EL POLACO NO SE TOCA

JUAN CALDERÓN

Nada más acabar el último partido de liga el mensaje generalizado de todos los jugadores del Unicaja era que sólo pensaban en volver a Málaga la próxima temporada para disfrutar del regreso a la Euroliga. La sensación general es que la apuesta del club era continuista y que la mayoría se volverían a ver a mediados de agosto para comenzar la pretemporada.

Esa fue la idea que transmitieron, pero la realidad en algunos casos era distinta, pues varios tenían ofertas y otros acabaron tan enfadados que incluso ya habían llamado a sus agentes para que le buscasen equipo, postura que por cierto alguno mantiene a día de hoy.

Quizá el más sincero fue Adam Waczynski, con dos años de contrato por delante (uno garantizado y otro opcional) y que no paraba de repetir «I feel devotion» cuando se le preguntaba por el futuro, en referencia al lema de la Euroliga. El polaco se perdió todo el 'play-off' por una lesión de tobillo, y el problema para él fue que su sustituto, Christian Eyenga, tuvo un impacto inmediato en el equipo, pues fue clave para superar al Iberostar Tenerife. En el primer duelo firmó su mejor actuación de siempre en la Liga ACB: 21 puntos (8/15 en tiros de campo), 4 rebotes y 22 de valoración. La luz de alarma se encendió para Waczynski, que se había perdido la fiesta del 'play-off' y veía como Eyenga era ahora el favorito del público.

La idea de Joan Plaza de acometer una remodelación más profunda de la inicialmente prevista en la plantilla terminó por señalar al polaco, que por cierto acabó la temporada como el mejor triplista del equipo. Sin embargo, su continuidad no se ha cuestionado en el seno del Unicaja, al contrario que con algún compañero suyo, que tampoco se planteó sustituirlo por Eyenga. Sabe que en su segunda temporada en Málaga se le va a exigir más, y por eso se le ha pedido que fortalezca su físico. Así que el polaco no se toca, al menos de momento y hasta nueva orden.

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