Okouo se sacrifica en verano

Viny Okouo, el viernes en la pista auxiliar del Palacio. / Foto: Sur | Vídeo: Juan Calderón

Sólo ha tenido una semana de descanso para potenciar su físico cara a un año en el que Joan Plaza espera mucho de él

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Tener disciplina marca el éxito o el fracaso de una carrera deportiva, y mucho más a ciertas edades. Viny Okouo tiene 19 años, mide 2,14 metros y pesa 114 kilos. Llegó a Málaga cuando tenía 15 años en 2012. La única referencia que había de él era un vídeo que circulaba por Internet en el que se veía a un niño que entonces ya medía 2,11 metros. Fue Paco Alonso el que viajó hasta el Congo para reclutarlo, no sin antes solventar muchos trámites burocráticos para hacer posible su fichaje. Cinco años después, aquel chaval que casi no sabía botar el balón es un tipo enorme, musculado y que está ante la temporada que puede marcar su futuro.

Hay quien considera que es carne de NBA a poco que pula su físico y amplíe sus conceptos técnicos. Lo dicen porque saben que el canterano tiene algo básico que llegue a lo más alto disciplina de trabajo. Hace dos meses que acabó la temporada con el Unicaja, pero Viny no ha tenido vacaciones propiamente dichas. Entrenamientos mañana y tarde con el preparador físico del equipo, Diego Vázquez, para cumplir con lo que le ha requerido Joan Plaza. «Si hay jugadores mayores que yo que entrenan durante el verano, si ellos pueden hacerlo, los jóvenes tenemos esa obligación para llegar al máximo a la pretemporada», explica con la voz grave que lo caracteriza.

Sólo disfrutó de una semana de descanso en la que viajó a su país para estar con su familia y compartir sus conocimientos con los niños que allí empiezan a jugar al baloncesto. Visitó algunos campus y orfanatos, donde el deporte es sinónimo de esperanza. Este recuerdo de la necesidad que se vive en su país es lo que impulsa al jugador del Unicaja, sabedor de que ahora es un privilegiado. «Mi familia no era rica, pero podía costearme la escuela, y no me faltaba la comida, algo que no podían hacer muchos de mis amigos, que muchas veces venían a comer a mi casa porque en las suyas no había nada. Siempre que vuelvo intento ayudar en lo que puedo», cuenta después de acabar un entrenamiento.

Año muy importante

Después de que el Unicaja haya fichado a Shermadini, Augustine y Musli siga en el equipo, habrá quien se pregunte, qué espacio queda para Viny. Plaza parece tenerlo claro y ha insistido en que será un año muy importante para el pívot, que entrará en el equipo en los partidos de la Liga ACB para cumplir con la normativa de cupos, pero antes tiene que cubrir sus déficits. Tiene que mejorar la coordinación, fortalecer su torso y potenciar sus piernas. En definitiva, debe ser más fuerte y más rápido. En ese se está centrando el trabajo con Vázquez, tal y como se puede apreciar en el vídeo que acompaña esta información en SUR.es.

«Plaza quiere que mejore en defensa, que sea capaz de aguantar fuera a jugadores más pequeños y mejorar mi juego de piernas. Con Diego estamos centrados en el ‘core’ y las piernas para poder ser rápido en los bloqueos. Si eres pesado no puedes hacer ayudas o defender fuera», explica sobre sus rutinas de entrenamiento.

El plan de trabajo alterna trabajo físico con muchos ejercicios que combinan la potencia con la coordinación y casi siempre con el balón de por medio, pues no hay que perder de vista que es un jugador en proceso de formación al tener sólo 19 años. «Es clave que fortalezca sus abdominales para ganar en estabilidad. Además, necesita un tren medio bastante fuerte para competir con gente con muchos kilos sin perder equilibrio. Al ser joven y alto debe ir poco a poco. Pensamos que su tren inferior debe ganar masa muscular pare prevenir las lesiones en el futuro. Esto es importante para un jugador de sus características», afirma Diego Vázquez, que dirige las sesiones de trabajo de Okouo.

Pero hay más. Como todo pívot, debe tener buenas manos para atrapar los balones que le lancen principalmente los bases. «Tiene las manos muy grandes y fuertes, pero le falta el tacto que tienen otros jugadores con más experiencia. Esto y los otros aspectos que comentamos, además del trabajo ‘óculo-manual’ son fundamentales», insiste Vázquez, que destaca la actitud de Okouo.

Al contrario que otros africanos que llegaron al Unicaja tampoco ha descuidado otros aspectos de su formación intelectual. Va a clases de inglés, se sacó el carnet de conducir y se desenvuelve en gestiones administrativas. Probablemente será el pívot del futuro del Unicaja, aunque para ello haya sacrificado el verano.

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