Pasta, pollo y arroz

BERNI RODRÍGUEZMálaga

Estos son los ingredientes básicos en la alimentación del deportista y he acabado de ellos hasta la coronilla. Pasta, pollo y arroz o lo que es lo mismo, hidratos y proteínas a cascoporro para que, con una adecuada ingesta, favorezca el rendimiento en la cancha.

Digamos que es la comida internacional del que hace del deporte su profesión. Y es que es absolutamente necesario cuidarse, ya que tu herramienta de trabajo es tu propio cuerpo. Todo ello se torna indispensable cuando vas cumpliendo años, comer bien ya no es una opción si quieres alargar tu vida deportiva, a no ser que tengas uno de esos cuerpos privilegiados que por mucho y mal que comas no te afecta. Véanse algunos jugadores americanos. Les confirmo que no es ni un mito ni un cliché, los americanos (por supuesto no todos) comen muy mal. Su cultura alimentaria es pobre, especialmente comparada con la nuestra. Hay muchos de mentalidad abierta en ese sentido y se lanzan a probar de todo y otros en cambio que no salen de su menú de ‘fast food’ (hamburguesas, perritos, pizzas...).

Recuerdo por ejemplo del primer grupo a Omar Cook que, aunque después acabase comiendo las gambas al pil pil con ketchup, al menos probaba de todo. Otros grandes amantes de la comida española con los que jugué eran Louis Bullock, Scott Bamford, Larry Lewis y aunque no americano y sí checo, mi amigo Jiri Welsch que es mención aparte. No he visto nunca a nadie (sin contar a Germán, claro) comiendo con tanta alegría y emoción comida española. «La mejor del mundo», sentenciaba sin dudar.

Por otro lado tenemos a aquellos que pasan de probar y van a lo fácil. De cocinar por supuesto ni hablamos. Había uno del cual omitiré su nombre que, a pesar de ser alérgico a los lácteos, seguía desayunando cereales con leche y comiendo pizza con queso. Tras varios episodios de problemas estomacales se le prohibió «la cosa esa líquida blanca» bajo amenaza de multa. Tremendo.

Cientos de hoteles y en todos ellos había pasta, pollo y arroz. Con un poco de suerte encontrabas alguna variante, pero en la mayoría de casos era pasta blanca con boloñesa, arroz blanco y pollo a la plancha.

A la hora de las comidas te encontrabas con un maravilloso bufet de variados y exquisitos manjares para los huéspedes y justo al lado otro para el equipo algo más soso con nuestra pasta, pollo y arroz.

Afortunadamente todo ha cambiado en comparación a hace algunos años y ahora hay más estudios e información acerca de los alimentos. Hay más opciones para ingerir la proteína, los hidratos y vitaminas que se necesitan. También los jugadores suelen ser más conscientes de la importancia del tema y, aunque no todos, la mayoría se esfuerza por llevar una buena alimentación.

Por otro lado, tampoco el baloncesto es un deporte como el atletismo o el ciclismo donde cada gramo es importante. En nuestro caso se usan el talento, las emociones y sensaciones, con lo que comer algo que en teoría está prohibido, a veces, es recomendable para que el jugador esté a tope en su cabeza. Algún conflicto he vivido entre el médico del equipo y un compañero al respecto de este tema, donde el primero insistía en ir a lo que dicen los estudios y el segundo a lo que le decía su experiencia y sensaciones (de quien hablo tuvo una gran carrera). Supongo que, como en muchas otras cosas, en el equilibrio está el éxito.

En mi caso, como ustedes comprenderán, ya no tengo problemas de alimentación, he dejado la pasta, el pollo y el arroz para los próximos veinte años. Ahora solo como quinoa.

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