Malaga CF

Suárez: «No he pedido nada del otro mundo para renovar»

Suárez ejecuta un tiro libre.
Suárez ejecuta un tiro libre. / Ñito Salas
  • Malestar del club con el agente del ala-pívot y Dani Díez después de exigir más dinero tras concretar un primer acuerdo verbal

La renovación de Carlos Suárez por el Unicaja parecía hace unos meses una negociación fácil por la aparente buena sintonía que había entre las partes. Pero la cosa se ha torcido. Es previsible que acaben entendiéndose, en parte porque el jugador quiere quedarse en Málaga, donde es un referente para la afición, y también porque el club necesita de jugadores españoles.

Sin embargo, a día de hoy el ambiente se ha enrarecido demasiado. Como suele ser habitual en estos casos, cada parte defiende sus intereses, que como es lógico están principalmente relacionados con el aspecto económico. Las renovaciones de varios jugadores como Nedovic y Brooks han alterado el equilibrio que había en el vestuario. Ahora todo el mundo quiere más dinero.

«Yo me quiero quedar. Lleváis desde octubre preguntándomelo y ya he dicho lo que quiero. Tampoco es que pida algo fuera de mercado. Yo y mi pareja estamos muy a gusto en Málaga», comentó Carlos Suárez minutos después de la derrota ante el Real Madrid.

Es lógico que Suárez busque lo mejor para él, en el que puede ser su último gran contrato. El encargado de negociarlo es su agente José Ortiz, que también representa a Dani Díez y anteriormente a Joan Plaza, y que no tiene demasiado contento al Unicaja. «Hay terceras partes interesadas en esta historia», deslizaba el presidente del club, Eduardo García, días atrás en la Cadena Ser. Según apuntan desde el clubm la renovación de Suárez y también la de Dani Díez estaban perfiladas sobre unas cantidades, hasta que el agente se descolgó con una contraoferta más alta. La respuesta del Unicaja fue negativa, ajustándose a lo anteriormente hablado.

«No sé a lo que se refiere con algo extra –dijo Suárez en referencia a las palabras del presidente–. Creo que no he pedido algo del otro mundo, eso es una decisión que deben tomar los de arriba. Lo único que tengo en mi vida es mi pareja, mi familia y mi representante, que es mi padre deportivo. Durante estos años me he comportado bien, no me he quejado de nada», insistió Suárez. El madrileño llegó hace cuatro temporadas al Unicaja por petición de Joan Plaza y en este tiempo su importancia en el equipo ha ido en aumento, incluso pese a tener que cambiar al puesto de ala-pívot, algo que no le agradó. También creció de forma exponencial su vinculación con la grada, debido a su capacidad de lucha y porque en Málaga ha jugado sus mejores temporadas a nivel profesinal.

El malestar del Unicaja con el agente del jugador también viene porque aparentemente ha vinculado esta negociación con la de Dani Díez, que también está en punto muerto por el mismo motivo. Hace sólo unas semanas, el alero reconocía que el acuerdo con el Unicaja estaba también casi cerrado y se mostraba muy feliz con la posibilidad de seguir en Málaga tras renegociar su contrato por dos temporadas más.

«Con mi agente hablo lo típico, pero sí que le dije que no quería saber nada porque estábamos en las eliminatorias. Ahora sí es el momento porque ya hemos acabado. Lo importante es que estoy feliz aquí. ¿Podría tener otros sitios en los que me darían más dinero? Seguramente, pero miro más por otras cosas. Uno lo que siempre quiere es que se le valore, algo que he tenido aquí por el club y la afición. Esto es siempre lo mismo: unos quieren pagar menos y otros queremos lo que es nuestro. No pasa nada. Yo estoy contento aquí. Si hubiera pedido mucho dinero, lo entendería, pero creo que no he pedido nada del otro mundo», explicó Suárez.

Las dos renovaciones se han complicado más todavía después de que los dos jugadores hayan sido ofrecidos a casi todos los equipos de la zona alta de la Liga ACB. En el caso del Barcelona, el ofrecimiento se produjo en la pasada Final Four que se celebró en Estambul, y esto no tardó en llegar a oídos del Unicaja, que se encontraba en plena negociación con ambos, de ahí que algunos medios se hayan hecho eco de un interés del Barcelona que no es real.

A pesar de estos puntos de fricción, todo apunta a que el Unicaja y Carlos Suárez acabarán llegando a un entendimiento, igual que en el caso de Dani Díez, pues la entidad cajista precisa tener al menos cuatro jugadores con condición de cupos de formación en su plantilla. La ausencia de nacionales de nivel libres en el mercado deja al Unicaja con poco margen de reacción. Los hay en otros puestos, como Lima y Diagné, que podrían ser cedidos, en posiciones interiores, o como Bellas o Llompart en el puesto de base. Otras alternativas serían Quino Colom o Granger, pero ambos están fuera del alcance del Unicaja por motivos económicos.

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