para frenarlo. El técnico apostó por la defensa y también puso en pista a Eyenga y Omic junto a Brooks y Nedovic. El planteamiento de Plaza logró su objetivo, porque Llull no volvió a anotar en los siguientes minutos, y pese a que su equipo también sufría para lograr una canasta, un triple de Nedovic (65-61) llenó de nervios las gradas. En ese momento se produjo una acción clave, Llull penetró y su lanzamiento pegó en la parte superior del tablero y luego entró. El mallorquín volvía a salvar a su equipo (28 puntos) con dos minutos por jugar (71-63). Al Unicaja le sobró esa canasta, que fue la última del Madrid, para haberse llevado la victoria en el primer partido.

    Recibe nuestras newsletters en tu email

    Apúntate