DE PREPARACIÓN

MARTÍN URBANO

La victoria del Unicaja ayer en Murcia no corrió nunca el menor peligro en un partido en el que se vio que algunos de sus jugadores todavía no han encontrado su sitio y que Plaza sigue buscando la fórmula. Okouo y Soluade tuvieron una presencia testimonial y los otros diez jugadores se repartieron el tiempo, con más minutos en cancha de Díaz y Augustine que McCallum y Shermadini y un buen trabajo de Brooks.

Desde el minuto cero, Plaza confirmó su apuesta por la defensa, colocando en el quinteto inicial a sus mejores especialistas defensivos. Los locales ni se acercaban a la canasta malagueña. Aunque el ataque posicional del Unicaja tampoco era nada del otro mundo, como su rival no anotaba, se puso claramente por delante, entraron los 'mejores' y la actividad defensiva del equipo se mantuvo, pero su ataque ofrecía una fotografía similar a la de hace unos meses: poco juego interior, predominio del perímetro y lucimiento de Nedovic. Cuando las estrellas del Unicaja se cansaron, la defensa perdió fuerza, los locales se acercaron y Plaza volvió a sus defensores de lujo. El partido se jugaba en el barro, Plaza seguía metiendo suplentes y su equipo dominaba, pero menos.

Después del descanso volvió a entrar Nedovic y su equipo, firme atrás, movía el balón mucho mejor que antes. Cuando entró Shermadini, la defensa murciana se cerraba mucho sobre él y los hombres del perímetro podían tirar más cómodamente. Plaza mantenía su frenético ritmo de cambios y acabó el tercer cuarto con sus dos bases en juego. En el comienzo del último la ventaja del Unicaja era de doce puntos y el marcador se movía más que antes, pero el cuadro malagueño mantenía su ventaja, aunque Shermadini volvía a dejar bien claro ayer los problemas que tiene frente al bloqueo directo de su rival.

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